El Gobierno ofrece al Open Arms los puertos de Palma y Mahón ante su negativa de ir a Algeciras

El barco de la ONG rechazó desembarcar en el puerto gaditano porque la travesía, que duraría más de cinco días, sería “inviable”

El Gobierno en funciones ha hecho un nuevo ofrecimiento al Open Arms para que el barco atraque en el puerto de Palma de Mallorca o en el de Mahón, en Menorca. La vicepresidenta del Gobierno en funciones, Carmen Calvo, ha telefoneado a la presidenta de Baleares, Francina Armengol, para pedirle que uno de estos dos puertos acojan al Open Arms, una propuesta con la que la presidenta de las islas ha estado de acuerdo.

De esta forma, el Ejecutivo ha trasladado a los responsables del Open Arms su disposición de ofrecer los que son los puertos más cercanos en su ruta, después de que la ONG haya descartado desembarcar en Algeciras (Cádiz) por “no ser viable” y estar a seis días de su ubicación actual.

En concreto, la comunicación que la Marina Mercante ha trasladado dos veces en los mismos términos pregunta a los responsables del Open Arms qué consideran necesario para que el viaje se realice en condiciones seguras y, como alternativa al puerto de Algeciras, se les ofrecen estos dos puertos españoles.

El capitán del Open Arms no ha respondido por el momento, por lo que el Ejecutivo ha señalado que se mantiene a la espera de contestación.

El presidente del Gobierno en funciones, Pedro Sánchez, ordenó por la mañana habilitar el puerto de Algeciras para recibir al barco, en el que viajan más de un centenar de inmigrantes y que se encuentra frente a la isla italiana de Lampedusa, pero la embarcación rechazó el ofrecimiento.

Así, la incertidumbre sigue rodeando al Open Arms, que sigue esperando junto a la isla poder desembarcar en concreto a 107 personas, cuyas condiciones son “críticas”.

“Se envió una solicitud urgente para ingresar al puerto de #Lampedusa y desembarcar a las 107 personas a bordo durante 17 días. Sus condiciones psicofísicas son críticas, su seguridad está en riesgo. Si sucede lo peor, Europa y Salvini serán responsables”, tuiteó la ONG española.

Se confirmaba así que el Open Arms considera “inviable” navegar hasta Algeciras en el estado actual, por estar demasiado lejos (entre cinco y siete días) y por la tensión que se vive a bordo después de 17 días con los rescatados hacinados en la cubierta, una situación considerada “explosiva” por la tripulación, que se declaró el sábado “en estado de necesidad”.

“Hemos rechazado la oferta de ir a Algeciras porque las personas que llevamos a bordo tienen que ser desembarcadas de forma inmediata. Llevamos 17 días, hay una resolución judicial (italiana) que lo dice y estas personas no pueden seguir a bordo del Open Arms y menos los cinco o seis días de travesía que supondría llegar hasta Algeciras”, dijo una portavoz de la ONG, que todavía no se ha manifestado sobre la nueva oferta del Gobierno.

Caos a bordo del barco

También su fundador, Oscar Camps, explicó por qué rechazaban la primera oferta presentada por el Ejecutivo. “Después de 26 días de misión, 17 de espera con 134 personas a bordo, una resolución judicial a favor y 6 países dispuestos acoger, ¿quiere que naveguemos 950 millas, unos 5 días más, a Algeciras, el puerto más lejano del Mediterráneo, con una situación insostenible a bordo?”, escribió Camps en Twitter.

Casi al mismo tiempo, varios de los rescatados se lanzaron al mar para tratar de llegar a nado a Lampedusa, a unos 150 metros desde que el viernes entró en aguas territoriales italianas tras la autorización de un tribunal que tumbó el veto impuesto por el ministro del Interior, el ultraderechista Matteo Salvini, que sin embargo se niega a impedirles el desembarco, lo que podría acarrearle un problema con la justicia.

Una muestra de la desesperación que se vive a bordo tras 17 días hacinados en la cubierta del buque. De hecho, Camps describió una situación explosiva y desesperada, con “peleas, pánico, crisis de ansiedad”, y se preguntó si “hacen falta muertos” para que se resuelva el bloqueo.

Salvini, escandalizado

Por su parte, Salvini, que se ha mantenido firme en su postura a lo largo de toda la crisis, se escandalizó por el rechazo de la ONG española. “Increíble e inaceptable, ¿organizan cruceros turísticos y deciden dónde desembarcar? No me rindo, Italia ya no es el campo de refugiados en Europa”, escribió una vez más en Twitter, donde se está peleando este pulso minuto a minuto.

Antes, se había mostrado exultante por haber obligado a España a reaccionar.

“España abre sus puertos a los inmigrantes de la ONG Open Arms. ¡Bien! El que la sigue la consigue”, escribió el líder ultraderechista en su cuenta de Facebook.

Y en un vídeo transmitido en directo se mostró orgulloso de haber “mantenido la cabeza muy alta” a lo largo de la crisis del Open Arms.

Sánchez ordenó precisamente en la mañana del domingo habilitar el puerto de Algeciras para recibir al Open Arms ante la negativa de Salvini y “las dificultades expuestas por otros países del Mediterráneo” para acogerlo. Calificó, en estos términos, la situación de “emergencia” y alegó una cuestión de humanidad.

El sábado, presionado por el primer ministro, Giuseppe Conte, Salvini autorizó de mala gana el desembarco de los 27 menores no acompañados que estaban en el buque desde que el 1 de agosto fueron rescatados.

Críticas del PP

Por su parte, desde el PP, el presidente de la Junta de Andalucía, Juanma Moreno, dijo que el presidente del Gobierno en funciones “ha vuelto a despreciar a Andalucía” por el hecho de haber hecho público la habilitación del puerto de Algeciras para recibir a la embarcación “sin dirigirse al Gobierno autonómico”, comentarios que ha hecho el presidente de la Junta a través de un tuit publicado en su cuenta de Twitter.

Moreno ha reivindicado la condición de Andalucía como “tierra solidaria y de acogida”, pero ha advertido a Pedro Sánchez que “además tiene dignidad”. El presidente de la Junta de Andalucía ha exigido consecuentemente al presidente del Gobierno en funciones “lealtad institucional, coordinación y respeto”. “Basta de bandazos”, ha proclamado.

Poco más tarde, el presidente del PP, Pablo Casado, ha afeado a Sánchez que haya hecho “justo lo contrario” de lo que debía hacer con el Open Arms, que es la de hacer una política migratoria “sin bandazos” y coordinada con la UE, las comunidades y los municipios afectados.

“Llevo un año reclamando a Sánchez que la inmigración sea una política de Estado, sin bandazos, improvisaciones ni demagogia. Debe ser coordinada con la UE, las autonomías y municipios implicados. Justo lo contrario que ha hecho el Gobierno socialista en la crisis del Open Arms”, ha criticado el líder popular en su cuenta de Twitter.

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