Carmen Calvo: ‘Podemos ha cerrado la puerta al Gobierno de coalición, no hay vía en esa dirección’

Aunque Carmen Calvo dice que “la autocrítica va incluida en el kit del Gobierno”, que es consustancia a la acción de gobernar, lo cierto es que ese ejercicio ha brillado por su ausencia en la rueda de prensa que ha ofrecido desde Moncloa, tras la reunión del Consejo de Ministros. Sí ha habido, en cambio, críticas para los otros tres grandes partidos del arco parlamentario empezando por el que parece haber perdido la categoría de ‘socio preferente’ que tenía hasta ahora. “Al Gobierno de coalición le ha cerrado las puertas Unidas Podemos”, ha afirmado rotunda la vicepresidenta para quien, además, la investidura de Pedro Sánchez ha fracasado por las derechas, PP y Cs, “han estado de brazos caídos” mientras se trabajaba para buscar una salida a la situación creada tras las elecciones del 28 de abril.

“Nos hemos movido en cinco posiciones, desde querer un gobierno en solitario hasta ofrecer una vicrepresidencia y tres carteras importantes”, ha recordado Calvo en relación con las negociaciones que un equipo socialista, con ella al frente, ha llevado a cabo con Unidas Podemos en apenas una semana. Ha acusado al partido morado de haber rechazado “una oferta razonable, equilibrada, posible, entendible para inaugurar un espacio inédito en la política española, el del Gobierno de coalición. Ellos lo han rechazado. No hemos sido nosotros”. “El señor Iglesias no ha querido hablar de contenido”, ha añadido y ha dirigido durísimas críticas al líder del partido morado: “Iglesias tiene un historial con la cifra de dos investiduras fallidas que han coincidido en la persona del mismo candidato, Pedro Sánchez. Tendrá que meditarlo. Tiene ese récord lamentable Esa es la realidad en la que Unidas Podemos se ha colocado”.

De las palabras de la vicepresidenta se desprende que la opción del Gobierno de coalición con la formación que lidera Iglesias queda descartada, en línea con lo que dijo Pedro Sánchez en la entrevista de Tele5 del jueves por la noche, cuando anunció que quería seguir negociando de cara a una segunda investidura en septiembre con los líderes de los tres principales partidos, el PP, Cs y Unidas Podemos. En ningún momento otorgó a esta tercera fuerza la consideración de ‘socio preferente’ del PSOE que tenía hasta ahora. Pese a eso, en otro momento de su comparecencia Calvo ha dicho: “El adversario de Unidas Podemos no está en el PSOE y el adversario político del PSOE son los partidos de derechas”.

Las críticas de Calvo a Podemos ya han sido recibidas por esta formación como muestra de la “prepotencia” del PSOE. Pero además, el partido de Iglesias ha aprovechado para arremeter contra la propia vicepresidenta, de quien dice que ha perdido legitimidad a raudales tras el fracaso de una negociación que no ha servido para nada. En todo caso, habría que añadir, solo ha contribuido a reabrir viejas heridas y a hacer aún más difícil el entendimiento entre los dos partidos de la izquierda.

En cuanto a la derecha, podría pensarse que Sánchez está tentado a explorar esa vía pero tampoco las declaraciones de la vicepresidenta contribuyen a allanar ese camino. “No ha podido ser (la investidura) por la falta de asunción de responsabilidades de los dos partidos de derechas” ha asegurado tras animarles a trabajar para cumplir el mandato de las urnas que, según ha subrayado, “querían dos cosas. Que hubiera gobierno ya y que fuera socialista”. Ha hecho hincapié en que “el presidente les ha pedido a los dos partidos de derechas que asumieran su responsabilidad cuando había un candidato. Ahora no hay candidato y la responsabilidad ya no es eludible de ninguna de las maneras porque la alternativa es llevar al país a nuevas elecciones”. A lo que ha añadido: “Nosotros hemos hecho todo lo que correspondía”. Calvo ha asegurado que si hay elecciones no será “por el deseo del partido que sustenta este Gobierno”. “No tiramos la toalla de ningún modo. Mantenemos el entusiasmo, el compromiso y la capacidad de trabajo”.

Sus reproches a la derecha no han cesado ni siquiera cuando le han preguntado por la lógica frustración de los votantes de izquierdas que han visto cómo se desvanece la posibilidad de tener un Gobierno del signo político al que han apoyado. “Tiene que haber una posición de frustración y de desconcierto de los votantes de todos los partidos porque las urnas del 28-A convocaron a que hubiera un Gobierno”, ha dicho y ha continuado. “Tiene que haber mucha frustración en los votantes de Cs que nació como un partido de centro para facilitar la gobernabilidad. (…) Rivera se ha subido a la tribuna sin una sola idea sobre la política del país y solo para considerar que el Gobierno es una banda. En cuanto al PP, le ha recriminado que siendo la fuerza que ejerce el liderazgo de la oposición y un partido de Estado, no haya hecho “ni un solo esfuerzo” para alcanzar ese objetivo. “Habrá votantes del PP, los más moderados a los que no les suena bien la música de Vox, que también estarán desconcertados”, ha considerado.

En cualquier caso, Carmen Calvo ha asegurado que “Sánchez va a seguir trabajando con todos los líderes políticos hasta el último momento para que no tenga que haber unas elecciones”, aunque dejando claro que “no se va a volver a repetir lo ocurrido esta semana”. “Está rechazado y rechazado queda”, ha zanjado.

Cuando Calvo ha comparecido, se conocía ya el comunicado de la Casa del Rey sobre una nueva ronda de consultas para una segunda investidura. Ese comunicado deja claro en su último párrafo que el Rey “puede proponer un candidato a la Presidencia del Gobierno que cuente con los apoyos necesarios para que el Congreso de los Diputados, en su caso, le otorgue su confianza; o, en ausencia de una propuesta de candidato, proceder a la disolución de ambas Cámaras y a la convocatoria de nuevas elecciones generales”. Es decir, da a entender que si no hay candidato con apoyos suficientes no habrá más intentonas que acaben en un fiasco como el de este jueves.

Por cierto que Felipe VI se ha reunido este viernes con Pedro Sánchez para mantener el despacho semanal habitual entre el jefe del Estado y el presidente del Gobierno. La coincidencia con el día después de la investidura fallida hace suponer que habrán hablado del asunto. Así lo ha admitido Calvo, aunque subrayando que “la visita en audiencia del presidente en funciones al Rey forma parte de la normalidad de los despachos”.

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