Repsol gana 1.133 millones hasta junio, un 27% menos, por menores extraordinarios

El consejo de administración decide, por la "firmeza de los resultados" y la capacidad de generación de caja, proponer a la próxima junta general de accionistas la amortización de un 5 % del capital social

Repsol obtuvo un beneficio neto de 1.133 millones de euros en el primer semestre de 2019, un 26,7 % menos que en el mismo periodo del año anterior, por la ausencia de los extraordinarios de hace un año, en que registró una plusvalía de 344 millones por la venta de su participación del 20 % en Naturgy.

Según ha informado este miércoles la empresa a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV), el beneficio neto ajustado, el que mide específicamente el comportamiento de los negocios, se situó en 1.115 millones de euros, un 1,5 % menos, en un contexto de precios del crudo más bajos que el año anterior y márgenes deprimidos en el refino.

El consejo de administración de Repsol ha decidido, a la vista de la “firmeza de los resultados” y la capacidad de generación de caja proponer a la próxima junta general de accionistas la amortización de un 5 % del capital social, lo que mejorará la rentabilidad para el inversor y que, a tenor de los datos de la cotización de la acción al cierre de este martes, supondrá en conjunto algo más de 1.000 millones de euros.

El resultado bruto de explotación (ebitda) fue de 3.712 millones de euros en el semestre, un 2,6 % menos, mientras que el ebitda ajustado ascendió a 3.622 millones, un 2,6 % más.

Repsol ha señalado que estos sólidos resultados se consiguieron en un contexto de precios más bajos del crudo, caída de los márgenes internacionales de refino y con la suspensión de la producción en Libia durante, prácticamente, la mitad del semestre.

La producción de hidrocarburos descendió un 3,7 % en la primera mitad del año, hasta los 697.200 barriles equivalentes de petróleo al día, por el mencionado cese temporal de la actividad en Libia hasta el 4 de marzo, a las actividades de mantenimiento en Trinidad y Tobago, la desinversión en Midcontinent, en Estados Unidos, y la finalización de la licencia de Jambi Merang, en Indonesia.

Por áreas de negocio, el beneficio neto ajustado de la actividad de “upstream” (exploración y producción) fue un 0,2 % inferior, hasta los 646 millones de euros, en un periodo en el que la compañía realizó el mayor descubrimiento en tierra registrado en 2019 en el bloque “Sakakemang”, en Indonesia, e inició la producción del proyecto “Buckskin”, en el Golfo de México estadounidense.

En el área de “downstream” (refino y comercialización), el resultado neto ajustado cayó un 6,2 %, hasta 715 millones de euros, ya que el negocio de refino se vio afectado por la caída de los márgenes internacionales, y los de gas y gas licuado del petróleo (GLP) tuvieron unas ventas menores por las temperaturas más suaves de este invierno en España y Estados Unidos.

Durante el semestre, el área de refino realizó paradas programadas en las refinerías de Bilbao, en la que invirtió 52 millones euros, y A Coruña, donde se destinaron más de 60 millones de inversión.

Los trabajos para incorporar mejoras tecnológicas, de eficiencia energética y de seguridad continuarán durante el resto del año en las instalaciones de España para asegurar su máxima disponibilidad cuando entre en vigor la nueva normativa internacional de combustibles marítimos (IMO).

En el negocio de electricidad y gas, Repsol continuó en el primer semestre del año impulsando el negocio comercial, incorporó tres proyectos renovables en desarrollo a su cartera con una capacidad de 800 megavatios (MW) e inauguró el primer punto de recarga ultra-rápida de la península.

La deuda neta del grupo se situó al cierre del semestre en 3.662 millones de euros, 24 millones de euros menos que al cierre del primer trimestre del año, aunque si se suma el impacto de la nueva norma contable NIIF 16 -con la que se incluyen los arrendamientos-, cifrado en 3.802 millones de euros, se eleva a 7.464 millones.

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