El Gobierno se plantea establecer un pago “simbólico” por el uso de las autovías gratuitas

Los ministros de Fomento y de Hacienda en funciones, José Luis Ábalos y María Jesús Montero, han puesto sobre la mesa el debate sobre cómo financiar el mantenimiento y la conservación de las vías de alta capacidad, aunque han dejado claro que el proceso aún no se ha iniciado. Las declaraciones de los dos ministros se han producido tras publicar este martes 'El País' que el Gobierno baraja la introducción de un posible pago "simbólico" por el uso de las autovías para asegurar su viabilidad. Las constructoras han calificado esta posible medida de beneficiosa para la economía y la sociedad, mientras que los transportistas y los consumidores han mostrado su rechazo. El presidente de la Junta de Andalucía, Juanma Moreno, ha mostrado su oposición "desde ya" a la posibilidad de que el Gobierno imponga un pago en las autovías ahora gratuitas y se ha preguntado si esta opción "es una broma".

Ábalos ha explicado este martes, durante una entrevista con Telecinco, que la posibilidad de imponer un pago “simbólico” en las autovías ahora gratuitas es una cuestión a debatir y sobre la que reflexionar, pero que el proceso ni siquiera se ha iniciado.

El titular de Fomento ha recordado que en la pasada legislatura ya se planteó la creación de una subcomisión de estudio sobre la financiación de la red viaria de alta capacidad, que tiene un coste de 1.100 millones de euros para el erario público, pero que esta no llegó a constituirse.

Desde Sevilla, Montero ha precisado que no hay ninguna propuesta concreta todavía, pero que se analizan fórmulas que “permitan una mayor y mejor conservación de las carreteras”.

La patronal de grandes constructoras y concesionarias, Seopan, ha calificado esta eventual medida de “beneficiosa” tanto para la economía española como para el conjunto de la sociedad. En declaraciones a la Cadena Ser, el presidente de la patronal, Julián Núñez, ha señalado que esta medida tenía que haberse implementado en España “mucho antes”, ya que prácticamente en toda Europa se paga por el uso de las vías de alta capacidad.

Por el contrario, la Federación Nacional de Asociaciones de Transporte de España (Fenadismer) ha mostrado su rechazo ante la posibilidad de imponer un pago “simbólico” porque consideran que el sector del transporte por carretera ya contribuye “suficientemente” al mantenimiento de las infraestructuras a través del impuesto de hidrocarburos.

Además, Fenadismer ha afirmado que el establecimiento de una tasa por el uso de las autovías aumentaría los costes de explotación de la actividad del transporte, lo que afectaría al valor final de los productos, que perderían competitividad en los mercados europeos.

La asociación de consumidores Facua también se ha mostrado contraria a esta eventual medida porque cree que el mantenimiento de las carreteras estatales debe financiarse a través de los Presupuestos Generales del Estado (PGE). Además, considera que pagar por el uso de las autovías perjudicaría a los usuarios con menor poder adquisitivo.

Por su parte,  el presidente de la Junta, Juanma Moreno, ha mostrado su oposición “desde ya” a la posibilidad de que el Gobierno imponga un pago en las autovías ahora gratuitas y se ha preguntado si esta opción “es una broma”. En un mensaje escrito en su cuenta de Twitter el presidente andaluz ha argumentado que “el Gobierno del PSOE se niega a pagarle a Andalucía los 4.000 millones que reclama el Parlamento y encima ¡quiere hacernos pagar por usar las autovías construidas con nuestros impuestos!!”, ha enfatizado. “¿Es una broma? Como presidente de Andalucía me opongo desde ya”, ha sentenciado Moreno en esta red social.

Según El País, el Gobierno sigue perfilando un modelo para asegurar la viabilidad de la red de autovías del Estado y baraja el pago por uso de estas infraestructuras, aunque el coste para los usuarios sería “simbólico”. El diario ha indicado que esta cantidad sería alrededor de una décima parte de lo que actualmente se paga de media en las autopistas y su recaudación se destinaría a reducir el peaje de las autopistas privadas.

El Estado ingresó 36 millones de las autopistas

Por otro lado, durante su primer año bajo el control público, las ocho autopistas de peaje que el Estado rescató el pasado año generaron un beneficio neto conjunto de 36,78 millones de euros durante 2018.

Seittsa, la compañía del Ministerio de Fomento que explota estas vías, destinará estas ganancias a realizar reparaciones y actuaciones en estas infraestructuras.

De esta forma, se “garantizará” su “perfecto estado”,  que se ha resentido por la “falta de inversión de las sociedades que tenían su concesión” ante de que quebraran durante los años de la crisis. De hecho, Fomento cifró en 300 millones de euros el déficit de inversión que presentaban las vías cuando asumió su control.