Sánchez quiere que PSOE y Podemos exploren su propuesta de 300 medidas antes de llamar a Iglesias

El calendario sigue corriendo inexorable sin que se vislumbre una posible salida que evite la repetición de elecciones. A veinte días de la fecha límite del 23 de septiembre, el día en el que serán disueltas las Cortes si antes no hay acuerdo para sacar adelante una candidatura a la Presidencia del Gobierno tras la investidura fallida de julio, las posturas siguen tan alejadas como lo estaban entonces. Podemos quiere un Gobierno de coalición y rechaza la propuesta socialista de 300 medidas para un acuerdo programático. El Ejecutivo y el PSOE, en cambio, son claros al respecto. "No vamos a investir al presidente a costa de cualquier cosa", ha dicho Carmen Calvo, para quien “no merece la pena cualquier gobierno que no va a funcionar”.

El presidente del Gobierno en funciones y secretario general del PSOE, Pedro Sánchez, ha informado este lunes a la cúpula del PSOE de la oferta de programa que presentará a los partidos, así como de los pasos que se darán a continuación, para desbloquear la investidura y evitar nuevas elecciones. Al término de la Ejecutiva, el secretario de Organización del partido, José Luis Ábalos, ha anunciado que su partido llamará esta misma semana al equipo negociador de Unidas Podemos para iniciar las conversaciones antes de que se vean los líderes, Sánchez y Pablo Iglesias. Lo primero, según Ferraz, es ver "si hay agua en la piscina".

De momento, el encuentro en la cumbre queda en el aire. No solo no tiene fecha, sino que no es seguro que vaya a producirse. Y, además, el calendario previsto por los socialistas no garantiza un deshielo entre dos formaciones que han intercambiado golpes durante todo el verano y que no han puesto sobre la mesa ningún incentivo para recuperar una confianza que ha quedado seriamente dañada. Lo reconoció el propio Sánchez en su entrevista con ‘El País’ del domingo en la que volvió a descartar un Gobierno de coalición porque, según explicaba, en julio “no se impidió solamente una investidura, se quebró una confianza”. Por eso proponía un acuerdo programático, lo que él mismo ha bautizado como la ‘tercera vía’.

Unidas Podemos, por su parte, mantiene su exigencia de entrar en un Gobierno de coalición para permitir que la investidura del candidato socialista salga adelante. "Si nos sentamos a hablar con el PSOE es para hablar de Gobierno integral que incluya programa y que incluya estructura de Gobierno", ha respondido la portavoz del partido morado, Noelia Vera, a la pregunta de si se sentarían con los socialistas a negociar en caso de que les llamaran para hablar de un acuerdo programático. Desde la formación de Iglesias inciden en que dado que no han recibido noticias de los socialistas en agosto, y puesto que todo apunta a que los encuentros pueden arrancar en la segunda semana de septiembre, intuyen que o Sánchez ha decidido ir a elecciones o que "piensa negociarlo todo en 48 horas", lo que según dicen “no es responsable”.

Ante la insistencia de Podemos de tener representantes en el Gobierno para garantizar de que las políticas que pactan se llevan a cabo, Ábalos ha respondido que está "convencido de que si se llega a una fórmula sobre el qué luego hay fórmulas de ver cómo eso se lleva a cabo". El dirigente socialista ha recuperado el término ‘cooperación’, la fórmula que el PSOE ya contrapuso a la coalición antes de la primera intentona de investir a Sánchez, y lo ha aplicado a dos niveles, el parlamentario y el institucional, pero siempre dejando claro que su partido no va a compartir con los morados la mesa del Consejo de Ministros. Es más, tampoco quiere cederles cargos intermedios de la Administración. La cooperación se articularía a través de comisiones de seguimiento para vigilar el cumplimiento de los acuerdos que pacten ambas fuerzas políticas. En un alarde para defender su postura, Ábalos ha llegado a argumentar que “estar fuera del Gobierno proporciona mayor libertad”.

En definitiva, para evitar una repetición electoral, el PSOE lo fía todo a que Podemos ceda y permita la investidura de Sánchez a cambio de su compromiso de llevar a cabo un programa de gobierno progresista, desarrollando algunas de las políticas defendidas por Podemos. "Podemos discrepar en cómo se distribuye el poder pero es más difícil decir que no a propuestas que pretenden transformar la sociedad", ha argumentado Ábalos, convencido de que "a la gente no le interesa cómo se reparte el poder, sino qué se hace con el poder". A su juicio, “para los representantes progresistas es más difícil decir ‘no’ a propuestas que pretenden transformar la sociedad”. Por ello, les ha instado a “no caer en la estrategia de bloqueo de la derecha”.

Precisamente este lunes se han publicado varias encuestas según las cuales ante una hipotética repetición de las elecciones generales el 10 de noviembre la suma del PSOE y Podemos lograría la mayoría absoluta. Los más beneficiados serían los socialistas con un 33,4% de los votos y 145 escaños, los resultados de Podemos se mantendrían intactos con un 14,2% de apoyos, una décima menos que en las elecciones de abril, y el partido más perjudicado sería Ciudadanos que con un 11,8% tan solo obtendría 34 asientos frente a los 57 actuales. La diputada de Unidas Podemos Yolanda Díaz se ha quedado con el dato relativo a su partido y ha considerado que “las encuestas no están siendo claras” ya que las últimas apuntan a unos resultados iguales a los del 28-A, con lo que desde el PSOE "nos conducirían a un abismo".

Díaz ha recalcado que "la pretensión de repetición de elecciones que el propio señor Ábalos manifestó el viernes pasado o los actos del señor Sánchez que, según parece, conducen a la repetición electoral, nos parece una altísima irresponsabilidad". La diputada se refería a esta declaración del dirigente socialista: "Un partido político siempre está en campaña porque lo que trata es de satisfacer lo que se espera de ese gobierno. Es mejor hacer campaña electoral procurando bienes que no generando males. Bienvenida esa campaña electoral que sólo procura bienes. La que no me gusta para nada es la que sólo genera frustración, descontento y división en la sociedad. Ésa es una mala campaña. Yo quiero una campaña electoral, claro que sí, porque lo que buscan es la confianza de las personas".

Este lunes, el 'número tres' del PSOE se ha rectificado a sí mismo enfatizando que su partido no quiere repetir las elecciones y aprovechando para cargar contra PP y Cs, a quienes ha dicho que "no están exentos de responsabilidad, ni son meros observadores" además de reprocharles que no hayan sabido asumir los resultados electorales. Lo que ha dejado claro es que los socialistas no están dispuestos a "asumir cualquier presión que ponga en cuestión la estabilidad del país, la coherencia y la solidez de un gobierno", como ocurriría, a su juicio, bajo la fórmula de la coalición a la que aspira Podemos. El PSOE, en cambio, quiere gobernar en solitario para poder desplegar una "agenda progresista", pero manteniendo la capacidad de forjar pactos de Estado con la derecha.

En cuanto al resto de las formaciones con representación parlamentaria, está previsto que Sánchez se vea con el presidente del PNV, Andoni Ortuzar, y según Ábalos, representantes de alto nivel del PSOE se entrevistarán con ERC. Fuentes del partido han precisado luego que será el propio Ábalos junto a la vicesecretaria general, Adriana Lastra, quien se reunirá con los diputados republicanos Gabriel Rufián y Carolina Telechea. Será el miércoles en el Congreso y ese mismo día Sánchez viajará a Cantabria para verse con el presidente del PRC, Miguel Ángel Revilla. Después se desplazará al País Vasco para mantener el encuentro con Ortuzar.

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