Una trabajadora del hospital asegura que Schumacher está consciente

Algunos medios señalan que el tratamiento puede estar basado en una serie de infusiones de células madres

La vida de Michael Schumacher sigue siendo un misterio tras el grave accidente que sufrió en 2013, cuyas secuelas le mantienen apartado de la vida pública. El laureado piloto ingresaba este martes en el Hospital Europeo Georges Pompidou de París para recibir un tratamiento experimental con células madre que le ayude a lograr una acción antiinflamatoria sistémica y así facilitar la función cerebral del heptacampeón de Fórmula 1. Una trabajadora del centro médico ha asegurado a  Le Parisien que el expiloto se encuentra consciente. “Sí, él está a mi servicio. Y te puedo asegurar que él está consciente”.

Desde que se conociese la noticia de su ingreso, el centro médico se ha convertido en todo un búnker de seguridad. Algunos medios señalan que el tratamiento puede estar basado en una serie de infusiones de células madre, algo que ni el hospital ni la familia han confirmado. Algunas fuentes aseguran que el expiloto realizó al menos otras dos visitas al hospital de la capital francesa la pasada primavera, y en ambas llegó en helicóptero desde Suiza.

Philippe Ménasché, todo un experto en este tipo de tratamientos, será el encargado de tratar a ‘Schumi’. Ménasché lleva trabajando intensamente desde 2000 en este área, cuando realizó los primeros injertos de células madre musculares a un paciente con infarto de miocardio. Las células madre participan en la renovación de los tejidos, pudiendo renovarse indefinidamente y así reparar tejidos y órganos dañados como músculos, huesos o neuronas, algo que podría ayudar a la recuperación del piloto.

Desde que Schumacher, de 50 años, sufrió el accidente de esquí en los Alpes franceses el 29 de diciembre de 2013, su estado de salud es una incógnita. Mientras esquiaba, tropezó y golpeó su cabeza contra una roca, y solo el casco impidió una muerte inmediata. Tras eso, fue trasladado en helicóptero a la Clínica Universitaria de Grenoble; allí fue operado dos veces de urgencia y los médicos decidieron inducirle un coma.

En septiembre de 2014, nueve meses después del accidente, el expiloto fue llevado primero al hospital de Lausana, en Suiza, y después a su casa en la localidad suiza de Gland, a orillas del Lago de Ginebra, donde comenzó un largo proceso de rehabilitación.