Rusia toma posiciones en el norte de Siria y llena el vacío que ha dejado EEUU en la zona

El Gobierno de Rusia ha asegurado este martes que su Policía Militar está llevando a cabo patrullas en el distrito sirio de Manbij, en la línea de contacto entre las fuerzas sirias y la ofensiva lanzada por Turquía contra las fuerzas kurdas. "La cooperación con el lado turco ha sido acordada", ha dicho el Ministerio de Defensa ruso, sin dar más detalles al respecto, según ha informado la agencia rusa de noticias, TASS.

Las fuerzas gubernamentales sirias se han desplegado dentro de la ciudad de Manbij (norte), según las imágenes mostradas este martes por la cadena de televisión estatal Ijbariya, en las que se ve a residentes celebrando su llegada. La ciudad estaba en manos de las Fuerzas Democráticas Sirias (FDS), comandadas por las milicias kurdas, desde la expulsión del grupo terrorista Estado Islámico en agosto de 2016.

Por su parte, la coalición internacional que lidera Estados Unidos contra el grupo terrorista Estado Islámico ha informado de que sus tropas ya han abandonado Manbij. Entretanto, rebeldes sirios respaldados por Turquía han asegurado que las fuerzas que han entrado en Manbij no son gubernamentales sino que en su mayoría se trata de milicianos kurdos.

El Ejército sirio empezó lunes a desplegarse en varios puntos clave del noreste de Siria tras el acuerdo alcanzado con líderes kurdos sirios para contrarrestar la ofensiva. Los kurdos han tildado de “puñalada por la espalda” la decisión de Trump.

En este sentido, el dirigente kurdo sirio Aldar Xelil explicó que el acuerdo con Damasco es una “medida de emergencia” acordada con Damasco bajo la supervisión de Rusia para tratar de impedir los ataques turcos en la frontera siria.

Rusia no apoyó la ofensiva

En otro orden de cosas, el enviado especial del Kremlin a Siria, Alexander Lavrentiev, ha recalcado que considera “inadmisible” la ofensiva turca y ha agregado que no ha apoyado la misma.

“Siempre hemos llamado a Turquía a mostrar moderación, siempre hemos considerado como inadmisible cualquier operación militar en el territorio de Siria”, ha dicho, tal y como ha recogido la agencia rusa de noticias Sputnik.

“Nunca hemos apoyado la idea de entrada de las unidades turcas ni mucho menos de la oposición armada siria”, ha manifestado, antes de agregar que Moscú aboga porque la seguridad en la zona sea garantizada por el Ejército sirio.

De esta forma, ha sostenido que la ofensiva de Ankara podría “destruir la frágil paz interconfesional” en esta zona, al tiempo que ha expresado su deseo de que la misma no impida la primera reunión del Comité Constitucional sirio.

“Esperamos que la operación turca no afecte la disposición del Gobierno sirio y de la oposición a llegar a Ginebra, ni la decisión de (enviado especial de la ONU para Siria, Geir) Pedersen de celebrar la reunión”, ha remachado.

El comité para la redacción de una propuesta de constitución para Siria dará comienzo a sus sesiones el próximo 30 de octubre en Ginebra, Suiza, según fuentes consultadas bajo condición de anonimato por la agencia de noticias estatal turca, Anatolia.

El comité, considerado como un elemento clave de cara a un acuerdo político que ponga fin al conflicto que estalló en 2011, estará integrado por 150 personas –50 nombrados por el Gobierno, 50 por la oposición y otros 50 elegidos por el enviado de la ONU–.

Reunión del Consejo de Seguridad

El Consejo de Seguridad de Naciones Unidas celebrará este miércoles una reunión para abordar la ofensiva militar lanzada por Turquía contra las fuerzas kurdas en el norte de Siria, según fuentes diplomáticas citadas por la agencia de noticias DPA.

La petición de reunión ha sido formulada por Alemania, en nombre de todos los países de la Unión Europea (UE) con representación en el organismo —Bélgica, Francia, Polonia y Reino Unido, además de Alemania–, según estas fuentes.

El Consejo de Seguridad de la ONU celebró el 10 de octubre una reunión a puerta cerrada para discutir la ofensiva, si bien el encuentro se saldó sin un comunicado conjunto. Tras la misma, los citados países de la UE –más Estonia, que será miembro en el próximo en el próximo Consejo de Seguridad– han criticado la ofensiva turca y han reclamado que Ankara le pusiera fin.

Ankara inició la ‘Operación Manantial de Paz’ días después de que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, diera un giro de 180 grados a la alianza de Washington con las Fuerzas Democráticas Sirias (FDS), hasta entonces un aliado clave en la lucha contra Estado Islámico, y retirara sus tropas de la zona, dando ‘luz verde’ a Turquía para su ofensiva.

Desde entonces, la mayoría de los países de la comunidad internacional han cargado contra Ankara y han advertido de que la operación podría tener un impacto negativo contra la lucha contra el grupo yihadista.

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