El asesino de la Prefectura de París sufrió alucinaciones, según su mujer

El atacante trabajaba desde 2003 como informático en la Prefectura de Policía, era sordo y se había convertido al Islam hace algo menos de un año

El funcionario de policía que este jueves mató a puñaladas a cuatro colegas, tres policías y un agente administrativo, antes de ser abatido en la Prefectura de París tuvo alucinaciones la noche anterior, según contó su esposa al ser interrogada.

Fuentes de la investigación citadas por BFMTV y por France Info dijeron este viernes que la mujer, que fue arrestada tras la masacre, contó que Mickaël H. había tenido visiones y había escuchado voces esa noche, y se despertó sobresaltado.

Las fuerzas del orden registraron su domicilio en la localidad de Gonesse, al norte de la capital francesa, donde requisaron material informático y teléfonos que deben ser examinados.

El asesino, que tenía 45 años y trabajaba desde 2003 como informático en la Prefectura de Policía de París, era sordo y con problemas de habla, y se había convertido al Islam hace algo menos de un año.

El ministro del Interior, Christophe Castaner, dijo unas horas después del ataque que nunca había tenido problemas de comportamiento ni había dado señales de alerta.

"No tenemos indicaciones sobre una eventual radicalización", dijo la portavoz del Gobierno, Sibeth Ndiaye, este viernes a la emisora "France Info" y añadió que el Ministerio Público no considera que se trate de hechos terroristas.

De acuerdo con Le Parisien, el presunto homicida atacó con un cuchillo de cocina a tres agentes en dos oficinas de la primera planta del edificio en torno a las 13.00 horas, tras lo cual se ha dirigido a la escalera, donde agredió a dos mujeres.

El presidente francés, Emmanuel Macron, se desplazó a la Prefectura para “testimoniar su apoyo y su solidaridad al conjunto del personal”. Previamente, habían llegado el ministro de Interior, Christophe Castaner, y el primer ministro, Edouard Philippe, así como el fiscal general.

También se trasladó hasta allí la alcaldesa de París, Anne Hidalgo, que en un mensaje en su cuenta de Twitter dijo pensar en primer lugar "en las familias de las víctimas y en sus allegados".

El drama sucedió menos de 24 horas después de que miles de policías (entre 22.000 y 28.000, según los sindicatos) se hubieran manifestado en París para denunciar las condiciones de trabajo que viven cotidianamente, en un contexto marcado por la crisis de los “chalecos amarillos”. Unas condiciones a las que atribuyen la ola de suicidios en este colectivo: desde comienzos de año, se han registrado al menos 51 suicidios de policías en Francia, muy por encima de los 35 que se quitaron la vida en 2018.