Exdirigentes del PDeCAT contrarios a la vía unilateral acaparan la cumbre del catalanismo moderado

El Monasterio de Poblet ha acogido este sábado una cumbre de representantes civiles y políticos del espacio del catalanismo moderado, contrarios a la vía unilateral hacia la independencia, con la participación de exdirigentes del PDeCAT. A la cumbre, celebrada a puerta cerrada, han asistido unas 150 personas, en su mayoría miembros de la sociedad civil y menos de una decena de políticos, según han explicado fuentes de los organizadores.

No se trata, según esas fuentes, de activar ya un nuevo partido catalanista moderado, sino de profundizar en el debate sobre cómo afrontar el futuro de Cataluña lejos de la confrontación, marcando distancias con la estrategia de JxCat.

Sin embargo, estos debates pueden ayudar a que arraigue un grupo activo desmarcado del proceso de reordenación del espacio de JxCat en el que está participando el PDeCAT.

“El país de demà” (El país de mañana) es el nombre de la plataforma impulsora de esta jornada de debate y reflexión en Poblet, que pide superar el “procés” porque no es “posibilista” y aboga por trabajar en “grandes consensos” y recuperar una relación “fluida” con el Estado.

La plataforma -a la que se han unido perfiles del PDeCAT críticos con la estrategia de JxCat y del expresident Carles Puigdemont- rechaza la unilateralidad porque entiende que perjudica a Cataluña.

En los debates a puerta cerrada de Poblet, que han girado en torno a una serie de ponencias políticas y sectoriales, han participado unas 150 personas, entre ellos el portavoz y principal impulsor de ‘El país del demà’, Antoni Garrell.

Garrell dejó claro este miércoles que, aunque en esta reunión pueden acudir exdirigentes del PDeCAT o de CDC que a título personal han hecho sus aportaciones a los textos -como Marta Pascal, Carles Campuzano o Lluís Recoder-, “El país de demà” no tiene “ningún interés” en convertirse en un nuevo partido político, ni está condicionado por el proceso de reordenación de JxCat.

Antes de entrar en la reunión, Garrell ha destacado, en unas breves declaraciones a los periodistas, que “los presos no deberían estar en la cárcel” y ha señalado que “la independencia es una legítima aspiración de los catalanes, y a partir de ahí que cada uno asuma sus áreas de responsabilidad”.

La iniciativa se ideó hace un año, pero el trabajo de documentos comenzó el pasado junio, con un núcleo de 40 personas que elaboró unos primeros borradores que, en las últimas semanas, han recibido aportaciones por vía telemática de unas 260 personas, buena parte de ellos procedentes del mundo académico y empresarial.