Anticorrupción interrogará a Corinna por la construcción del AVE a la Meca

Corinna no ha puesto impedimento y se ha mostrado interesada en colaborar con la justicia para exponer los abusos que se han cometido contra ella

La Fiscalía Anticorrupción interrogará a la examiga del Rey emérito Juan Carlos I, Corinna Zu Sayn Wittgenstein, en Londres a mediados de septiembre como testigo en relación a las comisiones de hasta 80 millones de euros que presuntamente mediaron en la adjudicación a una UTE española de la construcción del AVE a la Meca, en Arabia Saudí, según han avanzado fuentes jurídicas.

La cita es consecuencia de la petición elevada por el Ministerio Público a la Serious Fraud Office (SFO), la oficina antifraude británica, para tomar declaración a Sayn Wittgenstein en el marco de las diligencias de investigación incoadas a raíz de la publicación de unos audios en los que la amiga del rey afirmaba que en la adjudicación de esa macro infraestructura en 2011 se habían pagado y repartido mordidas.

Precisamente, cuando el pasado mes de julio trascendió que Anticorrupción llevaba meses esperando respuesta de la SFO para proceder a la toma de declaración, el equipo de abogados de la otrora princesa, que reside en Londres, emitió un comunicado en el que desmarcaba a su clienta de la adjudicación del AVE a la Meca e incidía en su voluntad de cooperar en cualquier asunto con la justicia española.

El caso se remonta a julio de 2018, cuando se difundieron una serie de audios grabados por el comisario jubilado y en prisión provisional José Manuel Villarejo en una conversación con el empresario Juan Villalonga y la propia Sayn Wittgenstein. Ella afirmaba que el Rey emérito había cobrado comisiones por la negociación de aquella adjudicación y señalaba a la mujer de un difunto traficante de armas como la encargada de repartir el ‘pastel’.

La revelación motivó la apertura de una pieza separada de investigación en el ‘caso Villarejo’ que instruye la Audiencia Nacional, aunque en septiembre del año pasado se archivaron las actuaciones respecto de Don Juan Carlos porque, por un lado, las afirmaciones sobre él se consideraban “extremadamente débiles” y, por otro, en aquella época aún reinaba y así, era inviolable.

El juez no obstante dio traslado a Fiscalía Anticorrupción para investigar puramente la adjudicación del AVE a la luz de aquellos audios, pues en la conversación se identificaba tanto el contrato, como las personas, los importes y las posibles mordidas en una información que se complementaba con “otros documentos hallados” durante la instrucción judicial.

En respuesta, el Ministerio Público abrió diligencias secretas de investigación a finales de 2018 por la sospecha de presuntos delitos de cohecho y de corrupción en las transacciones comerciales internacionales por parte de las empresas adjudicatarias. Se trata de una fase de investigación previa en la que se dirime si la cuestión debe archivarse o si hay materia como para dar traslado a un juzgado.

Los papeles de Corinna

En este contexto, la Fiscalía preguntará como testigo a Sayn Wittgenstein, que no ha puesto impedimento alguno a declarar y que según las fuentes, tiene mucho interés en comparecer ante las autoridades españolas para colaborar con la justicia y de paso, exponer los abusos que dice, se han cometido contra ella desde “altos estamentos” del país.

Cabe recordar que el propio Villarejo sacó a la luz este asunto en una entrevista televisiva en junio de 2017, cuando contó al programa Salvados que la mujer había sufrido amenazas de muerte por parte del ahora exdirector del CNI, Félix Sanz Roldán, porque le reclamaba unos documentos sensibles que ella había a su vez recibido del Rey emérito.

Aquella afirmación le valió al comisario una denuncia por injurias que se dirime en un juzgado de Madrid ante el que Villarejo ha presentado una declaración jurada de la propia Corinna en la que defiende la veracidad de aquellos comentarios y advierte de que tiene a buen recaudo una serie de cajas con documentación sobre los negocios del rey emérito, según informó la defensa del policía.

En la misma declaración, firmada ante notario, la consultora monaguesca solicitaba declarar como testigo desde Londres, su lugar de residencia, alegando que no se sentía segura en España.