Sánchez solo hará un debate a cinco y Ábalos culpa a las derechas de haber ‘robado el voto’ al PSOE

La oferta de coalición que Pedro Sánchez hizo a Pablo Iglesias en julio -una vicepresidencia y tres carteras ministeriales de corte social- no solo caducó tras su investidura fallida que Podemos se negó a apoyar por considerar la propuesta insuficiente. Se puede afirmar que murió definitivamente y que no resucitará ni aunque las elecciones del 10 de noviembre arrojen una distribución de escaños similar a la actual. El líder del PSOE ha descartado ante la Ejecutiva de su partido que el 11-N vaya a renegociar la coalición. "Siento que mi votante, mi propio voto, no es que esté humillado, es que nos lo han robado", ha exclamado. Por cierto que Sánchez no hará ningún cara a cara. Solo el debate a cinco.

Ábalos ha aludido de esa manera a la humillación que decía sentir Iglesias cuando los socialistas le negaban carteras de peso en el Consejo de Ministros. Ábalos ha recordado que hubo unas elecciones el pasado 28 de abril, que ganó el PSOE, pero que otros que no tenían ninguna alternativa decidieron que “no gobernara” la fuerza más votada. Y esto, a su juicio, es motivo suficiente para no temer a la abstención. “Me siento muy motivado”, ha dicho y ha aprovechado para lanzar una pulla al líder de Cs, Albert Rivera, por sus continuos giros y piruetas: “Cuando uno está convencido y tiene razones objetivas es capaz de trasladar esa convicción al resto. Cuando uno dice cada día una cosa, no”.

El dirigente socialista ha dejado claro que podría entender que pese a que el PSOE fuera el partido más votado, hubiera una alternativa que sumara, como ha ocurrido en la comunidad de Madrid, en Castilla y León y en Murcia, donde habiendo ganado les “arrebataron el gobierno”. Pero, ha continuado, en este caso “no había alternativa” y les han arrebatado la victoria por la vía del “bloqueo y la obstrucción”, por lo que espera que este hecho sea “suficientemente movilizador” y además, “penalizador” para los que han protagonizado la obstrucción. Este bloqueo, según Ábalos, ha supuesto dejar al país sin Gobierno para dar respuesta a los problemas, “a costa del país” por no reconocer los resultados electorales y aprovechar otra oportunidad para rehacerse. “Eso es lo que ha pasado”, ha exclamado.

Una vez rotas las negociaciones para la investidura y cuando ya parece inevitable ir a unas nuevas elecciones -el plazo para la convocatoria expira el próximo lunes día 23- el secretario de Organización socialista ha tratado de desmontar lo que ha presentado como “mentiras” de esas derechas que han frustrado que hubiera Gobierno. “¿En qué ha quedado ahora eso de ‘un presidente dispuesto a gobernar a cualquier precio’?”, se ha preguntado y ha respondido “mentira”. También fue mentira lo que decían el PP y Cs sobre que el pacto con Podemos estaba hecho y que los supuestos desacuerdos eran solo un paripé. Mentira. “Lo de que queríamos romper España, mentira”, ha asegurado Ábalos.

Con este encuentro, el PSOE comienza la movilización de dirigentes y militantes de cara al 10-N, elecciones en las que algunos sondeos prevén un significativo crecimiento de la abstención. Los socialistas aspiran a superar los 123 escaños que consiguieron el 28-A pero, para ello, admiten que tienen que trabajar la movilización no solo de los votantes, sino de los propios militantes porque el ánimo no está igual de motivado que en los comicios de abril.

En cuanto a Podemos, una vez descartada la coalición, la alternativa para el PSOE es el ‘Gobierno de cooperación’, la fórmula que lanzó también antes de la investidura de julio y que ha recuperado en la Ejecutiva de este jueves. Iglesias le dejó claro a Sánchez en su última llamada telefónica que tras el 10-N insistiría en una coalición y que esta vez no aceptaría el veto a su entrada en el Gobierno. “En noviembre, ya hablaremos”, le contestó el líder socialista. El caso es que la cooperación que el líder socialista propuso el pasado mes de junio fue interpretada en un principio por Podemos como un simple cambio de nombre -coalición por cooperación- lo que fue desmentido por el PSOE. “Nos da igual el significante”, dijo Iglesias. Los socialistas puntualizaron que ese nuevo significante llevaba aparejado también un cambio de significado que descartaba la coalición y ponía el peso en una colaboración externa.

Debate sin ‘cara a cara’ y la posible irrupción de Errejón

Ábalos, por otra parte, ha expresado la disposición de Pedro Sánchez a participar en el debate a cinco que ya ha propuesto RTVE. “Un debate a cinco habrá que hacer seguro. Es lo que corresponde”, ha dicho Ábalos, después de sugerir que en una campaña que durará ocho días será difícil que el líder participe en más debates. En cualquier caso, ha precisado que éste será un tema que aborde el Comité Electoral recién constituido en la reunión de la Ejecutiva.

En cuanto se constató que la investidura de Sánchez no era viable y que el país estaba abocado a nuevas elecciones, RTVE ofreció un debate a cinco entre Pedro Sánchez (PSOE), Pablo Casado (PP), Albert Rivera (Ciudadanos), Pablo Iglesias (Unidas Podemos) y Santiago Abascal (VOX) que, en principio, se celebraría el 4 de noviembre, el lunes anterior a las elecciones. Asimismo se han planificado tres “cara a cara”: un debate entre Sánchez y Casado, otro entre Casado y Rivera, y un tercero entre Sánchez e Iglesias. También planificó Asimismo se han planificado tres “cara a cara”: un debate entre Sánchez y Casado, otro entre Casado y Rivera, y un tercero entre Sánchez e Iglesias. Esta segunda parte es lo que rechaza el líder socialista, al tiempo de Cs se queja de que no le hayan ofrecido a su líder otro cara a cara con el socialista. La polémica sobre los debates electorales arranca incluso antes de que estén convocados los comicios.

Preguntado por la posibilidad de que el partido de Iñigo Errejón, Más Madrid, concurra a las generales del 10 de noviembre, Ábalos ha señalado que al PSOE ese eventual escenario no le produce ningún “temor”, porque esa formación se sitúa a la izquierda del PSOE y, por tanto, compite con Unidas Podemos, pero no con los socialistas, que se mueven en el espacio “progresista de gobernabilidad, de capacidad para la gestión y de moderación también”. “Le debería preocupar a quien habla de diversidad”, ha soltado en alusión al líder de Podemos, Pablo Iglesias, que, según Ábalos, no está “para dar lecciones” sobre cómo gestionar la diversidad interna dentro de su propio partido. El dirigente socialista también ha acusado a la formación morada de necesitar “siempre un enemigo para afianzar su naturaleza”.

El dirigente socialista ha descartado, por último, que el PSOE tenga intención de hacer fichajes para sus listas al 10 de noviembre. “No nos hace falta ir a ningún mercadillo ni rastro con los que adornar o suplir las carencias de proyecto. Nos sobran como referentes”, ha señalado.

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