Las quinielas de ministros y la omisión en el discurso de investidura a Cataluña y a Podemos, lo más candente en pasillos

¿Cuáles van a ser los ministerios para Podemos? ¿Tendrá la formación morada una vicepresidencia? Esas son las dos cuestiones que sobrevuelan por los pasillos del Congreso. Fuentes socialistas, se remiten a la potestad que tiene el presidente para elegir su Gobierno, pero otros apuestan porque habrá entre tres y cinco ministerios para los morados, incluida una vicepresidencia. También el hecho de que el presidente no mencionara en su discurso ni la crisis de Cataluña ni a Unidas Podemos se ha considerado un ninguneo hacia los socios que podrían auparle como presidente.

También se baraja que desdoble en dos la actual vicepresidencia con una política y otra social, pero fuentes de la negociación dudan de que se le vaya a dar a la portavoz de Podemos, Irene Montero, dada la vinculación personal que tiene con Pablo Iglesias. En estos momentos continúa el tira y afloja respecto a los cargos y del programa concreto.

La propia vicepresidenta Carmen Calvo ha dicho que ha mantenido una reunión antes del Pleno con el equipo negociador de Podemos y que “no estamos llegando a un punto de acuerdo” y ha anunciado que no se van a volver a ver esta tarde.

En cuanto al ministro de Fomento en funciones, y responsable de la organización del PSOE, José Luis Ábalos, ha señalado que no va a haber presidente en la primera votación de este martes, pero da por hecho que el jueves sí será elegido por mayoría simple, es decir por más ‘síes’ que ‘noes’. Aunque todo continúa en el aire.

En el Hemiciclo hay 20 sillones azules en la zona de los ministros, podría caber uno más, y tres de ellos están vacíos, ya que ahora hay 17 ministros. En las negociaciones, se disputan entre tres y cinco ministerios como reclama Unidas Podemos y/o una vicepresidencia como insisten los más exigentes del partido morado.

Algunas de las especulaciones que se han oído por los pasillos son que en esa nueva estructura de Gobierno, se crearán nuevas carteras para dárselas a Podemos, y algunos tendrán competencias que se desgajarán de otros ministerios.

En concreto, se habla de un ministerio de Vivienda que saldría de la cartera de Fomento, otro de Igualdad cuya competencia quitarían de la vicepresidencia actual, uno de Sanidad a secas (que tiene la mayoría de las competencias transferidas a las comunidades autónomas) que se separaría en dos con otro de Consumo y Bienestar Social

También algunas fuentes comentan que podría aparecer un ministerio de Juventud o de migraciones.

Esto es precisamente el principal escollo ya que desde Podemos aspiran a mucho más. Piden lo que les corresponde por el número de escaños, dicen desde Podemos y exigen a los socialistas que vean el ejemplo de otros países europeos donde existen gobiernos de coalición.

Pero para ser elegido presidente en segunda vuelta, cuando se necesita la mayoría simple de la Cámara, necesitaría no sólo el sí de Unidas Podemos, si no también de PNV, PRC y Compromís. Así como la abstención de ERC y/o Bildu.

Precisamente, el hecho de que no haya mencionado el tema catalán en su discurso, ha disgustado a ERC y su portavoz Gabriel Rufián lo ha considerado incluso “una negligencia” y una “irresponsabilidad” y le ha advertido a Sánchez de que el conflicto político ya se llevó por delante a un presidente, Mariano Rajoy.

Para ERC, el argumento de Sánchez de que la moción era para afrontar la corrupción, no tiene ninguna fuerza.

También ha asegurado que “estamos menos cerca que hace 48 horas” del sí o de la abstención. Eso sí, le ha dado la oportunidad de redimirse en las próximas comparecencias. Lo que sí tienen claro es que no se pronunciarán hasta que no haya un acuerdo entre Unidas Podemos y el PSOE.

Algo que a día de hoy no parece demasiado claro, máxime ante las palabras de Sánchez a Casado quien le ha dicho que si no quiere que la investidura dependa de los independentistas tiene “una mala noticia” para él: “se tiene que abstener”. Y se lo ha ido repitiendo en numerosas ocasiones durante todas las réplicas.

Lo mismo que ha ocurrido en la réplica a Albert Rivera a quien le ha dicho que no hace falta que le dé su apoyo si no que basta con que se abstenga para dejarles formar gobierno y luego desde la oposición hacer todas las críticas que considere necesarias.

Sin embargo, fuentes del PSOE han restado importancia a esta insistencia en pedirles la abstención y se han limitado a explicar que el presidente lo ha reclamado para que ni el PP ni Ciudadanos “se vayan de rositas” y dejar en evidencia la posición de ambos grupos ante los españoles. Hoy es el día de que Sánchez “saque los colores” de la derecha en este país, han señalado.

Pero a Podemos, este gesto de Sánchez le ha sentado como una patada y el propio Iglesias desde la tribuna le ha advertido que si no quiere elecciones no les traten “como mero decorado porque no lo podremos aceptar. Pedimos respeto y reciprocidad”.

Desde el PNV, su portavoz, Aitor Esteban, han considerado un error que Sánchez no se centrara en su discurso en los temas que puedan discutir en “un acuerdo de mínimos con sus socios principales” y que hubiera hecho más un discurso de alguien con mayoría absoluta.

Además, han repetido que se abstendrá en cualquier caso pero para tener el sí, el PSOE va a tener que hacer algún esfuerzo más, además de llegar a un acuerdo con la formación morada. Esteban ha dicho que la última vez que hablaron fue el viernes 8 de julio, pero, fuentes de la formación, consideran que hasta que no haya un acuerdo con Unidas Podemos no tiene sentido que hablen.

Desde el PSOE no dan en ningún caso por rotas las negociaciones con la formación vasca. Falta les va a hacer después de oír a Pablo Iglesias, que más que el discurso de un socio de Gobierno parecía el de un despechado líder que acaba de romper unas negociaciones.