Erdogan mantiene su ofensiva en Siria pese al avance de las tropas del régimen de Damasco

El presidente de Turquía, Recep Tayyip Erdogan, anunció este lunes que mantendrá sus planes de tomar el control de una franja de territorio en todo el noreste de Siria, a pesar del anuncio de que el régimen de Bachar al Asad ha enviado tropas para frenar la ofensiva. Erdogan aseguró, antes de partir en viaje oficial a Azerbaiyán, que había hablado ya con el Gobierno de Rusia y que este le había dado el visto bueno para ampliar la ofensiva hacia la ciudad kurda de Kobani y a la región de Manbech, cabeza de puente de las milicias kurdas al oeste del Éufrates.

“Parece que la operación turca no tendrá ningún problema en Ayn al Arab (Kobani, en kurdo) en Siria. Rusia ha dado una respuesta positiva a través de su embajada”, declaró Erdogan.

El mandatario insistió en que su país seguirá adelante con su incursión por tierra y aire en Siria a pesar de que el domingo las milicias kurdas anunciaron un acuerdo con el Gobierno del presidente sirio, Bachar al Asad, para frenar el avance de las tropas turcas y recuperar las zonas conquistadas hasta ahora por ellas.

Además, Erdogan volvió a pedir el respaldo de la OTAN para la ofensiva, que pretende establecer una zona bajo control turco en todo el noreste de Siria, desde la frontera iraquí hasta el río Éufrates, con una anchura de unos 30 kilómetros. “Estamos bajo presión y acoso de una organización terrorista. ¿Tomaréis partido con vuestro aliado de la OTAN? ¿O apoyaréis a los terroristas?”, dijo el mandatario en referencia a las milicias kurdosirias Unidades de Protección del Pueblo (YPG), que han establecido una administración autónoma en el noreste del país.

Aunque EEUU respaldaba a las YPG en su lucha contra el grupo yihadista Estado Islámico (EI), Ankara las considera terroristas por sus vínculos con el proscrito Partido de Trabajadores de Kurdistán (PKK), la guerrilla kurda activa en Turquía.

Horas más tarde de las declaraciones de Erdogan, el Ejército anunció que el jefe de su Estado Mayor, Yasar Güler, había hablado con su homólogo ruso, Valeri Guerásimov, sobre la “situación de seguridad en Siria”.

Las declaraciones de Erdogan y la de las Fuerzas Armadas turcas apuntan a la existencia de cierta coordinación o, al menos, a un intercambio de información con Moscú sobre la presencia y el avance de las tropas turcas en el norte de Siria.

Y así lo confirmó hoy el Kremlin, cuyo portavoz, Dmitri Peskov, consideró improbable, debido a los canales de comunicación existentes, que los militares de Rusia y Turquía se enfrenten en Siria. “Se establecieron contactos, se llegó a determinados acuerdos” al respecto para evitar tales choques, explicó.

Yihadistas fugados

El Gobierno turco ha puesto este lunes en entredicho el rol de las YPG, integradas bajo el paraguas de las Fuerzas de Siria Democrática (FSD), en la lucha contra el EI al anunciar que la milicia había abierto deliberadamente una prisión de combatientes yihadistas bajo su control.

Según precisó a Efe por teléfono un alto cargo del Ejecutivo, la prisión se encuentra en Tal Abiad, localidad fronteriza que está desde el domingo bajo el control del Ejército turco. “Las fuerzas turcas entraron hoy en la prisión de Tal Abiad esperando tomar la custodia de los detenidos del EI”, aseguró la fuente. “Las YPG liberaron a los militantes del EI en un intento de alimentar el caos en el área. Un examen del sitio revela que los internos no rompieron ninguna puerta”, añadió.

Las FSD informaron el domingo de la huida de unos 800 miembros del EI tras un ataque turco que afectó al campo de detención en el que estaban recluidos en el noreste de Siria.

Pero mientras la ofensiva turca continúa en la parte central de la franja que es objetivo de la intervención, parece haberse parado en el extremo oriental, donde se halla Qamishli, la “capital” de las regiones kurdas de Siria.

Desde Nusaybin, una ciudad de unos 100.000 habitantes en el lado turco de la frontera, no se han escuchado hoy bombardeos y todo permanece en calma, ni tampoco se han vuelto a caer obuses como el que el viernes pasado mató a 8 personas e hirió a 35 en esta ciudad, de mayoría kurda.

Por lo que parece, en este municipio no ha habido invasión terrestre de las fuerzas turcas, como confirma a Efe la alcaldesa de la ciudad, Semire Nergiz, y durante el domingo tampoco ha continuado el fuego de artillería que se escuchaba los días pasados.

Respecto al acuerdo alcanzado entre las FSD y el régimen de Al Asad, Nergiz no quiere pronunciarse: “Lo importante es que acabe la guerra. Somos el mismo pueblo a ambos lados de la frontera, tenemos a nuestros familiares al otro lado, y todo se puede resolver con el diálogo”, insiste la regidora, del izquierdista Partido Democrático de los Pueblos (HDP), mayoritario en las zonas kurdas de Turquía.

Nergiz también apoya la moción de su partido en el Parlamento, ya rechazada, que exige una investigación independiente de los ataques con mortero a las ciudades turcas, ya que numerosos vecinos creen posible que se trate de operaciones encubiertas turcas que se atribuyen falsamente a las YPG. “Si los vecinos sospechan esto, hay que comprobarlo; ellos tienen derecho a que se investigue y se den a conocer los resultados, los que sean”, recalca la alcaldesa.

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