El PSOE arrasa en voto directo en el CIS posterior al 26-M con un 29,7% de los apoyos

El PSOE sería el claro vencedor de unas nuevas elecciones generales con un 29,7% del voto directo, de acuerdo con la respuesta espontánea que han dado los ciudadanos a la encuesta realizada por el CIS tras las autonómicas y municipales del pasado 26 de mayo pero en la que también se pregunta por unas eventuales elecciones generales. Es decir, los socialistas mejorarían en un punto el resultado logrado en los comicios del 28-A. El PP se situaría como segunda fuerza con un 11,6% de los sufragios, en tanto que Unidas Podemos con sus confluencias lograría un 8,9% superando así a Ciudadanos que obtendría un 7,4%.

Si a la intención de voto se suma la simpatía expresada por los encuestados, el PSOE escalaría hasta el 32,2 por ciento, seguido del PP, con el 12,8 por ciento; Unidas Podemos y sus confluencias con el 9,9 por ciento, y Ciudadanos, con el 8,6 por ciento. Vox caería al 3,3 por ciento. Así las cosas, la suma de los partidos de la derecha -PP, Cs y Vox- se quedaría en el 22,3 por ciento, muy por debajo del resultado de los socialistas en solitario.

Todos estos resultados son muy similares a los del barómetro del CIS de julio que también se elaboró con datos previos a la investidura fallida (las entrevistas se realizaron entre el 1 y el 11 de julio) y que daba al PSOE un 30,5 por ciento en intención directa de voto, a muchísima distancia del PP (10,1 por ciento), Unidas Podemos (9,6 por ciento), Ciudadanos (9,1 por ciento) y Vox (3,4 por ciento). Es decir, en la encuesta postelectoral todos pierden, incluido el PSOE, menos el PP que recupera algo de fuelle, 2 puntos y 7 décimas.

Comparando los datos con los resultados de las elecciones generales del 28-A, resulta que todos los partidos caen, excepto el PSOE que ganaría un punto en poco más de un mes ya que las urnas le dieron el 28,7 por ciento de los votos. El PP obtuvo el 16,7 por ciento, Cs el 15,9 por ciento, Unidas Podemos el 14,3 por ciento y Vox 10,3 por ciento, por lo que puede afirmarse que la extrema derecha sufre un auténtico descalabro en el sondeo.

Por lo que se refiere a otras fuerzas políticas, la encuesta difundida este jueves da un 3 por ciento a ERC, el 1,1 por ciento a JxCat, porcentaje idéntico al del PNV, el 1,3 por ciento a EH Bildu y el 0,5 por ciento a Compromís. El PACMA, formación que no tiene representación parlamentaria se mantiene al borde del uno por ciento, con un 0,8 por ciento. Un 13,7 por ciento de los ciudadanos afirmaba en el momento en que se hizo el trabajo de campo que tenía decidido no votar si hubiera elecciones generales

La cuestión es que el trabajo de campo para esta encuesta se hizo entre el 17 de junio y el 16 de julio, antes de la investidura fallida de Pedro Sánchez que tuvo lugar el día 23 de ese mismo mes y mucho antes de que se celebrara la segunda parte del proceso de negociaciones con Podemos cuyo fracaso es ya una evidencia. El sondeo no mide, por lo tanto, el efecto que pueda tener en los votantes la incapacidad de la izquierda para llegar a un acuerdo y el rechazo de la derecha a romper el bloqueo y evitar una repetición electoral.

Antes de que se llegara al punto en el que nos encontramos, un bloqueo similar al que ya se vivió en 2016 y que también forzó una repetición electoral, los ciudadanos ya estaban hartos de la política y así lo recoge la encuesta. Según este trabajo, la desconfianza es el sentimiento principal que despierta la política seguido del aburrimiento. En concreto, la desconfianza es citada por el el 34,2% de los ciudadanos. Le sigue el aburrimiento (15,8%) y la indiferencia (13,3%) como emociones negativas, y sólo una positiva, el interés (12,4%) se cuela entre los cinco primeros, antes de la irritación (9,2%).

Por lo que se refiere a la valoración de líderes, ninguno supera el aprobado. Pedro Sánchez es el mejor valorado con un 4.7 de nota y le siguen Albert Rivera (3.5), Pablo Iglesias (3.4), Pablo Casado (3.3) y, en último lugar, Santiago Abascal (2.5).

Las reacciones a la encuesta no han tratado en producirse. El trabajo de José Félix Tezanos, presidente del CIS, siempre es polémico y el hecho de que haya decidido difundir ahora un trabajo realizado hace dos meses ha dado pie a nuevas críticas.

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