El Open Arms contempla viajar a Baleares si España e Italia “ponen los medios” para garantizar su seguridad

El Gobierno desmiente que haya llegado a un acuerdo con el Ejecutivo transalpino para desembarcar en Baleares, tal y como ha sugerido la ONG en un comunicado

El barco español Open Arms, que espera junto a Lampedusa poder desembarcar a los 107 inmigrantes que lleva a bordo desde hace 18 días se abre ahora a viajar a algún puerto de Baleares (los más cercanos de España), si Italia y España “ponen los medios necesarios” para garantizar la seguridad y el éxito. Así lo señala un comunicado emitido por la ONG desde la isla italiana de Lampedusa, después de que este domingo el capitán del buque humanitario rechazara por “inviables” las ofertas del Gobierno español de navegar hasta el puerto español de Algeciras (primero) y alguno de Balares después debido a la situación “desesperada” que se vive a bordo.

“Después de 18 días de estancamiento, Italia y España parecen haber finalmente llegado a un acuerdo, identificando Mallorca como puerto de desembarco. Una decisión que nos parece completamente incomprensible”, señala el texto. Sin embargo, fuentes del Gobierno español han desmentido “la existencia de ningún supuesto acuerdo con Italia, al que alude de manera confusa la propia ONG en su comunicado” y han asegurado que “lo único cierto es que el Gobierno ha ofrecido al Open Arms poder dirigirse al puerto español que esté más próximo en su ruta y que el ejecutivo italiano está incumpliendo la ley al impedir el desembarco”.

El Ejecutivo español incluso da un paso al reprochar a los responsables del Open Arms que hasta el momento no le hayan dado “una contestación clara y directa” sobre cuáles son sus necesidades y las del pasaje para navegar hacia España “de forma segura”.

Por su parte, Open Arms reitera los motivos que les llevaron a rechazar ese domingo la oferta española, alegando la imposibilidad de asumir varios días más de travesía con 107 personas en condiciones extremas, hacinados en cubierta con ataques de ansiedad, peleas y hasta varios rescatados tirándose por la borda para tratar de llegar a nado a Lampedusa, a 800 metros.

“Con nuestro barco a 800 metros de la costa de Lampedusa, los Estados europeos están pidiendo a una pequeña ONG como la nuestra” que haga frente a una nueva travesía de cientos de millas en condiciones meteorológicas “adversas, con 107 personas agotadas a bordo y 19 voluntarios que durante más de 24 días han estado tratando de garantizar esos derechos que Europa niega”, agrega.

“Si efectivamente se ha llegado a un acuerdo, es indispensable que Italia y España asuman la responsabilidad de garantizar, poniendo los medios necesarios, el que estas personas desembarquen en un puerto seguro“, señala la ONG.

En el comunicado, la ONG también asegura que después de las tres operaciones de rescate llevadas a cabo entre el 1 y el 10 de agosto, “solicitamos un puerto de desembarco a los Estados costeros más cercanos (Italia y Malta) pero recibimos una respuesta negativa de ambos”.

Este domingo, el ministro de Transportes italiano, Danilo Toninelli, del Movimiento 5 Estrellas, (M5E) anunció que ponía a la Guardia Costera italiana a disposición del Open Arms para acompañarle hacia un puerto español con todo el apoyo técnico necesario.

El M5E mantiene una posición diferente a la de su socio de Gobierno (ahora en crisis) el ministro del Interior, Matteo Salvini, obcecado en su negativa de permitir el desembarco de los inmigrantes del barco español.

El sábado, presionado por el primer ministro, Giuuseppe Conte, Salvini autorizó de mala gana el desembarco de los 27 menores no acompañados que estaban en el buque desde que el 1 de agosto fueron rescatados.