El Gobierno da por rota la negociación con Podemos al considerar inasumibles sus exigencias

El PSOE se ha plantado en la negociación con Unidas Podemos para un pacto que permita investir a Pedro Sánchez este jueves y poco después el Gobierno ha dado por rotas totalmente las conversaciones. Ya se había producido una interrupción a mediodía, a la espera de que el partido de Pablo Iglesias respondiera a la última oferta socialista que, según fuentes de Podemos, no suponía apenas avances respecto a la que previamente estaba sobre la mesa. El optimismo inicial sobre el desenlace ha ido decayendo y se ha disipado al saberse que Sánchez había llamado personalmente a Iglesias para decirle que no está dispuesto a ceder competencias en Hacienda, Trabajo, Igualdad y Transición Ecológica, justo las que le habían reclamado los morados. El presidente en funcionales ha dejado claro que esa era su "última palabra" y así ha sido.

Unidas Podemos se ha reunido este miércoles con el PSOE para proseguir las negociaciones antes de la votación del jueves para investir a Pedro Sánchez como presidente del Gobierno y ha reiterado su petición de ocupar carteras sociales en el hipotético gobierno de coalición. Esas carteras son las que tienen que ver con Política Fiscal, Empleo, Ciencia, Ecologismo e Igualdad en lugar de la ‘maría’ de Juventud, Vivienda y Cultura, que habían ofrecido los socialistas y que el partido morado ve como una “humillación”. Es lo que Iglesias llamó en la primera jornada del debate de investidura “cargos decorativos”. De momento, no han trascendido detalles de la negociación pero en Podemos se respira decepción ante la ausencia de una mejora real de la oferta socialista. A última hora de la tarde, el PSOE ha difundido el documento con las exigencias de Podemos que, básicamente, son una vicepresidencia, que coordina los ministerios dentro de las áreas de su competencia, y 5 ministerios:

1) Ministerio de Derechos Sociales, Igualdad y Economía de los Cuidados
2) Ministerio de Trabajo, Seguridad Social y Lucha contra la Precariedad
3) Ministerio de Transición Energética, Medioambiente y Derechos de los Animales
4) Ministerio de Justicia Fiscal y Lucha contra el Fraude
5) Ministerio de Ciencia, Innovación, Universidades y Economía Digital

Podemos ha confirmado que el documento es suyo pero ha explicado que era una propuesta para debatir y negociar. El partido morado muestra en ella especial interés por asuntos como la dependencia, la pobreza infantil o la exclusión social en cuanto a derechos sociales y empleo, autónomos y pensiones cuando se refiere a áreas del Ministerio de Trabajo. Además, subraya su intención de gestionar asuntos sobre igualdad, mercado energético, energía y gas, derechos de los animales y movilidad sostenible. Otro apartado al que da especial relevancia Podemos es el referido a la justicia fiscal y lucha contra el fraude y dentro de esto incluye tributos, inspección fiscal y apuestas. En ciencia, las demandas de Podemos se centran en innovación, universidades y economía digital.

Moncloa ha considerado inasumibles todas estas peticiones que, según ha asegurado, formaban parte de la propuesta que Podemos trasladó el pasado sábado y de la que no se ha movido desde entonces. Fuentes del Gobierno han considerado que, de haberla aceptado, se hubiera materializado justo lo que más temían los socialistas, que hubiera dos gobiernos dentro de un solo Ejecutivo. En ese caso, habría convivido el área de las competencias de Seguridad con otra que habría aglutinado todas las competencias en materia social.

La oferta de Sánchez es que Irene Montero se hiciera cargo de una vicepresidencia de la que habrían dependido las políticas de dependencia y de lucha contra la pobreza infantil. Además, habría aceptado que Podemos se encargara de los ministerios de Vivienda y Economía Social; Sanidad, Asuntos Sociales y Consumo y el de Igualdad. Ciencia y Universidades, Agricultura, Pesca y Alimentación, así como Cultura, Turismo y Deporte son áreas que también han estado sobre la mesa. Y en el transcurso de la negociación se han llegado a ofrecer competencias en cooperación internacional, la Agenda 2030 y en Asuntos Migratorios.

A Podemos no le ha convencido esta oferta por considerar que le estaban dando las ‘marías’ de la acción del Gobierno, entre ellas competencias desgajadas de otros ministerios como Vivienda, que además está transferida a las comunidades autónomas. Hay carteras ‘sociales’ con más peso que podrían ser más apetecibles para la formación de Pablo Iglesias como Sanidad y las competencias en Universidades, pero parece que no han sido suficientes. Otro problema ha sido rellenar de contenido la vicepresidencia ‘social’ que, según confirmó el martes la vicepresidenta Carmen Calvo, se adjudicaría a Montero. La vicepresidenta hizo ese días una declaración inusual desde el patio del Congreso, mientras se desarrollaba en el hemiciclo el debate de investidura, para hacer un llamamiento al acuerdo que restableciera los puentes con Podemos tras el choque que un día antes habían protagonizado los líderes de las dos formaciones, Sánchez e Iglesias. Y en un mensaje a última hora de la tarde, Calvo subrayó que el PSOE “nunca” haría propuestas a Podemos que puedan ser calificadas de “florero” para salir al paso del reproche sobre cargos “decorativos” y sin sustancia que había lanzado el propio Iglesias en ese rifirrafe.

La difusión del documento de Podemos ha sido la primera señal de que las negociaciones estaban al borde de la ruptura. El optimismo que mostraban a primera hora fuentes del Gobierno -“hoy habrá pacto y mañana investidura”, decían- se ha ido desinflando a medida que avanzaba la tarde de este miércoles. Más esperanzados parecían mostrarse, pese a todo, en el partido de Pablo Iglesias, donde la portavoz en el Congreso, Irene Montero, que vota telemáticamente debido a su avanzado estado de gestación, ha pedido poder hacerlo esta vez cinco minutos antes del inicio de la sesión plenaria en la que se llevará a cabo la votación de investidura definitiva. La presidenta del Congreso, Meritxell Batet, se lo ha permitido, lo que significa que podrá votar hasta las 13.25 ya que el pleno ha sido convocado a las 13.30. La vicepresidenta primera del Congreso, Gloria Elizo, que pertenece a la formación de Pablo Iglesias, también había ha colgado un tuit por la mañana resumiendo la postura de su formación y describiendo el tipo de carteras que pretendía conseguir, además de dejar clara la voluntad de llegar a un acuerdo:

El responsable del Comité Negociador de Pactos y diputado de Podemos, Pablo Echenique, y Calvo hablaron tras la sesión de investidura fallida de Pedro Sánchez para cerrar una nueva reunión y retomar las negociaciones. El secretario de Acción de Gobierno de Podemos trasladó a la vicepresidenta la disposición de la formación morada a mantener una nueva reunión “sin demora” y emplazó al PSOE a presentar una nueva propuesta para desencallar la situación. De cara a la reunión de este miércoles, fuentes del partido liderado por Pablo Iglesias concretaron que esperaban un “paso sincero” del PSOE con una propuesta “realista y razonablemente proporcional al reparto de competencias de los ministerios actuales”.

Mientras tanto, desde el PSOE se expresó la intención de seguir negociando para intentar alcanzar un acuerdo antes de la segunda votación sobre la investidura de Pedro Sánchez que tendrá lugar este jueves. Los socialistas afirmaron que esperaban que en la conversaciones primara la “racionalidad” para facilitar la consecución de un pacto. Según fuentes socialistas, los de Sánchez eran conscientes de que, una vez que el Congreso ha rechazado investir a Sánchez en primera votación, en la que sólo recabó el apoyo extra del diputado del PRC, les tocaba a ellos tomar la iniciativa para buscar un mayor respaldo en el segundo intento.

El lunes, antes del arranque del debate de investidura mantuvieron otro encuentro en el Congreso Calvo y Echenique, pero resultó infructuoso. Tanto que después el propio Pablo Iglesias avisó a Sánchez desde la tribuna de que Podemos no se iba a dejar “pisotear” ni “humillar” y le retó a explicar al resto del hemiciclo la oferta que estaban haciendo a su formación para ocupar esos puestos que tachó de meramente “decorativos”. El martes, se rebajó un poco el tono del debate y las apelaciones de grupos como el PNV y ERC al pacto PSOE-Podemos comprometiéndose a facilitar la investidura de Sánchez si se llegaba a cerrar, indujeron a pensar que había posibilidades de que Sánchez fuera investido este jueves. Ahora, y salvo sorpresa mayúscula de última hora, eso queda descartado.

El Gobierno seguirá en funciones y, a menos que el líder socialista dé marcha atrás en lo que ha venido anunciando y decida intentarlo de nuevo en septiembre, habrá elecciones en noviembre. Serán las cuartas en cuatro años y se celebrarán en unas condiciones explosivas: en plena resaca de la sentencia del ‘procés’, que se espera para el próximo otoño, y en medio de la convulsión por el Brexit, que el nuevo primer ministro británico, Boris Johnson, asegura que será un hecho el 31 de octubre ‘sí o sí’.

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