Rusia pone en servicio su primer reactor nuclear flotante

Greenpeace teme que el 'Académico Lomonósov', al que llama 'el Chernóbil flotante', pueda provocar un desastre sin precedentes

El ‘Académico Lomonósov’, la primera central nuclear flotante de Rusia, zarpa este viernes del puerto de Múrmansk, el mayor puerto del país en el Ártico, hacia la península de Chukotka, en la punta oriental de la costa ártica, donde comenzará a operar en diciembre. Su viaje, de 5.000 kilómetros, ha causado un gran revuelo entre los ecologistas, que temen que se produzca una catástrofe sin precedentes.

El Chernobil flotante”, como lo ha calificado Greenpeace, será la primera estación nuclear que se envíe por mar para generar electricidad en algunas regiones remotas de Rusia y tendrá que volver a su origen cuando se el acabe el combustible.

El diseño y la construcción del barco ha durado una década e inició su primer viaje en abril de 2018, cuando salió a remolque de San Petersburgo camino a Múrmansk, que está cerca de la base militar en la que murieron cinco personas durante un ensayo de un misil militar y de la que se desconocen pocos detalles debido al hermetismo de Moscú.

La embarcación tiene 140 metros de largo y 30 de alto y permite albergar a 342 personas y, aunque pueda parecer lo contrario, tendrá el objetivo de reducir las emisiones contaminantes en Pevek, ciudad portuaria de Chukotka que depende del carbón y de la vetusta planta nuclear de Bilíbino. Precisamente, el barco está destinado a sustituir a la central, cuya primera unidad debería dejar de funcionar este año, para ser paralizada totalmente en 2021.

El ‘Académico Lomonósov’ consta de dos reactores nucleares KLT-40S de 35 megavatios y fue diseñado para resistir tsunamis y otros desastres naturales.