A punto de convocar las elecciones, Sánchez e Iglesias ahondan sus diferencias e irrumpe Errejón

El secretario general de Podemos, Pablo Iglesias, ha señalado este viernes que se arrepiente de haber confiado en la palabra del presidente en funciones, Pedro Sánchez, al que ha acusado de mentir durante la negociación porque le aseguró que habría coalición y que el único obstáculo para ello era la presencia del líder de los morados en el Consejo de Ministros. A Iglesias le ha sentado fatal lo que dijo el jueves el presidente en funciones en una entrevista en La Sexta: que no dormiría tranquilo teniendo ministros de Podemos en su Gobierno. Mientras, la posibilidad de que el líder de Más Madrid decida participar en las generales agita el tablero político justo cuando parece imposible reconstruir los puentes entre el PSOE y Podemos.

La polémica declaración de Sánchez que tanto ha escocido a Iglesias y a su entorno es que si hubiera cedido a las pretensiones de Unidas Podemos y hubiese aceptado tener como ministros a personas del entorno de Pablo Iglesias que no tienen experiencia en gestión al frente, por ejemplo, de Haciendo o Transición Energética, “no dormiría tranquilo”. “Ni yo dormiría tranquilo ni tampoco el 95 por ciento de los ciudadanos, entre ellos votantes de Podemos”. Las reacciones han sido incesantes durante este viernes, muchas de ellas procedentes de otras formaciones como el PP, que le reprocha a presidente que en cambio pueda dormir tranquilo “habiendo pactado con Bildu”, y de Cs, que se ha expresado en parecidos términos.

Preguntada en la rueda de prensa posterior al Consejo de Ministros sobre si Sánchez se equivocó al hacer una afirmación tan dramática y rotunda, la ministra portavoz, Isabel Celaá, ha respondido con un categórico ‘no’. Y, por cierto, también ha aprovechado para criticar que PP y Cs gobiernen en determinados territorios con quien no condena la violencia de género, como se demostró en el rifirrafe entre el alcalde de Madrid, José Luis Martínez Almeida y el portavoz de Vox en el Ayuntamiento, Javier Ortega Smith, a propósito del último crimen machista que ha sacudido a la capital.

Iglesias, por su parte, ha estado en el programa Espejo Público de Antena 3 donde ha asegurado que si de algo se arrepiente respecto al proceso postelectoral es de haber confiado en la palabra de Sánchez: “Me dijo que haríamos un Gobierno de coalición y le trasladé a mi equipo que su palabra era sincera. Fue un error”. “Pedro me mintió, me dijo antes y después de las elecciones generales que haríamos un gobierno de coalición y yo confié en él… Si cometí un error fue confiar en su palabra”, ha manifestado, olvidando conscientemente que en julio hubo una oferta de coalición sobre la mesa que suponía entregar a Podemos una vicepresidencia y tres carteras ministeriales. Iglesias la desdeñó con el argumento de que eran departamentos “decorativos” -Vivienda, Igualdad y Sanidad- y frustró la investidura de Sánchez el 23 de ese mes como ya había hecho en 2016.

Según el líder de Podemos, el presidente en funciones “faltó al respeto a mucha gente que tiene dificultades para llegar a fin de mes”. Le ha reprochado, además, que tenga que “acaparar todo el poder para poder dormir bien” y le ha sugerido que si no lo consigue,  “puede cambiar el colchón todas las veces que quiera”. A su juicio, “estas elecciones van de quién protege a las familias” y de quién está dispuesto, si viene una recesión económica, a que “los recortes sean por arriba y no por abajo”. Pablo Iglesias ha acusado a Pedro Sánchez de estar “bloqueando” la situación política en España a diferencia de lo que sucede en las autonomías, donde “no hay ningún problema” con los gobiernos de coalición.

Con respecto a Cataluña, el líder de Podemos ha asegurado que su coalición ya dijo “claramente” que respetaría el liderazgo del PSOE en el caso de tener que aplicar nuevamente el artículo 155. Y le ha retado además a Pedro Sánchez a pedirle al teniente de alcalde del Ayuntamiento de Barcelona, el socialista Jaume Collboni, a que se salga del gobierno de Ada Colau, si le molesta que la regidora barcelonesa diga que se manifestaría en favor de los “presos políticos” si hubiese una sentencia condenatoria a los responsables del procés.

Sobre la posible participación de Iñigo Errejón en las elecciones, ha considerado que hay que naturalizar la vuelta a la política nacional de su exnúmero dos, algo que en su opinión sucederá “más tarde o más temprano” porque -ha incidido- lo autonómico “es algo que no le ha interesado nunca”. Iglesias ha respondido con un “al contrario” cuando le han preguntado si le quita el sueño que el ahora líder de Más Madrid concurra a las elecciones generales, porque “eso va a ocurrir”. “Le conozco. Íñigo y yo hemos sido muy amigos. A Íñigo le interesa más la política estatal que la autonómica”, ha añadido Iglesias, que cree que en un momento u otro “será un actor de la política estatal, con su propio partido, con el PSOE o como sea”. No le sorprende además las preferencia de Sánchez por Errejón porque “los votos de Unidas Podemos nunca serán gratis” en una investidura.

Y es que Sánchez, en la entrevista del jueves, señaló que había visto “cosas esperanzadoras” en Errejón como haber dicho que hubiera aceptado la propuesta que le hizo a Iglesias y que “hubiera facilitado la formación de un gobierno progresista”. Recordó incluso lo sucedido en la Comunidad de Madrid: “Propuso algo que parecería de ciencia ficción en la política nacional si lo ponemos en boca de Iglesias. Estaba dispuesto a dar los votos de Más Madrid gratis para que Ángel Gabilondo fuera presidente de la Comunidad de Madrid aunque contara con el apoyo de Ciudadanos. Todo con tal de que la ultraderecha no tuviera la influencia que, desgraciadamente, tiene ahora mismo en el Gobierno de la Comunidad de Madrid”.

De las palabras del presidente se deduce que el PSOE da por descontado que en el caso de que Más Madrid concurra a las elecciones, perjudicaría más a Podemos y en cambio los socialistas saldrían beneficiados con su probable apoyo para formar Gobierno. Eso es lo que aún está por ver cuando Errejón no acaba de decidirse sobre si da el salto o no a la política nacional. La decisión podría producirse este mismo fin de semana ante el aumento de la presión interna para que el exdirigente de Podemos no espere a Manuela Carmena. La exalcaldesa se ha autodescartado, pero los partidarios de que encabece la candidatura de Más Madrid en la capital recuerdan que no sería la primera vez que cambia de opinión en el último minuto y evocan lo sucedido en 2014, cuando estuvo dudando hasta el final si optar a la alcaldía.

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