Kristen Stewart inaugura el Festival de San Sebastián con ‘Seberg’

La actriz ha puesto en valor el "poder" de la voz de los intérpretes para defender cuestiones como la lucha contra el cambio climático, el control de las armas de fuego, dos cuestiones por las que "el mundo debería estar temblando"

La actriz Kristen Stewart, que ha presentado en el 67 Festival Internacional de Cine de San Sebastián la película ‘Seberg’ en la que se pone en la piel de la también actriz Jean Seberg para relatar la persecución a ésta por parte del FBI por su activismo político y apoyo a Panteras Negras, ha puesto en valor el “poder” de la voz de los intérpretes para defender cuestiones como la lucha contra el cambio climático, el control de las armas de fuego, dos cuestiones por las que “el mundo debería estar temblando” en la actualidad, o el feminismo.

Stewart ha comparecido en rueda de prensa en el certamen donostiarra, tras el primer pase de este filme junto al director de la cinta, Benedict Andrews. El cineasta ha aludido al suicidio de Seberg, cuando tenía 40 años, que saltó “al vacío” por “la presión psicológica y la brutalización” de la que fue objeto por parte del programa ilegal de contrainteligencia del FBI Cointelpro, que muestra la película, a lo que ha añadido que, además, “hay un gran misterio en torno a su muerte”.

En todo caso, ha lamentado que Seberg “sufrió por su idealismo político y su apertura en cuanto a su espíritu”, lo que le llevó a padecer “una especie de ataque político y presión que contribuyó a la tragedia de su suicidio”.

Además, ha reflexionado sobre el espionaje y las ‘fake news’, que antes era “algo muy complicado”, pero que, en la actualidad, “lo llevamos todos en nuestros móviles”. “Ese mecanismo puede ir contra nosotros por un gobierno represivo”, ha advertido, porque, “el uso del activismo público puede ser una amenaza para el Estado”.

Asimismo, el director ha explicado como en su filme se “entrelazan” las vidas de Jane y la de uno de los agentes que la espía, dos personas “de espectro político opuesto de una guerra sucia”, que “empiezan a reconocer su sitio”.

También ha confesado que, “viniendo del teatro”, donde ha trabajado con literatura dramática fantástica, ha sido “muy difícil” hacer una película basada en una historia real, “aunque todos los aspectos sobre el FBI son ficción a partir de la documentación, investigación y estudio de las técnicas que utilizaba Cointelpro” y, además, en una historia “de la que muchas personas no conocen muchos aspectos”. “Esta película va de cómo cuando una verdad puede destruirse”, ha señalado, para añadir que no ha intentado hacer un documental.

“Responsabilidad” de los actores

Por su parte, Stewart ha puesto en valor la “responsabilidad” de los actores, de quienes cuentan historias. “Las maneras en que me relaciono con otras personas, cómo elijo mis proyectos, me alineo a otros proyectos creativos, cuando voto o converso con la prensa, todas estas cosas reflejan quién eres y en quién crees y eso es una responsabilidad en sí mismo”, ha incidido.

A su juicio, es “una situación maravillosa” el poder “compartirte y acercarte a los demás y acercarte a mentes semejantes a las tuyas”, pero “también tiene un precio, porque no todo el mundo está de acuerdo contigo en el clima polarizado que vivimos hoy en día”. Stewart ha sostenido que “hay muchas cosas que defender hoy en día” y en su caso “queda claro de que parte del espectro estoy”.

“El poder de mi voz, de lo que podemos hacer es enorme, defender el tipo de persona que soy”, ha señalado, al tiempo que ha confesado que las cosas que “le duelen” son las relativas a cuestiones humanitarias y sociales sobre las cuales le gustaría “intentar hacer algo” y se ha referido a la lucha contra el cambio climático o el control de las armas de fuego. “El mundo debería estar temblando por estas dos cuestiones hoy en día”, ha subrayado.

Además, ha recordado que lleva la reivindicación feminista “como segunda piel” y uno de sus próximos trabajos va a ser ‘The Chronology of Water’ una adaptación del libro homónimo de Linda Yuknavitch, “una de las primeras historias más honestas de mujer que he leído, algo realmente precioso” sobre la “verdad” de la identidad femenina, algo que, a su juicio, “no se ha mostrado de manera clara en el cine”. “Es muy difícil que la gente no apoye esta postura”, ha indicado.

“Unir a la gente”

Sobre Seberg ha afirmado que, a su juicio, tenía “una especie de luz que sabía que era beneficiosa, un impulso muy extraño de querer contar historias que tocan algo de ti a otras personas”.

“Le atraían historias que unían a la gente en vez de separarlas y eso le unió a sus deseos de ser actriz”, ha opinado, para añadir que “se puede ver que era una buena persona”. Asimismo, ha destacado lo “poco que la conoce el público a nivel íntimo”, pese a ser “un icono” y una “leyenda” del cine, a la que “le estaban robando su vida y no pudo ofrecer mucho, se tuvo que proteger”.