La familia de la niña atropellada por Micky Molina defiende al actor

El actor atropelló el jueves pasado a una menor de 9 años al hacer una maniobra en el aparcamiento de un restaurante y posteriormente había dado positivo en el control de alcoholemia.

Desde que saltó la noticia a todos los medios ha habido tantos rumores y conjeturas sobre el actor Miguel Molina, Lydia Bosh, su exmujer, y Andrea Molina, su hija, han querido tender una mano en favor para ayudarle y han compartido en sus redes sociales un comunicado de la familia de la niña para esclarecer todo lo que se ha dicho desde aquel atropello en la isla de Ibiza.

La familia de la niña de 9 años ha creado un comunicado que Andrea y Lydia Bosh han compartido en sus redes sociales y en este quieren aclarar: “ciertos puntos, sin perjuicio, interferencia o menoscabo de las diligencias que el respecto están realizando las autoridades policiales y judiciales competentes”.

En primer lugar, “en el primer momento de los hechos, nuestra hija se hallaba situada frente al coche del actor, quien, a bordo de su vehículo inmovilizado y según nos explicó posteriormente, intentaba situar la palanca de cambios en la “P” de parado”, ha declarado la familia Navarro-Requena.

Como esta maniobra falló, “Micky Molina no pudo evitar que el vehículo se desplazara ligeramente hacia delante tocando levemente a la niña, la cual, al ver que el coche se iba hacia ella, se echó al suelo, causándose como consecuencia algunos arañazos en las rodillas al rozar con arena y asfalto”. Y según la familia de la niña, “el señor Molina dio marcha atrás rápidamente y salió del coche pidiendo por favor que se llamara al 112”.

“La niña se levantó del suelo diciendo que estaba bien e insistiendo en que no le había pasado cosa alguna, intentado además tranquilizar al señor Molina, quien se encontraba muy nervioso tras lo ocurrido“, ha añadido el comunicado.

Y según los padres de la pequeña, “Miguel nos pidió reiteradas veces perdón muy compungido y tras el incidente se ha puesto en contacto con nosotros cada día para interesarse por el estado de la niña, pidiendo constantemente disculpas y lamentando lo sucedido”

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Hace 4 días saltó la noticia de que mi padre había atropellado a una niña de 9 años, de que llevaba una tasa de alcoholemia de 0,90 y de que rogaba a los familiares que no llamasen a la policía. A lo largo de la semana no sólo se ha hablado de estos hechos manipulados y distorsionados si no que a demás a la salido un presunto testigo contando una realidad completamente falsa. No se debe de coger el coche bajo ningúna circunstancia si se ha bebido, pero lo que tampoco se debe de hacer es exagerar, mentir, ni manipular las cosas por el simple hecho de querer vender o de crear morbo. Me gustaría creer que vivo en un país donde existe un periodismo justo , profesional y de calidad. Un periodismo que se informa de los hechos cuando suceden las cosas y que no se hacen simplemente eco de lo que la primera fuente suelta al aire . Un periodismo que no coge a la primera persona que se hace llamar a mismo como "testigo" contando las cosas y la situación de una manera completamente distorsionada. Un periodismo que lo primero que hace es contactar inmediatamente con los implicados directos de lo ocurrido. Un periodismo que no miente, que tiene valores y que no pierde su moralidad a cambio del vender. Me gustaría también que en mi país existieran más personas buenas y menos oportunistas que se suben al carro sin ni siquiera dar la cara. Me gustaría conocer a ese presunto testigo que relató como mi padre salía a alta velocidad en dirección hacia la niña y como rogaba que no se llamase a la policía. Me gustaría mirarle a la cara y preguntarle porque ha querido dejar a mi padre de algo que no es. Me gustaría saber porque los medios de comunicación no tardan ni medio segundo en informar a todo el mundo sobre el presunto "atropello" a una niña de 9 años pero todavía no se han hecho eco del comunicado que cuelgo yo por aquí de la familia de la niña explicando las cosas como REALMENTE sucedieron. Me dirijo por aquí a todos los increíbles y maravillosos periodistas que tenemos en nuestro país, sé que estáis, sé que existís. A los que estáis estudiando para serlo, por favor, nunca perdáis por el camino vuestras ganas de informar y de contar la verdad.

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Con todo lo que se ha montado con este noticia, la familia ruega a los medios de comunicación varias cosas: “Rigor y prudencia, sin estridencias y ateniéndose a los hechos, ya que, aunque y como es lógico sentimos enormemente que nuestra hija haya tenido que pasar por esta experiencia, los hechos no pasaron de ser un incidente desagradable, pero sin importancia ni consecuencias”.

A continuación, la familia ha seguido, “no deseamos que las consecuencias pudieran repercutir en el prestigio personal o profesional del señor Molina, quien, se ha mostrado muy apesadumbrado por el incidente y ha tenido con nosotros un comportamiento amable, colaborador y cariñoso“.