Rivera echa a los críticos, lanza a su líder en Cataluña y se arroga el liderazgo contra Sánchez

El líder de Ciudadanos, Albert Rivera, ha cerrado totalmente la puerta a una posible abstención de su partido para facilitar la investidura de Pedro Sánchez. Rivera ha reunido este lunes un Consejo General extraordinario para ampliar la Ejecutiva nacional del partido naranja y garantizarse así el acompañamiento de incondicionales en su viaje hacia el liderazgo de la derecha y el papel de alternativa que pretende disputarle al PP. Ante ellos ha llamado "a conjurar el plan Sánchez" desde las ideas liberales y el centro que, según él, encarna su formación y a recomponer el constitucionalismo que, dice, está siendo criminalizado por el PSOE con el fin de impedir el diálogo entre los que defienden la Constitución.

El PSOE dio el viernes por enterrada la posibilidad de una coalición con Podemos. Así lo certificó la vicepresidenta, Carmen Calvo, abocando el panorama nacional a unas nuevas elecciones ya que ni el PP ni Ciudadanos están por la labor de permitir que Sánchez sea investido y forme un nuevo Gobierno. Por si quedaba algún resquicio de duda, el pacto en Navarra para que gobierne la socialista María Chivite con Geroa Bai y Podemos, apoyada desde fuera por Izquierda-Ezquerra y previa abstención de EH Bildu en su investidura, la ha suprimido de un plumazo.

Navarra ha sido precisamente el argumento esgrimido por Rivera ante el Consejo General de su partido para justificar su negativa a una abstención. En ese marco, ha criticado con dureza los homenajes a etarras que se han vivido este pasado fin de semana -a José Javier Zabaleta Elosegi, alias ‘Baldo’, en Hernani, y a Xabier Ugarte en Oñate- vinculándolos con el papel que Bildu puede pretender jugar en Navarra y que Arnaldo Otegi ya está reivindicando. “Todos los que quieren liquidar nuestro país o nuestra modelo económico son los aliados de Sánchez”, ha dicho.

Es lo que Rivera bautizó como “el plan Sánchez” y “la banda de Sánchez” durante el debate de investidura y lo ha reiterado este lunes ante la plana mayor de su partido. El líder de Ciudadanos dice que el presidente en funciones solo buscaba una excusa para perpetuarse en el poder con el apoyo de populistas, independentistas y herederos de Batasuna y esa excusa, según él, la ha encontrado pactando con Bildu en Navarra. El PSN asegura no haber negociado nada con esa formación, que está dispuesta a abstenerse para evitar la alternativa de la plataforma de la derecha Navarra Suma, pero esa explicación no ha satisfecho ni al PP ni a Cs que denuncian que Chivite solo podrá ser presidenta con la participación activa de los diputados que lidera Otegi.

Peinetas, 'ciudadanitis', elefante naranja y una Ejecutiva a su medida

A Chivite le ha dedicado Rivera un recordatorio muy crítico dando por bueno lo que difundió por Twitter una periodista de ESdiario que nadie más que ella vio durante el debate de investidura de Pedro Sánchez, al que la socialista navarra asistía como invitada. “Rivera le ha preguntado a Sánchez cuándo va a apartar a María Chivite por pactar con Bildu y ella, desde la tribuna de invitados, le ha hecho una peineta, ha sacado la lengua y le ha insultado. Qué nivel os espera, navarros”, afirmó la periodista en un tuit. El líder de Cs lo ha recordado este lunes para dar pie a esta proclama: “Navarra no se merece una presidenta como Chivite”.

En su discurso ante el Consejo de Ciudadanos, Rivera no ha hecho ni una sola referencia al fracaso colectivo que supone tener que repetir las elecciones si no hay un gobierno antes del 23 de septiembre. Sí ha cargado contra la investidura fallida de la semana pasada, "un espectáculo lamentable que dieron Sánchez e Iglesias por las sillas, como si España fuera parte de un botín". Y, como era de esperar, el presidente del Gobierno en funciones se ha situado en el centro de su diana. Ha acusado a Sánchez de “criminalizar a los demócratas que no tienen carné del PSOE" y ha instado a dar la batalla intelectual a su plan defendiendo "más libertad y más unión" frente a "las imposiciones y el dirigismo".

Según ha dicho, en el debate de investidura "había ‘ciudadanitis’, no paraban de pensar en el elefante naranja" porque, ha afirmado, es el único que sabe "cómo desmontar el plan Sánchez". Ha insistido también en que Ciudadanos va a gobernar España "más pronto que tarde" y por eso el Consejo de este lunes, que ha aprobado la ampliación de la Ejecutiva permanente hasta un tope de 50 miembros, sienta las bases para que el país tenga cuanto antes "un gobierno decente, sensato y moderado". En estos momentos "de incertidumbre y hartazgo", ha dicho Rivera en el cónclave, "hay una luz al final, una luz naranja, potente, limpia, que alumbra un futuro distinto para España".

Lorena Roldán, la nueva gran apuesta del líder naranja

Por lo que se refiere a la reestructuración de la Ejecutiva, Rivera ha decidido que la nueva líder del partido en Cataluña, Lorena Roldán, será la nueva portavoz de la Ejecutiva nacional en sustitución de Inés Arrimadas y ha anunciado la entrada de 22 nuevos miembros, como Edmundo Bal y Ángel Garrido, y la salida de críticos como Fernando Maura y Orlena de Miguel. El primero votó en contra de la estrategia de no explorar un pacto para la investidura de Pedro Sánchez que provocó la marcha de Toni Roldán y la segunda se abstuvo. Salen también Matías Alonso, Antonio Espinosa y Raquel Morales. Permanecen el jefe de la delegación europea. Luis Garicano, y el vicepresidente de Castilla y León, Francisco Igea, que pertenecen al sector crítico pero que prácticamente han guardado silencio desde que Rivera dio por controlada la crisis interna. Su salida no se entendería porque son dos pesos pesados dentro del partido.

En su lugar, se incorporan a la Ejecutiva los diputados Edmundo Bal y Sara Jiménez, el consejero de Educación y Deporte de la Junta de Andalucía, Javier Imbroda, y el portavoz de Cs en las Cortes de Aragón, Daniel Pérez.Asimismo, formarán parte del Comité Ejecutivo el diputado Joan Mesquida, que fue director general de la Policía Nacional y la Guardia Civil en el Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero, y los expresidentes autonómicos del PP Ángel Garrido y José Ramón Bauzá.

"Es el momento de reforzarse" y hacerlo "con gente preparada y leal" al proyecto, ha recalcado Rivera, quien se ha comprometido a “poner las bases para ser un partido de Gobierno y para que este país tenga un gobierno decente”. “Vamos a un proyecto ganador”, ha proclamado tras asegurar que “hoy se puede decir que hay un partido liberal en España. Hoy se puede decir que hay un partido de centro en España, cosa que no ocurría desde hace cuatro décadas”. El líder de Cs ha puesto en valor que su partido haya pasado de 32 diputados a 57 en las elecciones generales del 28-A y que haya doblado el número de concejales en las municipales del 26-M, además de participar en el Gobierno de varias comunidades gracias a sus pactos tras las autonómicas.

RELACIONADO