Las marchas por las pensiones dignas llegan a las puertas del Congreso tras unirse en Sol

Las marchas por unas pensiones dignas han llegado este martes a las puertas del Congreso tras unirse en la Puerta del Sol las dos columnas de aproximadamente un centenar de pensionistas que partieron desde Rota (Cádiz) y Bilbao hace ya casi un mes. Ataviados con sus chalecos amarillos y portando banderas del País Vasco, Asturias, Andalucía, y diferentes movimientos reivindicativos, como el feminista y el de acogida de refugiados, las marchas han llegado hasta los Leones del Congreso, frente a los que han dejado sus zapatillas, como símbolo del esfuerzo realizado para visibilizar su reivindicación.

Hasta entonces, las marchas han sorteado en dos ocasiones las restricciones de la Policía Nacional. Primero, en la propia Puerta del Sol, ya que pese a que los integrantes de las marchas habían quedado en poder desplazarse hasta las puertas del Congreso, la Policía no quería que su marcha fuera secundada por el más de millar de personas concentradas en la plaza para recibirles.

Tras autorizarse la marcha hacia el Congreso, los pensionistas han superado entre aplausos y gritos de “¡Sí se puede!” el cordón de agentes y furgones policiales que impedía la llegada hasta las puertas de la Cámara Baja, por la Carrera de San Jerónimo.

Antes, ambas marchas de pensionistas se han unido minutos después de las 18 horas en la Puerta del Sol, a pocos metros del kilómetro cero de la capital del país, tras más de 20 etapas completadas. La marcha de la columna sur comenzó en Rota (Cádiz), el pasado 21 de septiembre. Días después partió la columna norte, desde Bilbao, el 25 de septiembre.

Su objetivo, llegar a Madrid para manifestarse ante el Congreso en defensa de un sistema público de pensiones dignas este miércoles 16 de octubre, bajo la convocatoria de la Coordinadora Estatal en Defensa del Sistema Público de Pensiones.

Esta plataforma reclama la derogación de las últimas dos reformas laborales y de pensiones, blindar las pensiones en la Constitución como derecho fundamental, la revalorización de las mismas conforme al IPC, equiparar la pensión mínima con el salario mínimo, y la eliminación de los copagos farmacéuticos, entre otras reivindicaciones.

“Hace 40 años peleamos por traer una democracia y hoy nos quieren robar los derechos laborales y los bancos las pensiones. ¡No lo vamos a permitir!”, clamaba en Sol Ángel Novo, que ha recorrido más de 700 kilómetros desde Rota para llegar a Madrid.

Desde Tenerife partió Elvira, de 68 años, que cogió un vuelo para sumarse a esa columna y llegar a pie hasta Madrid. “Esto no acaba mañana”, advertía. Todos ellos destacaban la acogida en todos y cada uno de los municipios por los que ha transitado la marcha, independientemente del color político del gobierno municipal.

“Yo soy uno de los afortunados con una buena pensión”, reconocía Teo, integrante de la marcha Norte, “pero esta lucha no es mía. Siempre se habla de las pensiones como un gasto, y son un derecho”.