El Govern tacha de ‘vergüenza’ que la Guardia Civil opine de política a pocos días de la sentencia del ‘procés’

El vicepresidente de la Generalitat, Pere Aragonès, ha acusado este jueves a la Guardia Civil de posicionarse políticamente después de la polémica en la celebración de la Patrona de la Guardia Civil en la comandancia de Sant Andreu de la Barca (Barcelona) por el discurso del jefe del cuerpo en Cataluña, Pedro Garrido. "Es una vergüenza", ha dicho mientras en la otra punta del país,en Cádiz, el ministro del Interior quitaba importancia al incidente -la cúpula de los Mossos se marchó del acto molesta con el discurso- y calificaba de "inmejorable" la relación entre los cuerpos policiales y entre su departamento y la Consellería de Interior.

Aragonés ha valorado lo sucedido durante una interpelación en el pleno del Parlamento catalán. El miércoles, Garrido se refirió en su discurso a la sentencia del 1-O y al mayor de los Mossos d’Esquadra cesado Josep Lluís Trapero y la intendente Teresa Laplana, investigados por la Audiencia Nacional, lo que provocó que los dirigentes de la policía catalana se marcharan del acto antes de lo previsto.

Aragonès ha criticado que el máximo responsable de la Guardia Civil en Cataluña “tome parte política” mientras la Junta Electoral Central (JEC) pide neutralidad a las instituciones. “Se pide neutralidad por parte de la JEC a unos gobiernos que están escogidos por la ciudadanía en base a programas políticos, pero calla delante de unos mandos de la Guardia Civil que toman partido a favor de una determinada ideología. Es una vergüenza”, ha razonado.

El vicepresidente ha comparado el lema de la Guardia Civil ‘Todo Por la Patria’ con el lema de la campaña del 10N del PSOE: “Ya sabemos que el ‘Todo Por la Patria’ se parece mucho al ‘Ahora España’ de determinados partidos que lo utilizan en campaña”, en referencia a los socialistas. También se ha referido a la respuesta a la sentencia del 1-O, que está previsto que se publique en los próximos días, y ha llamado a la ciudadanía a movilizarse “con serenidad” ante un fallo que prevé condenatorio. “Todo demócrata debe salir a manifestarse”, pero ha pedido hacerlo de manera cívica y pacífica, como considera que ha ocurrido siempre en Cataluña, y ha puesto como ejemplo el 20 de septiembre, el 1-O y el 3 de octubre de 2017.

Ha sostenido que al Govern le tocará “contribuir a canalizar este descontento con respuestas institucionales” y trabajar para defender los derechos y libertades en Cataluña. Además, ha insistido en que la sentencia será “la vara de medida para todas las alternativas políticas al pacto de 1978”, y no solo del independentismo, y ha hecho referencia al informe de la Federación Internacional por los Derechos Humanos (FIDH) y Euromed Rights, que asegura que el juicio del 1-O no ha tenido las condiciones para ser justo.

Horas después de estas declaraciones, la Generalitat pidió por carta al Gobierno el “cese inmediato” del jefe de la Guardia Civil en Cataluña, Pedro Garrido, al considerar que su discurso fue una “provocación” que “socava” la relación con los Mossos d’Esquadra. En nombre del Govern, la consellera de Presidencia, Meritxell Budó, he enviado una carta a la vicepresidenta del Gobierno en funciones, Carmen Calvo, para pedir el cese de Garrido tras el discurso que realizó el miércoles, que ha enojado al gobierno catalán.

“Quiero expresaros nuestro profundo malestar y absoluto rechazo a las desafortunadas declaraciones que el jefe de la Guardia Civil en Cataluña, general de brigada Pedro Garrido, efectuó ayer en el acto con motivo de la celebración de la patrona de la Guardia Civil, al cual asistieron las principales autoridades y mandos del Departament de Interior y de la Policía de la Generalitat-Mossos d’Esquadra”, comienza la carta que envía en nombre de la Generalitat.

Para El Govern, los Mossos son la policía integral de Cataluña y el cuerpo policial de referencia para la totalidad de catalanes: “Poner en duda su actuación ante sus máximos mandos no es sólo una ofensa a los cerca de 17.000 Mossos que actualmente están en activo, sino también es una ofensa para todo el pueblo catalán”.

Budó asegura en su misiva que los catalanes esperan de Garrido una profesionalidad y neutralidad exenta de duda en sus competencia y respeto absoluto a sus homólogos. “Su actuación de ayer, absolutamente fuera de lugar, tendrá efectos a largo plazo y socava la relación de colaboración entre ambos cuerpos, que debería basarse en la confianza mutua con el objetivo de garantizar la seguridad de todos los catalanes”, concluye.

Considera que la intervención de Garrido incluyó declaraciones “con contenido político”, las tacha de desafortunadas y defiende que no corresponde a un mando policial realizar ese tipo de comentarios y que debe respetar la presunción de inocencia de procesos judiciales aún abiertos o atribuir al cuerpo que dirige competencias que corresponden a la Generalitat de Cataluña y a la policía que depende de ella, según la consellera.

“Exigimos al Gobierno español que emprenda las acciones oportunas ante la ofensa y el agravio ocasionados, así como el cese inmediato del actual responsable de la Guardia Civil en Cataluña. Sus manifestaciones han sido toda una provocación, teniendo en cuenta el momento especialmente tenso que vive la relación entre Cataluña y España, y a las puertas de conocer una sentencia judicial que, nos tememos, no hará más que incrementar el nivel de conflicto”, zanja.

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