Boris Johnson amenaza a través de un medio afín a los países que respalden la prórroga del Brexit

Las negociaciones entre el Reino Unido y la UE para un Brexit ordenado no solo han encallado sino que tienen pocas posibilidades de ser reconducidas en la Cumbre Europea que se celebrará la próxima semana. El primer ministro británico, Boris Johnson, está obligado por ley a pedir una prórroga si no hay acuerdo antes de fin de mes. Pero ni de lejos entra en sus planes retrasar la salida aunque sea de la forma más abrupta y dañina posible. Para cumplir sus objetivos, Johnson está dispuesto a presentar recursos y a maniobrar de todas las formas posibles hasta que no quede más salida que el Brexit duro.

Las intenciones de Johnson quedan al descubierto en una carta publicada por un semanario afín a las tesis pro-Brexit, ‘The Spectator’, en concreto por el editor político de dicho medio, James Forsyth. Se trata de la respuesta de un “contacto del 10 (de Downing Street)” a una petición de Forsyth para que le detallaran los pasos que está dispuesto a dar el premier británico. La carta, cuya autoría no se revela pero que se atribuye al asesor de Johnson Dominic Cummings, contiene una amenaza explícita a los países que apoyen la prórroga y que, una vez que se haya materializado el Brexti, tendrán que negociar acuerdos bilaterales con el Reino Unido sobre una amplia variedad de asuntos.

“Dejaremos muy claro, en público y en privado, que los países que tomen posición en contra de una nueva prórroga serán los primeros en la fila para una cooperación futura (con el Reino Unido), cooperación en asuntos fuera o dentro del margen de competencias de la UE. Los que respalden la prórroga, pasarán a ser los últimos de la fila. Apoyar esa nueva prórroga será considerado por este Gobierno como una injerencia hostil en nuestra política interna, y más de la mitad del electorado estará de acuerdo con nosotros”·, sentencia el texto.

Los términos de la carta confirman el desaliento que ha cundido entre los principales responsables comunitarios sobre la posibilidad de alcanzar un acuerdo. “Vine aquí con la esperanza de escuchar propuestas que pudieran impulsar las negociaciones. Sin embargo, debo constatar que no ha habido progresos”, declaró el martes el presidente del Parlamento Europeo, David Sassoli, tras entrevistarse con Johnson en su residencia oficial. Sassoli ha contado este miércoles en su cuenta de Twitter el fracaso de su reunión. “Anoche, el Primer Ministro Johnson me dijo que con o sin un acuerdo, el Reino Unido dejará la UE el 31 de octubre. Estamos muy preocupados: un Brexit sin acuerdo conduce a tener un problema real, si no una catástrofe”, ha escrito en la red social.

Según ha avanzado la BBC, el Gobierno británico convocará una sesión especial del Parlamento el sábado 19 de octubre, después de la decisiva cumbre europea del 17. Según la emisora pública británica, de llegarse a un pacto en esa reunión europea, el líder conservador pedirá al Parlamento que lo apruebe, de lo contrario se presentarán otras opciones a los diputados, entre ellas la de salir de la UE sin acuerdo.

La semana pasada, Londres entregó a Bruselas su nueva propuesta, basada en limitar ciertos aspectos de la salvaguarda que diseñó la UE -acordada con el Gobierno de May pero rechazada por el Parlamento- para evitar una frontera entre las dos Irlandas. En virtud de esa cláusula -rechazada ahora por el Gobierno de Boris Johnson-, Irlanda del Norte permanecería en el mercado único y la unión aduanera comunitaria hasta que Londres y Bruselas lleguen a un acuerdo sobre su futura relación comercial. Sin embargo, en el nuevo plan remitido a Bruselas, Johnson propone que Irlanda del Norte abandone la unión aduanera y que los papeleos sobre los aranceles se hagan de manera electrónica, algo que para la UE es inaceptable, según los medios.