Desembarcan los 27 menores del Open Arms pese a las reticencias de Salvini mientras 106 migrantes siguen hacinados

Los 27 menores no acompañados que están entre los 134 rescatados a bordo del barco "Open Arms" han desembarcado para ser transferidos al puerto de Lampedusa, después de que el ministro del Interior italiano, Matteo Salvini, autorizara a regañadientes su desembarco pese a no estar de acuerdo con la medida.

Dos lanchas de la Guardia Costera y de la Guardia de Finanzas italianas recogían del “Open Arms” a los 27 menores no acompañados para transferirlos a tierra firme, en medio de aplausos y abrazos entre los que se iban y los que se quedaban.

Una operación supervisada por la Fiscalía de Agrigento (Sicilia), de la que depende Lampedusa y que investiga el presunto delito de secuestro de personas por este bloqueo a bordo del barco a pesar de que hace unos días un tribunal italiano anuló la prohibición de Salvini para que el “Open Arms” entrara en aguas territoriales.

Los 27 chicos -trece eritreos, cinco sudaneses, dos de Chad, dos de Gambia, uno de Ghana, uno de Mali, uno de Nigeria, uno de Etiopía y uno de Egipto- fueron trasladados a un centro de acogida tras pisar tierra firme.

Mientras tenía lugar el desembarco de estos menores, que habían estado más de dos semanas hacinados en la cubierta del “Open Arms” con el resto de los rescatados, en condiciones higiénicas lamentables, el líder de la ultraderechista Liga y vicepresidente de Italia aparecía sonriente en una playa con su hija en brazos, en una foto en su cuenta de Facebook.

“Tomando en brazos a mi princesa, todos los insultos y amenazas contra mi desaparecen como por arte de magia”, escribió en su post Salvini, que poco antes publicaba otra foto recogiendo flores de calabacín en un campo.

Unas imágenes idílicas muy diferentes de la situación a bordo del “Open Arms”, calificada de “desesperada” por la ONG y su fundador, Oscar Camps.

“La situación está fuera de control. Escapa a nuestra capacidad… A partir de hoy no nos podemos sentir responsables ni garantizar la seguridad de las 134 personas ni de los 19 voluntarios de la tripulación, que están secuestrados en el ‘Open Arms’, porque ya es imposible mantener la calma”, advirtió Camps en un vídeo hecho desde una lancha frente al buque fondeado frente al puerto de Lampedusa.

“En cualquier momento se desata una acción colectiva y no podremos detenerla”, añadió el activista, que ha comunicado la situación al presidente del Gobierno español en funciones, Pedro Sánchez; a la canciller alemana, Angela Merkel; al presidente francés, Emmanuel Macron; al del Parlamento Europeo, David Sassoli, y a las autoridades italianas.

Poco antes, el buque humanitario se había declarado “en estado de necesidad”, la misma razón que adujo el pasado junio la capitana de barco “Sea Watch 3”, la alemana Carola Rackete, para atracar sin permiso y desembarcar a 42 inmigrantes en Lampedusa después de más de dos semanas de bloqueo a bordo.

“Después de 16 días a la espera de un puerto seguro donde desembarcar, de seis evacuaciones médicas y de haber informado sobre nuestra situación a las autoridades, sin que hayamos obtenido ninguna respuesta, nos encontramos en situación de necesidad y ya no podemos garantizar la seguridad de las 134 personas a bordo”, informó este sábado la ONG Open Arms.

Tras el desembarco de los menores, la Fiscalía de Agrigento iba a llevar a cabo una inspección médica del barco para verificar las condiciones sanitarias a bordo.

El primer ministro Conte había anunciado el pasado domingo que los Gobiernos de España, Alemania, Francia, Luxemburgo, Portugal y Rumanía le transmitieron su disponibilidad para acoger a una parte de los rescatados, pero aun no se ha formalizado ningún acuerdo de reubicación.

El ministro del Interior de Italia, Matteo Salvini, había anunciado que permitiría, contra su voluntad, el desembarco a los 27 migrantes menores de edad que llevan 16 días a bordo del barco de rescate ‘Open Arms’ cerca de la costa de Lampedusa, según ha manifestado en una carta recogida por el diario ‘La Repubblica’.

“Hago esto contra mi voluntad” y solo “porque me lo ha pedido el primer ministro”, Giuseppe Conte, ha declarado Salvini en relación a los “cerca de 30 migrantes”, según fuentes de Interior, a bordo del barco de la ONG española.

“Reconozco”, añade Salvini en su misiva a Conte, “su decisión de que los (supuestos) menores a bordo del Open Arms sean desembarcados”. “Por lo tanto, contra mi voluntad y en el enésimo ejemplo de mi leal colaboración, dispongo que no se pongan obstáculos a la ejecución de su decisión”.

“Con igual sinceridad”, concluye Salvini, “le comunico mi preocupación de que su decisión pueda provocar que nos hagamos cargo de unos sujetos de manera tan irreversible como onerosa, y que podría acabar siendo indebida”.

El primer ministro italiano había pedido en las últimas horas la evacuación urgente de los menores, por lo menos, y confirmado que al menos seis países de la UE (Francia, Alemania, Luxemburgo, Portugal, Rumania y España) han acordado aceptar a los migrantes de Open Arms si son desembarcados.

En un video publicado en Twitter, el fundador de Open Arms, Óscar Camps, ha confirmado que hay “peleas y discusiones constantes” entre los pasajeros, creando tensiones “insostenibles”.

 

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