Albert Ramos, Jaume Munar y Pablo Andújar superan el debut en el torneo de Kitzbuhel

Los tenistas españoles Albert Ramos, Jaume Munar y Pablo Andújar se han clasificado este martes para la segunda ronda del torneo ATP 250 de Kitzbuhel (Austria), que se disputa sobre tierra batida, mientras que Guillermo García López y Pablo Carreño se despidieron en el día de su estreno.

Albert Ramos, campeón en Gstaad el pasado domingo -donde acabó con tres años de sequía- está aprovechando sus buenas sensaciones para seguir ‘on fire’ antes de afrontar el tramo final de la temporada. El barcelonés, de 31 años, acabó con el húngaro Marton Fucsovics por (6-7(8), 6-4 y 6-4) y su próximo rival será su compatriota Jaume Munar.

El joven mallorquín también necesitó tres sets frente al italiano Thomas Fabbiano (7-6(7), 1-6 y 6-1), pero ejerció un dominio brutal en la manga final para sentenciar su presencia en la segunda ronda de Kitzbuhel. El duelo fratricida garantiza -al menos- un miembro de ‘la Armada’ en cuartos de final.

Por su parte, Pablo Andújar, semifinalista la semana pasada en Gstaad (Suiza), también confirmó su buen momento derrotando al argentino Leonardo Mayer, sexto favorito del torneo, tras levantar un mal comienzo (3-6, 6-3 y 6-2) y remontar en el tercero y definitivo.

Quien no pudo seguir con ‘vida’ en Austría fue Guillermo García López, que dijo adiós a las primeras de cambio tras caer a manos del eslovaco Jozef Kovalik (7-6(1), 2-6 y 6-3) en un partido que alcanzó las dos horas y 18 minutos de duración. El de La Roda no estuvo acertado en las bolas de rotura y ahí encajó parte de su derrota (1/14).

El verdugo de Guillermo García López se medirá en segunda ronda a otro español: Fernando Verdasco, tercera cabeza de serie, y exento de la primera ronda en la tierra austríaca.

De igual forma, Pablo Carreño se despidió en su estreno ante el noruego Casper Ruud (6-1, 3-6 y 6-1) pese a llegar en un gran momento de forma tras alcanzar las semifinales en Hamburgo la semana pasada. La recuperación del segundo set fue un espejismo para el gijonés, que terminó cediendo ante el joven de 20 años.