Sánchez rechaza el cara a cara que pide Iglesias y ambos escenifican su ruptura en el Congreso

Si el martes quedó claro que PSOE y Podemos no iban a ser capaces de llegar a un acuerdo para investir a Pedro Sánchez pero ambas partes se resistían a hablar de ruptura, un día después ha quedado claro que el cisma es inevitable y que España va de cabeza a unas nuevas elecciones. Con motivo de la comparecencia del presidente para informar de las últimas cumbres europeas, los líderes nacionales han aprovechado para echarse en cara el bloqueo político y anticipar lo que será la campaña del 10-N. Los dos actores principales siguen exactamente donde estaban: Iglesias tiende la mano pero exige la coalición como condición ‘sine qua non’, mientras Sánchez rechaza de plano el ‘cogobierno’ y apela a PP y Cs para evitar las urnas.

El remate del debate parlamentario ha sido esta propuesta de Iglesias: “Sentémonos usted y yo con la condición de que no nos echemos atrás”. Iglesias ha aclarado que se estaba refiriendo a la posibilidad de cerrar un acuerdo si él pasaba a un segundo plano y renunciaba a formar parte del Gobierno, una condición que puso Sánchez y que él aceptó. A día de hoy, se mantiene en la misma postura y pide al líder socialista que haga lo mismo y que respete lo que dijo entonces, que el “único” obstáculo para el pacto era Iglesias. Aunque no lo ha expresado, es de suponer que también estuviera aludiendo a la oferta que hizo el PSOE en julio de una vicepresidencia y tres carteras ministeriales. En los últimos días, Podemos ha asegurado que cerraría un acuerdo a la mayor brevedad si se retomaba esa oferta.

Sánchez ha rechazado la oferta. “Usted propone un Gobierno de coalición. Yo le propuse uno y lo rechazó. Y si ha fallado por inviable la propuesta, intentemos una solución intermedia”, ha rememorado el presidente y se ha remitido a los equipos que han llevado el peso de las conversaciones entre las dos formaciones: “Les pido que convoquen la mesa de negociación y expliquen si tienen algo más que (la exigencia de) un Gobierno de coalición. Hemos tenido 15 meses en los que nos hemos entendido y muy bien. No le dé una segunda oportunidad a la derecha y permita que haya un Gobierno progresista”.

Antes de cerrar el debate, Sánchez ha asegurado que “el Gobierno de coalición no es sinónimo de estabilidad. El presidente ha repasado la oferta de coalición que el PSOE hizo a Podemos en julio y que los morados rechazaron. Por cierto que mientras el presidente iba desgranando las carteras que entonces se pusieron encima de la mesa acompañando la enumeración de comentarios sobre la importancia que tienen dentro de la acción del Gobierno y de cara al bienestar de los ciudadanos, la cámara ha enfocado a Iglesias con gesto de incredulidad y negando con la cabeza ante algunas de esas afirmaciones.

En su primera intervención, Pablo Iglesias ha establecido un paralelismo entre la situación española y la italiana. No sólo le ha recordado a Sánchez que, pese a la gran aspereza que ha marcado sus relaciones el Movimiento 5 Estrellas ha sido capaz de llegar a un acuerdo con el Partido Demócrata -el equivalente en Italia del PSOE- y formar una coalición, sino que le ha avisado de que “la gente no siempre ve bien unas elecciones que se convocan para sacar réditos personales” y le ha recordado el caso del otrora todopoderoso Matteo Salvini, que pensaba mejorar sus resultados en los últimos comicios de su país y que ahora está fuera del Ejecutivo. “Siempre es mejor un Gobierno de coalición a una repetición de elecciones”. Iglesias ha advertido también de que “si llega una recesión, nuestro país necesitará un Gobierno con base sólida”.

El líder de Podemos ha confirmado los mensajes que llegan de su partido en el sentido de que los morados no dan por totalmente fracasadas las negociaciones y siguen pensando que es posible el pacto. En esa línea, Iglesias ha tendido la mano al presidente del Gobierno en funciones para tratar de llegar a un acuerdo que, “aunque no satisfará a ninguno de los dos, evitará unas nuevas elecciones”. “Si llegamos a ese acuerdo estaría ganando la ciudadanía española”, ha dicho Iglesias. Más adelante, el portavoz del PNV, Aitor Esteban, se ha dirigido expresamente a Sánchez e Iglesias para que sean ellos quienes arreglen el problema una vez constatado el fracaso de sus equipos negociadores.

La respuesta a Iglesias ha llegado de la mano de la portavoz del PSOE en el Congreso, Adriana Lastra, quien ha devuelto la pelota al líder de Podemos contraponiendo a modelo italiano el portugués. “Italia es un buen ejemplo de muchas cosas también de gobiernos inestables, para un ratito nada más”, ha dicho Lastra y ha añadido: “Prefiero mirar a Portugal, un gobierno estable. Usted señor Iglesias decía que le sonaba bien la música. Miren este parlamento, tenemos los apoyos necesarios porque tenemos las abstenciones necesarias. Tenemos las propuestas, solo falta su apoyo. Le seguimos esperando señor Iglesias”.

La portavoz socialista, que ha ejercido estos días como miembro del equipo negociador de su partido, ha hecho un llamamiento directo al partido morado para que retome las negociaciones abandonando las exigencias que han conducido a un callejón sin salida: “Señor Iglesias, o señores de Unidas Podemos (Iglesias en ese momento estaba ausente de la Cámara aunque poco después ha regresado a su escaño). Lo que los españoles necesitan el 10 de noviembre es que ya estemos aplicando mejoras sociales. Pero estoy segura que ustedes ven con recelo cosas que están pasando, que apostarían por una salida ordenada de Reino Unido de Europa. Les pido que eso que ven para Europa lo apliquen aquí primero”.

Llamamiento de Sánchez a los principales partidos de la oposición

Sánchez ha abierto el debate pidiendo a los principales partidos de la oposición que “abandonen el bloqueo” y “permitan que se constituya un gobierno progresista”. En su comparecencia para informar de los últimos consejos europeos, Sánchez ha puesto de ejemplo el consenso alcanzado para el reparto institucional de la UE para hacer esta reclamación a las fuerzas políticas en el Congreso. Una gran expectación rodea a este pleno parlamentario después de que el PSOE y Podemos prácticamente hayan roto sus negociaciones, lo que aboca al país a una repetición electoral.

Un día después de que volviesen a encallar las negociaciones entre su partido, el PSOE, y Unidas Podemos, Sánchez no se ha referido expresamente a este asunto, pero ha elevado su petición a los partidos para que le permitan conformar gobierno. Así, ha señalado que España tiene que hacer frente a “grandes transformaciones” y por eso es “imprescindible que se inicie la legislatura”. El líder de los socialistas ha reclamado a los principales partidos de la oposición -sin citar en concreto a ninguno aunque es presumible que su llamamiento fuera dirigido a PP, Cs y Unidas Podemos- que “abandonen el bloqueo” y permitan un “gobierno progresista” porque eso, ha recalcado, es lo que pidieron los votantes a la vista de los resultados de las elecciones del 28 de abril.

Sánchez ha pedido a la oposición que reflexione sobre sus posiciones mirando a Europa, donde los comicios europeos de mayo arrojaron también una “aritmética compleja”, que no impidió acordar el reparto de poder en las instituciones comunitarias. De hecho, al principio de su intervención el presidente ya había puesto en valor cómo en los comicios al Parlamento Europeo del 26 de mayo, España y el resto de Europa se conjuraron contra el “peligro” que representan las fuerzas populistas y eurófobas. Pero ha advertido de que la “amenaza de retroceso” que representan estas fuerzas sigue ahí, y sólo podrán “imponer su visión” condicionando el lenguaje de otros actores políticos que “hace tiempo tenían una posición moderada y de encuentro y que ahora se han dejado arrastrar por los extremos”.

Entre los factores que aconsejan tener ya un Gobierno y no prolongar la incertidumbre figura en lugar destacado el Brexit duro con el que amenaza el primer ministro británico, Boris Johnson. Sánchez ha asegurado que España “está preparada” para esa salida del Reino Unido de la UE y ha revelado que el Gobierno ha activado un dispositivo con 875 funcionarios para preparar un Brexit sin acuerdo con Bruselas.

“Sánchez como Johnson”, Cataluña y la Diada, ETA, Venezuela…

Para el líder del PP, Pablo Casado, el líder socialista ha comparecido este miércoles en el Congreso después de seis meses sin someterse a ninguna sesión de control, y por ello ha opinado que acude “como aprendiz de brujo tras causar demasiados destrozos”. Y acude, ha añadido, usando la Cámara Baja como “parte de la tramoya” que le permite construir “el escenario” de lo que, según sus palabras, en verdad desea el presidente: una nueva campaña electoral. “Usted empieza a recordar al señor Johnson”, le ha espetado al líder socialista aludiendo al primer ministro británico. “Él retuerce la ley para cerrar el Parlamento. Usted retuerce el reglamento para no rendir cuentas ante él”, ha añadido.

Casado ha advertido a Sánchez de que “España no merece unas nuevas elecciones”, pero “tampoco un presidente como usted”. A su juicio, desde que triunfó con la moción de censura hace más de un año, ha sido “la historia de un gran vacío” que ahora tiene muchos visos de afrontar un nuevo proceso electoral tras el del 28 de abril. “Lo único bueno” de este periodo de más de un año es que continúan vigentes los presupuestos que sacó adelante el Gobierno del PP para el ejercicio de 2018, ha destacado.

Coincidiendo con la celebración de la Diada, Casado ha censurado el mensaje institucional del presidente de la Generalitat, Quim Torra, quien ha llamado a “segar las cadenas” y ha apelado a la “rebelión”. Por ello, ha recriminado a Sánchez que pueda llegar a acuerdos con él y su partido, JxCat, como ha sucedido en la Diputación de Barcelona. Además, Casado -que ha subido sin papeles a la tribuna de oradores-, ha criticado duramente que el PSN votara con Bildu contra el Tribunal Constitucional en el Parlamento de Navarra sobre la ley de abusos policiales que, a su juicio, “equipara a los verdugos con las víctimas”. Y para no obviar ninguno de los mantras de la derecha, ha lamentado que Venezuelano haya estado en el centro de los Consejos Europeos y ha pedido que España tenga una voz “más audible”, lidere la acción en la UE y se cancelen las cuentas de los “jerifantes venezolanos”.

Albert Rivera, líder de Cs, ha dedicado casi la mitad de su intervención a arremeter con la euroorden que, según ha recordado, permite que delincuentes que huyen de un país (como es el caso de Puigdemont y otros exdirigentes del ‘procés’) no puedan ser entregados”. Eso ha llevado a Rivera a calificar la OEDE (Orden Europea de Detención y Entrega” de “fracaso europeo”, a lo que ha encadenado una retahíla de reproches a Sánchez: “Ustedes no han sido valientes para defender a quienes eran acosados por el independentismo. Gente como Puigdemont no puede campar a sus anchas por Europa. Los que cometen delitos en Cataluña tienen que saber que es un delito español y europeo”. Rivera cree que España no ha hecho suficiente presión para poner fin al ‘exilio’ de los independentistas prófugos y ha prometido que su partido sí lo hará.

La Diada catalana también le ha servido para arremeter contra el Ejecutivo socialista. Refiriéndose al deseo expresado por Sánchez para que algún día sea la fiesta de todos los catalanes y no sólo de una parte, le ha recriminado: “Un presidente de una nación no puede decir ‘ojalá’. Un presidente de una nación no puede tener de socio al señor Torra”. Y ha zanjado el asunto reclamando, una vez más, la suspensión de la autonomía:”Ante el desacato del señor Torra le pido que le requiera con el artículo 155. Le pido al señor Sánchez que seamos capaces de estar juntos en este tema del 155. Es su obligación como presidente de la nación”.

Sánchez: “Somos los últimos a quienes interesan unas elecciones”

Sánchez, en su réplica a los distintos portavoces, ha remachado que “España necesita un Gobierno cuanto antes. Esto lo compartimos todos”. Y ha salido al paso de los comentarios sobre que es él quien está frenando el acuerdo de investidura para ir a la repetición electoral: “Después de 15 meses de Gobierno, de cuatro elecciones, el 28-A y el 26-M. Nosotros somos los últimos a quienes interesan unas elecciones. Queremos un Gobierno y poner en marcha nuestras políticas”. Sánchez ha sido incluso más específico cuando ha proclamado “yo no quiero elecciones” pero ha subrayado que “no solo depende del PSOE” y ha vuelto a hacer lo que tanto molesta a Iglesias, es decir, dirigir su llamamiento a todas las fuerzas políticas con representación parlamentaria, a los “350 diputados que estamos en esta Cámara”, lo que como es obvio va dirigido de forma muy especial al segundo y al tercer grupo parlamentario por orden de importancia, el PP y Cs.

Lo llamativo de esta segunda intervención del presidente es que casi todas sus respuestas han sido para Pablo Casado, lo que puede interpretarse como el apoyo de Sánchez a su papel de líder de la oposición en contra de las pretensiones de Rivera, al que se ha referido de pasada cuando ha recordado sus apelaciones a ‘la banda’ con las que el líder de Cs salpicó su discurso en el debate de investidura de julio. En relación al catastrofismo popular sobre la marcha de la economía, ha negado la mayor: “Según el señor Casado nosotros somos unos chavistas que queremos aliarnos con Unidas Podemos para que vuelva el paro, etc… Pero para su tranquilidad, señor Casado, el déficit está bajo control”. Además, ha ironizado a propósito de las críticas contra el CIS y su presidente, José Félix Tezanos:  “Yo no me creía cuando el señor Tezanos decía que el PP iba a tener un 16%. Un poco de humildad, señor Casado”.

Sánchez se ha dirigido a Rivera cuando le ha reprochado que no hable con él y que deje todo el trabajo en manos de su secretario general, Juan Manul Villegas. Además, ha lamentado que el líder del partido naranja no salga de su espiral: ETA, Cataluña y el 155 y Venezuela. En esto del 155 y el indulto, estamos con un aroma preelectoral. Al señor Rivera si le quitan Venezuela, ETA, el indulto y el 155 no sé qué va a venir a contar”, ha dicho. “Señor Rivera, cuanta menos sobreactuación mejor”, le ha sugerido y le ha recordado: “Antes de que ustedes existieran, el PSOE pagó con su vida la defensa de las libertades en el País Vasco”.

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