España regresa a Solna, donde Luis Aragonés rozó el despido antes de iniciar el triplete histórico

La selección española de fútbol volverá este martes a jugar en la localidad sueca de Solna, donde hace 13 años cayó derrotada por 2-0, un partido que estuvo muy cerca de costarle el puesto a Luis Aragonés, pero que terminó por ser una catapulta hacia la era histórica de dominio del combinado nacional.

El 7 de octubre de 2006, España se plantaba en el estadio Rasunda, ya demolido tras la inauguración del moderno Friends Arena donde juega actualmente sus partidos Suecia, en una crisis total tras haber caído días antes en Belfast ante Irlanda del Norte.

El equipo de Luis Aragonés afrontaba la fase de clasificación para la Eurocopa de 2008 de Suiza y Austria con la herida abierta por otra eliminación en octavos de final en un Mundial, el de Alemania, y ante la considerada ‘vieja’ Francia de Zinédine Zidane (3-1).

Las críticas sobre el ‘Sabio de Hortaleza’ iban en aumento y la derrota ante el equipo norirlandés ampliaron la crispación. España había cumplido ganando su primer partido ante Liechtenstein (4-0), pero se estrelló con estrépito en Windsor Park (3-2) el 6 de septiembre de 2006, en el que sería el último partido como internacional del madridista Raúl González.

El triplete de David Healy provocó que la selección se marchase de vacío y con muchas voces pidiendo la dimisión de Aragonés. “En absoluto pensamos en que dimita. Confiamos plenamente en el seleccionador”, señaló entonces Ángel María Villar, presidente de la RFEF, al programa ‘El Tirachinas’ de la cadena COPE.

Quedaba un mes para volver a retomar la fase de clasificación, pero ya en el anuncio de la lista de días antes saltó la sorpresa con la no convocatoria de Raúl González. “Circunstancialmente no ha venido y vendrá en posteriores ocasiones porque se lo ganará”, dijo el veterano entrenador madrileño al anunciar sus convocados para un partido de nuevo esquivo, un augurio que no se cumplió.

España tampoco pudo ganar en el Rasunda, donde se mostró timorata y poco incisiva en un partido del que aún sobrevive Sergio Ramos, ausente este martes por sanción, y que vivió el debut internacional del fallecido Antonio Puerta. Elmander y Allback batieron a los visitantes y pusieron en serio peligro su presencia en la Euro, pero Aragonés evitó que el mítico estadio donde un jovencísimo Pelé se presentó al mundo del fútbol en 1958 fuese su final en el banquillo nacional y todo cambió.

A partir de ahí, y pese a que el combinado nacional cerró el 2006 con derrota en amistoso en el Ramón de Carranza ante Rumanía (0-1), nadie ganó al combinado nacional un partido oficial hasta junio de 2009, cuando, ya con Vicente del Bosque, los Estados Unidos se impusieron en las semifinales de la Copa Confederaciones 2009, acabando con una racha de 35 partidos sin perder.

España no volvió a perder en fase clasificatoria hasta 2014

A ese torneo había llegado España tras conseguir el segundo título continental de su historia. La clasificación que se torció en Solna se enderezó con ocho victorias en los siguientes nueve partidos de la clasificación. Sólo en Reikiavik cedió un empate (1-1), muy sufrido, ante Islandia que no impidió la mejoría española que no tuvo freno en Austria y Suiza donde se quitó todos sus complejos históricos, tumbando a Alemania en la final con el recordado gol de Fernando Torres.

España inició en el Prater de Viena su gran era dominadora en el fútbol mundial, que le llevó a conquistar el primer Mundial de su historia en Sudáfrica en 2010 y otra Eurocopa más, en 2012, algo impensable en aquella última fría noche de Solna.

Además del combinado estadounidense, hasta el cataclismo en Brasil 2014, sólo Suiza (1-0, Mundial de Sudáfrica) y la ‘canarinha’, con el demoledor 3-0 en la final de la Copa Confederaciones 2013, fueron capaces de ganarle un partido oficial a la ‘Roja’. Hubo que esperar seis años más, hasta el 9 de octubre de 2014 en Zilina, para que la triple campeona europea cayese en un partido de una fase de clasificación tras el 2-1 ante Eslovaquia.