El Gobierno asegura que habrá reunión de Sánchez e Iglesias y subraya su negativa a la investidura ‘gratis’

Todo indica que la reunión que el PSOE y Podemos celebraron el jueves hasta entrada la noche se alargó tanto solo para aparentar un esfuerzo negociador que, en realidad, no ha producido ni el más mínimo avance. Las posturas siguen estando como antes de esta primera reunión para acordar el apoyo del partido morado a un segundo intento de investir a Pedro Sánchez. Como lo más probable es que haya que ir de nuevo a elecciones, unos y otros se centran ahora en no aparecer como los culpables de un fracaso que los ciudadanos pueden hacerles pagar en las urnas. Es la batalla por el ‘relato’ en la que ya están inmersos socialistas y podemitas con una amenaza explícita del partido morado: dificultar la acción de Gobierno del PSOE si no hay contrapartidas a su apoyo a la investidura de Sánchez.

Ha sido Yolanda Díaz, miembro del equipo negociador de Unidas Podemos, quien ha dicho en RNE  que “Sánchez se ha dado cuenta de que su petición, su propuesta (de gobierno en solitario) era mala para el país”. Inmediatamente después, en Onda Cero, ha añadido esta reflexión: “Si le entregamos gratis los votos, va a ser imposible la estabilidad” porque “no hay manera de gobernar con 123 diputados con la coyuntura actual”. “Lo más probable es que dificultemos la acción de Gobierno”, ha avisado también la diputada gallega de En Marea.

El riesgo del ‘infierno’ que tendría soportar un Ejecutivo no solo en minoría sino con todo el Parlamento en contra ya figuraba en las previsiones de los socialistas pero el partido morado le ha puesto voz y cara este viernes. El Gobierno ya había adelantado que no contemplaba una investidura con votos ‘gratis’ de los morados y la ministra portavoz, Isabel Celaá, ha descartado totalmente esa posibilidad en la rueda de prensa posterior al Consejo de Ministros. “No visualizamos una investidura sin que después haya una colaboración Eso es un cul de sac”, ha dicho refiriéndose al callejón sin salida al que se vería abocado Pedro Sánchez en tales circunstancias.

“Hay determinación y convencimiento de que no habrá Gobierno de coalición”, ha asegurado también Celaá en línea con la postura que ha venido defendiendo el propio Sánchez, y eso aleja a priori cualquier posibilidad de acercamiento entre el PSOE y su supuesto ‘socio preferente’. No obstante, es curioso que ambas partes han recurrido al término ‘esperanza’ para referirse a sus expectativas sobre el camino que han de recorrer en los próximos días. Y es que nadie quiere dar la imagen de que es quien rompe el diálogo y fuerza el adelanto electoral, aunque todo el mundo lo vea como prácticamente inevitable. “No les quepa duda de que esto deparará una reunión Sánchez-Iglesias”, ha llegado a decir la ministra, sin avanzar la fecha en la que podría producirse, para despejar las dudas que han surgido al respecto tras los escasos avances -por no decir nulos- que ha arrojado la sesión de trabajo de los negociadores.

Es la ‘batalla por el relato’, en la que la estrategia de las dos formaciones reviste algunos matices diferenciadores. Mientras que Podemos culpa abiertamente al PSOE por enrocarse en su negativa a negociar un Gobierno de coalición, desde Ferraz y Moncloa se insiste en que no está todo perdido y que el hecho de haberse sentado e intercambiado papeles ya es positivo. En definitiva, los socialistas quieren transmitir el mensaje de que por ellos no va a quedar y que si hay que repetir elecciones será porque otros así lo han querido.

La vicesecretaria general del PSOE ha reiterado que el principal escollo para el acuerdo es la exigencia de asientos en el Consejo de Ministros por parte de Podemos. Adriana Lastra ha vuelto a defender en la Cadena SER la ‘tercera vía’ ofrecida por Pedro Sánchez: acuerdo programático, mecanismos para verificar su cumplimiento y espacios de poder en instituciones y órganos del Estado. Sobre el Gobierno de coalición, ha sido tajante: “Ya les hemos dicho que eso no se va a dar”.

Celaá también ha comentado esa “tercera vía” en la que “no está reflejada ni la posición inicial de los socialistas ni tampoco la reivindicación reiterada de Podemos de un gobierno de coalición. Y eso es negociar, negociar es transar y encontrar resultados donde todavía no existen”. En este sentido, ha valorado la última propuesta del PSOE llena de contenidos programáticos, “abierta a cambios y matices”. “Y llegar a ella ha exigido al presidente un importante ejercicio de escucha que ha venido ejerciendo durante todo el mes de agosto”, ha señalado la portavoz en referencia a las reuniones con decenas de organizaciones de la sociedad civil.

Para Podemos, en cambio, lo que se constató en la reunión del jueves es que el PSOE “no tiene voluntad de negociar”. La portavoz parlamentaria Ione Belarra ha criticado en TVE que los socialistas vuelvan “a la casilla de salida” proponiendo un gobierno monocolor. “Ha vuelto varios pasos atrás, propone un gobierno en solitario”, ha insistido y ha explicado que “duró tanto esa reunión porque queríamos averiguar por qué lo que era viable en julio ahora está caducado”. Ha aludido así a la propuesta de una vicepresidencia y tres carteras ministeriales que se puso sobre la mesa en julio y que se retiró después de que Podemos hicera fracasar la investidura de Sánchez por segunda vez (en 2016 fue la primera).

Por otra parte, Yolanda Díaz, ha afirmado en RNE que PSOE y Podemos se han dado tiempo tras la reunión para poder “avanzar”, aunque ha dicho que desconoce si el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, y el líder ‘morado’ Pablo Iglesias se sentarán a negociar.

Según ha explicado Díaz, la reunión del jueves acabó con “discrepancias”, pero ambas partes tienen la intención de “volverse a ver”. “Mientras haya una puerta abierta es posible avanzar. Lo importante no es tanto el día, sino que vamos a seguir trabajando”, ha asegurado. “Es importante que el PSOE reflexione las próximas horas”, ha indicado la diputada ‘morada’, quien ha añadido que las urnas dijeron el 28 de abril que Pedro Sánchez sea presidente pero también que haya un gobierno con miembros de Podemos. A su juicio, el escenario necesita “serenidad” para logra avances en la negociaciones y ha recalcado que lo vivido en el mes de agosto “no es edificante”. Así ha llamado a mantener “discreción” para que ambas formaciones puedan trabajar “con tranquilidad”.

RELACIONADO