Rivera, en campaña: ‘Si Sánchez rectifica puede haber acuerdo hasta el último minuto’

El líder de Ciudadanos, Albert Rivera, no acepta la respuesta de Pedro Sánchez sobre las condiciones del partido naranja para una abstención técnica a su investidura, que ha tachado de "colección de mentiras", y le ha avisado de que si no se compromete "con la solución de Estado" votarán en contra. A través de un comunicado, Cs ha insistido en que la contestación que ha dado Sánchez por teléfono a la propuesta de Rivera "es una tomadura de pelo" a todos los españoles y si no rectifica "y vira hacia el constitucionalismo", el voto naranja "seguirá siendo no a su investidura".

“Es mentira que el PSOE esté cumpliendo con las tres condiciones planteadas”, ha subrayado al reprocharle también que haya rechazado una reunión con la oposición para abordar la solución que plantea Cs para evitar el bloqueo institucional y unas nuevas elecciones. La respuesta de Pedro Sánchez “no está a la altura de un candidato a la presidencia del Gobierno de España. Es una colección de mentiras”, subrayan.

Después de hablar por teléfono, Rivera ha recibido una carta mecanografiada donde Sánchez le garantiza el compromiso del PSOE con los requisitos que exige Cs, una misiva encabezada inicialmente con “Señor Rivera”, que aparece tachado, y a renglón seguido, a mano, escribe “Estimado Albert”. Según la formación naranja, Sánchez no cumple esos tres requisitos porque, para hacerlo, en primer lugar, tendría que romper el Gobierno en Navarra del PSN en coalición con los nacionalistas de Geroa Bai y posibilitar un ejecutivo constitucionalista con Navarra Suma.

Tampoco se ha comprometido a no indultar a los condenados del procés ni a abordar “la planificación de la aplicación del artículo 155 en Cataluña”, sostiene, y, por último, tampoco hay ninguna referencia a renunciar a las subidas de impuestos y al gasto previsto de 30.000 millones de euros.

Tras el encuentro en la Zarzuela con el Rey, el propio Rivera ha comparecido en rueda de prensa y ha dejado claro con sus declaraciones que lo que lleva haciendo en los dos últimos días es lanzar la campaña de su partido para las próximas elecciones. En esa estrategia, similar a la que siguió para el 28-A, coloca al PSOE y a Sánchez en una acera distinta a las del constitucionalismo en la que sitúa a su partido junto al PP y, por lo que se ve a tenor de los pactos a los que ha llegado en distintos territorios, a Vox.

“Le he trasladado al Rey la posición de nuestro partido. Le he trasladado que la solución pasa por una rectificación del señor Sánchez. Si Sánchez rectifica, todavía hay tiempo de que este país se ponga en marcha”, ha dicho en esa rueda de prensa y ha hecho especial hincapié en una de sus condiciones para la abstención que, por otra parte, es de imposible cumplimiento: un cambio de Gobierno en Navarra. Se da la circunstancia de que en ese Gobierno no está Bildu, como Cs se ha dedicado a repetir hasta que le han recordado la evidencia, y que está legalmente constituido por un Parlamento autónomo, lo que significa que una iniciativa del Ejecutivo central como la que pide Rivera sería inconstitucional, antiestatutaria y antidemocrática.

El empeño fundamental de Rivera es quitarse el sambenito de que no ha hecho nada por romper el bloqueo político -hasta ahora se había negado a reunirse con Sánchez- para endosarle toda la culpa al líder socialista. De ahí que haya dicho que “si Sánchez me llama esta noche, si me llama mañana para trabajar con estas condiciones, estamos disponibles”. En definitiva, el líder de Cs afirma que da todo por perdido, por mucho que a estas alturas sea altamente improbable una salida que no pase por nuevas elecciones. “Estamos a tiempo, pero necesitamos que Sánchez rectifique. Necesitamos que Sánchez haga un giro. Si Sánchez rectifica puede haber acuerdo hasta el último minuto. Si Sánchez no se mueve y sigue con acuerdos con populistas y nacionalistas e insiste en bloquear España, no habrá acuerdo”, ha proclamado desde la sala de prensa del Congreso.