El fuego en Gran Canaria remite y pierde potencial tras devorar más de 12.000 hectáreas

Se trata del incendio más grave que se ha registrado en España en los últimos seis años

El incendio declarado el sábado en Gran Canaria se ha propagado por 12.000 hectáreas y ha obligado a evacuar a unas 10.000 personas y las labores de extinción y la mejoría del tiempo hacen que se encuentre en fase de contención en sus dos flancos, si bien persisten focos activos, como el que quema, a lo largo de kilómetros, el pinar de Tamadaba.

El presidente de Canarias, Ángel Víctor Torres, ha informado este martes en una rueda de prensa de que el comportamiento del viento durante la noche ha hecho que el fuego, cuyo perímetro ya alcanza los 78,8 kilómetros, no entrara en la reserva natural de Inagua, que era uno de los mayores riesgos que presentaba este fuego en las últimas horas.

Ha adelantado que a partir del mediodía, y en función de su evolución, se permitirá regresar a sus viviendas a parte de las 706 personas que permaneces en albergues tras haber sido evacuadas, especialmente de barrios y caseríos de municipios como Valleseco o del sur de la isla.

Torres ha destacado que hasta el momento han sido diez los municipios grancanarios afectados por las evacuaciones, casi la mitad de los 21 que tiene la isla, y, aunque no ha podido precisar el número, porque aún están pendientes de valoración, sí ha reconocido que hay viviendas afectadas, por ejemplo, en Gáldar.

El presidente canario, que ha comparecido junto al jefe de servicio técnico de Medioambiente del Cabildo de Gran Canaria, Luis Fernando Arencibia, ha manifestado que aunque “hoy las noticias son muy favorables“, el incendio aún no está extinguido, por lo que el riesgo persiste.

Arencibia ha precisado que los medios aéreos se centran en esta jornada en estabilizar el perímetro del fuego que afecta al flanco sur de este incendio, con el fin de que no llegue al municipio de La Aldea ni pueda afectar a la reserva de Inagua. Además, se persiste en la vigilancia de otros focos que, aunque no están activos pueden reactivarse en el flanco comprendido entre el Parador de Tejeda y Valsendero (Valleseco), donde ya no se registra humo.

“Vamos a ganar a la bestia”

Torres ha insistido en que “vamos a ganar a esta bestia“, en referencia a este gran incendio forestal, el tercero más grave que se registra en Canarias desde 2007, a cuya lucha se sumará este miércoles dos nuevas brigadas forestales. De igual forma, está previsto que a los 16 medios aéreos que descargan agua este martes sobre las zonas afectadas por el fuego se sumen otros dos que realizarán labores de coordinación.

El presidente canario ha recalcado que 700 efectivos luchan en tierra contra este incendio, la mitad de ellos en tareas de extinción. En Gran Canaria permanecen cortadas 21 carreteras que, previsiblemente, volverán a estar operativas a partir de esta jornada.

La ministra de Defensa, Margarita Robles, visitará este martes el Puesto de Mando Avanzado para conocer en persona las labores que se desarrollan en Gran Canaria para combatir este incendio y en las que también participan centenares de efectivos de la UME.

Preguntado por el origen de este incendio, Ángel Víctor Torres ha reiterado que la Guardia Civil ha abierto una línea de investigación para tratar de esclarecer sus causas, si bien ha recalcado que en Gran Canaria se han sucedido tres siniestros de este tipo en más de una semana, el primero de ellos causado por una imprudencia, como es conocido.

Sin embargo, ha apostillado que los dos siguientes, el que comenzó de madrugada en Cazadores (Telde) -sobre el que existen indicios de que pudo ser provocado- y el que sigue activo, son totalmente independientes, esto es, uno no ha causado el otro.

El presidente canario ha pedido al Gobierno estatal que mantenga en Gran Canaria todos los medios que ha desplazado a la isla para combatir este gran incendio forestal, ya que está previsto que a finales de esta semana vuelvan a subir las temperaturas.

Uno de los peores incendios de la década

El último incendio forestal declarado en Gran Canaria es el más importante ocurrido en España desde el 2012 y desde el año 2007 en el caso del archipiélago canario, y sus 12.000 hectáreas afectadas suponen el 20 % de toda la superficie quemada a nivel nacional en lo que va de año.

Según datos provisionales del Ministerio de Agricultura, en España han ardido casi 58.000 hectáreas entre el 1 de enero y el pasado 11 de agosto, a las que se sumarían las alrededor de 13.400 hectáreas ardidas en los fuegos declarados en la cumbre de Gran Canaria desde el día 10, sábado.

A nivel nacional, el último incendio de Gran Canaria, que ha comenzado a remitir este martes después de tres jornadas completas ardiendo, es uno de los más importantes ocurridos en los últimos diez años en el país.

Los más importantes en dicha horquilla temporal, en cuanto al número de hectáreas arrasadas, fueron los registrados en las localidades valencianas de Cortes de Pallás y Andilla, donde ardieron casi 50.000 hectáreas entre el 28 de junio y el 17 de julio de 2012.

Tres personas fueron acusadas de causar intencionadamente ambos incendios, en cuyas tareas de extinción falleció un piloto del Ejército.

El siniestro de Gran Canaria solo ha sido superado en la última década por los registrados en Cortes de Pallás (Valencia) -28.879 hectáreas afectadas, que comenzó el 28 de junio de 2012 y no se apagó hasta el 16 de julio-; y el de Andilla, también en Valencia, con 20.065 hectáreas calcinadas -se declaró el 29 de junio de 2012 y se extinguió el 17 de julio-. Una imprudencia fue el origen de los dos siniestros forestales.

En el caso de Canarias, el año 2007 fue fatídico para las islas en lo que respecta a superficie afectada por incendios ya que al fuego de Gran Canaria -casi 19.000 hectáreas-, provocado por un trabajador forestal que fue condenado a ocho años y medio de cárcel, se le sumó otro en Tenerife que arrasó 16.820 hectáreas. Ambos incendios obligaron a evacuar a unas 14.000 personas.

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