Tejero reaparece en un homenaje de Fuerza Nueva Andalucía al grito de “¡Viva Franco!”

El acto de homenaje al autor del golpe de Estado del 23-F tuvo lugar el pasado mes de septiembre en un restaurante de Málaga

El que fuera teniente coronel de la Guardia Civil Antonio Tejero, condenado a 30 años de cárcel por el intento de golpe de Estado del 23-F, reapareció el pasado 24 de septiembre en un homenaje que le dedicó Fuerza Nueva Andalucía en una pedanía de la localidad malagueña de Vélez-Málaga.

En un vídeo difundido en las redes sociales que ha trascendido este jueves, se ve a Tejero y a su esposa, Carmen Díaz Pereira, junto a otras personas en un restaurante durante una comida. La sala estaba presidida por una bandera franquista y otra con el escudo de la Guardia Civil. El presidente de Fuerza Nueva Andalucía, Juan León Cordón, tuvo unas palabras de alabanza para Tejero y le manifestó su admiración por simbolizar “los ideales de la Guardia Civil”, como “la lealtad al juramento, el amor a España y la arrogancia”.

Cordón también tuvo palabras de elogio para la esposa del golpista, a la que definió como “esposa y madre, valiente y abnegada” acompañante del exteniente en “avatares y vicisitudes”, respondiendo con “silencio y sacrificio”.

Tras finalizar Cordón su discurso, los homenajeados recibieron una placa y unas flores. Acto seguido, Tejero cogió el micrófono para pronunciar unas palabras y dedicar un brindis “por España, nuestras mujeres y el patriotismo”. La intervención del golpista concluyó al grito de “Arriba España”, “Viva la Guardia Civil” y “Viva Franco”, por parte de todos los asistentes al acto.

El homenaje de Fuerza Nueva Andalucía a Tejero ha tenido lugar apenas unos días antes de que se produzca la exhumación de Franco del Valle de los Caídos y su posterior traslado al cementerio municipal de Mingorrubio, en El Pardo, lugar designado por el Gobierno de Pedro Sánchez para que descansen los restos mortales del dictador.

Las apariciones públicas de Tejero, de 87 años de edad, han sido escasas en los últimos años desde que quedó en libertad condicional en 1996, después de cumplir poco más de la mitad de la pena que le fue impuesta por rebelión militar tras su asalto al Congreso de los Diputados el 23 de febrero de 1981. En la actualidad, lleva una vida tranquila en el núcleo costero de Torre del Mar, en el municipio malagueño de Vélez-Málaga, donde estuvo destinado como mando de la Guardia Civil