Máxima tensión entre Sánchez e Iglesias que avisa: ‘No nos vamos a dejar pisotear ni humillar’

La intervención del líder de Podemos, Pablo Iglesias, en el debate de investidura de Pedro Sánchez, ha dejado un amargo regusto a ruptura mientras el partido morado negocia con el PSOE un Gobierno de coalición que se desvanece, tras el choque que ambos han protagonizado. Es complicado que los puentes se puedan reconstruir de aquí al jueves. “Nosotros no nos vamos a dejar pisotear ni humillar por nadie”, le ha espetado Iglesias a Sánchez después de que este le haya ofrecido que “si no se cierra la coalición”, facilite su investidura. La propuesta ha colmado la paciencia de Podemos, cuyo problema para cerrar un pacto ya era, antes del enfrentamiento, el reparto de ministerios. Iglesias ha advertido a Sánchez de que sin un acuerdo proporcional, no será investido y con nuevas elecciones "nunca más será presidente".

Iglesias, en el momento de mayor tensión del debate, ha desvelado el contenido de la negociación que hasta su intervención se estaba llevando con máxima discreción. Sólo había trascendido cierto disgusto de Podemos por haber recibido la oferta de cargos simbólicos, después de que el PSOE abriera los contactos rechazando que Unidas Podemos ocupara ministerios de los considerados “de Estado” -Exteriores, Interior, Justicia o Defensa- y que no aceptaría incluir a gente de Podemos en equipos liderados por socialistas. Iglesias ha revelado que también les han negado asumir competencias de Hacienda, de Trabajo, de Igualdad, de Ciencia o de Transición Ecológica. “Señor Sánchez, ¿qué nos han ofrecido? Explíquelo a la Cámara a ver si les parece que es algo más que decorativo”, ha instado el líder de la formación morada que ha empezado solicitando al candidato a la investidura que respete  los 3,7 millones de votos que ha logrado su partido en las elecciones generales. Eso, ha dicho, significa que no le planteen ser un “mero decorado” en el Gobierno porque eso no lo podrá “aceptar”.

Tras escuchar el discurso de la mañana de Sánchez con gesto de desaprobación, ha sido muy claro al poner voz en el hemiciclo al desconcierto y la decepción que ese discurso ha provocado en sus filas. “Solo le pedimos respeto y reciprocidad”, ha declarado Iglesias, que ha avisado al candidato socialista que los españoles no entenderían que provocara un “adelanto electoral” aunque las encuestas recojan que los socialistas podrían tener un resultado “estupendo”. Pero antes de eso ha dirigido unos cuantos reproches al candidato empezando por su afirmación de que “en 1975 salimos de la dictadura”. “No señor Sánchez -ha dicho- ese año no salimos de la dictadura sino que un dictador murió en la cama y le quiero pedir que rectifique esas palabras”.

Pero, sobre todo y más importante, Iglesias ha reprochado a Sánchez que haya hecho una propuesta de pacto de Estado al PP para que una fuerza política con menos del 30% de los votos pueda formar Gobierno sin buscar más apoyos. “Si usted quiere cambiar el artículo 99 de la Constitución para poder formar un Gobierno de partido único con el 28% denota que no quiere formar Gobierno con nosotros, sino que lo hace porque no le queda más remedio”, ha recriminado el líder de Podemos, quien además ha pedido al candidato que no siga pidiendo la abstención al PP y a Ciudadanos. “Al menos disimule un poco”, le ha recomendado, “porque como estrategia de oposición no parece la más adecuada”. Según Iglesias, cuando Sánchez pide esas abstenciones es porque no está convencido de querer un Gobierno de izquierdas, sino porque quiere ser presidente a toda costa.

De hecho, parece que a Iglesias le ha dolido de forma muy especial que Sánchez no haya proclamado desde la tribuna de oradores su intención de pactar el Gobierno con Podemos. Eso es lo que se ha percibido cuando el líder del PP, Pablo Casado, le ha hecho al candidato ese mismo reproche y se ha podido ver a Iglesias asintiendo con la cabeza desde su escaño con cara de resignación. En Podemos creen que los socialistas, con Sánchez a la cabeza, no están haciendo suficientes gestos después de que el partido morado sí haya rebajado sus exigencias e incluso haya sacrificado a su líder, quien el viernes anunció su renuncia a estar en el Gobierno. Los morados denuncian las ‘humillaciones’ a las que piensan que están siendo sometidos, algo que el diputado Rafael Mayoral ha plasmado en Twitter cuando ha escrito “sólo tenemos dos mejillas”.

Con esa misma claridad y “sin floritura”, Iglesias ha explicado que quiere una coalición con el PSOE para que “de una vez haya justicia fiscal”, para aproximar España a la Unión Europea, para limitar la precariedad, para que haya salarios dignos y para que por fin haya una transición ecológica. Igualmente, ha apostado por un Ejecutivo que baje la factura de la luz, intervenga el mercado del alquiler, construya escuelas públicas gratuitas para los niños entre los 0 y los 3 años o procure que haya una ley de igualdad LGTBI. “Necesitamos competencias y responsabilidades de Gobierno”, ha pedido y le ha recordado a Sánchez que hace un año favoreció que fuese presidente negociando los apoyos para que saliera adelante la moción de censura contra Mariano Rajoy. Entonces, ha subrayado, apoyó al líder socialista “a cambio de nada” pero ahora apela a su legitimidad para tratar de construir un gobierno más estable.

En definitiva, Iglesias ha lamentado que los socialistas solo han planteado “excusas” para no alcanzar un acuerdo. Tras señalar que una de esas excusas fue su posición sobre Cataluña, ha reprochado al jefe del Ejecutivo en funciones que en su discurso haya hablado de la situación en Venezuela y no del conflicto en esa comunidad autónoma. El portavoz de En Comú en el Congreso, Jaume Asens, uno de los diputados con los que Iglesias ha repartido el tiempo que le correspondía, ha instado a Sánchez, a “ser valiente” para cerrar un acuerdo con Podemos y conformar un Ejecutivo que escuche a Cataluña. Y el coordinador federal de IU Alberto Garzón, ha reprochado al candidato sus “decepcionantes llamamientos” al PP y a Ciudadanos para favorecer su investidura con una abstención. A lo que ha añadido: “No se entiende lo que ha hecho aquí. Le pido que no se deje llevar por la tentación que alguien le sugiere para repetir elecciones y volver a tirar los dados”.

La irritación de los portavoces de Unidas Podemos ha sido respondida por el líder socialista aseguradn que con su exigencia de abstención al PP y Ciudadanos no está pactando con ninguno de estos partidos. “Para nada significa eso”, ha asegurado y ha insistido en que solo les está instando a que asuman su responsabilidad y no dejen al país sin alternativa porque si no sale adelante su investidura no será responsabilidad de uno u otro grupo sino “de los 350 diputados del Congreso”. España, ha subrayado, “no se merece” volver a las urnas tras dos procesos electorales seguidos, las generales primero y las municipales, autonómicas y europeas después, que contaron todas ellas con el PSOE como el partido más votado.

Sánchez, por otra parte, ha admitido “discrepancias profundas” con Unidas Podemos para resolver el tema catalán aunque también ha reconocido que el partido morado sí tiene la voluntad de resolverlo, al igual que el PSOE y a diferencia de partidos como el PP y Cs. A Asens le ha recriminado que cuando habla de Cataluña piense que “sólo hay una voz, sólo un pueblo y yo creo que hay muchas voces, muchos pueblos y mucha gente que quiere quedarse en España y no seguir la deriva soberanista”. Le ha dejado claro que “no hay presos políticos” en España, a diferencia de lo que suele defender el portavoz de los comunes. “Lo que hay son políticos que han cometido ilegalidades que ahora mismo están siendo juzgadas ante el Tribunal Supremo”, ha añadido.

Eso sí, ha dejado claro que quiere un Gobierno con Podemos. “Queremos gobernar con ustedes y sacar adelante muchas políticas en beneficio de la ciudadanía y esa mano la tienen ustedes tendida”, ha asegurado el presidente en funciones, después de que Iglesias le haya reprochado esta declaración: “La mano está tendida, pero insisto, si no llegamos a ese acuerdo, les pido que mediten su voto y faciliten un Gobierno del Partido Socialista”. Es decir, Sánchez ha propuesto un pacto de investidura si no se cierra esa coalición que están negociando el PSOE y Podemos. Y ese “si no” ha sido lo que ha terminado de enfurecer a Iglesias. Eso y que el candidato ha lanzado una advertencia que ha sonado a amenaza y que ha sido recibida con murmullos de desaprobación de la bancada de Unidas Podemos: “Si no llegamos a un acuerdo, piénsese mucho votar con la ultraderecha”.

A partir de ahí, Iglesias ha explotado: “Yo creo que hay mucha gente que tiene la sensación de que usted actúa como si tuviera mayoría absoluta. El que tiene 123 diputados debe negociar, como ocurre en otros lugares. Somos una fuerza política modesta y joven, pero no nos vamos a dejar pisotear por nadie. Estamos dispuestos a llegar a un Gobierno de coalición, pero en la proporción que nos dan los 3,7 millones de votantes. Puede hacer caso a Tezanos y convocar otras elecciones, pero si usted no llega a un acuerdo de coalición con nosotros, temo que no llegará a ser presidente de España nunca”.

RELACIONADO