Trump asegura que EEUU ha derribado un dron de Irán en el Estrecho de Ormuz

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha asegurado este jueves que la Armada estadounidense ha derribado una aeronave no tripulada iraní que volaba cerca de uno de sus buques que surcaba las aguas del estrecho de Ormuz. "Estaba a menos de 1.000 metros del buque USS Boxer, así que el dron ha sido destruido inmediatamente", ha subrayado, antes de agregar que "este es el último de muchos actos provocativos y hostiles por parte de Irán contra buques que operan en aguas internacionales".

 

Así, ha manifestado que “Estados Unidos se reserva el derecho a defender a su personal, instalaciones e intereses“, ha declarado Trump durante un acto en la Casa Blanca en el que estaba presente el primer ministro holandés, Mark Rutte, al tiempo que ha pedido al resto de países que condenen estas acciones por parte de Teherán.

Trump explicó que un proyectil disparado desde el buque de asalto anfibio estadounidense ‘Boxer’ abatió el dron iraní cuando se encontraba a casi un kilómetro de distancia. “Esta es la última de las muchas acciones provocativas y hostiles por parte de Irán contra buques que navegan en aguas internacionales“, denunció Trump.

El gobernante subrayó que Washington “se reserva el derecho” de actuar en defensa de “su personal, instalaciones e intereses” en la región y llamó a “todas las naciones” a colaborar con EE.UU. para garantizar la libertad de navegación en el golfo Pérsico.

El Pentágono emitió un comunicado en el que explicó que el incidente tuvo lugar a media mañana hora local de este jueves, en aguas internacionales, cuando el buque de la Armada se encontraba navegando por una ruta planificada de antemano.

“Una aeronave no tripulada de alas fijas se aproximó al ‘Boxer’ a una distancia que suponía una amenaza. El barco tomo medidas defensivas contra el aparato para garantizar su seguridad y la de su tripulación“, detalló el Departamento de Defensa en su comunicado.

Irán derribó en junio un dron estadounidese argumentando que entró en su espacio aéreo tras ignorar numerosas advertencias, lo que fue rechazado por Estados Unidos, que dijo que estaba en espacio aéreo internacional.

Las tensiones entre Estados Unidos e Irán y dentro de la región de Oriente Próximo han aumentado en los últimos meses a causa de la salida de Washington del acuerdo nuclear firmado en 2015. El Gobierno de Irán ha anunciado que se desvinculará progresivamente del acuerdo y anunciará nuevas medidas cada 60 días si Europa no toma “nuevas iniciativas” para garantizar la plena reincorporación de la República Islámica a los mercados internacionales.

Así, el 8 de julio dijo que ha empezado a enriquecer uranio por encima del 3,67 por ciento fijado por el acuerdo nuclear firmado y resaltó que llegar al 20 por ciento es una opción. Sin embargo, es un porcentaje que dista mucho del 90 por ciento exigido para fabricar armas nucleares.

Teherán subraya que estas medidas no suponen un incumplimiento del acuerdo, ya que lo consideran legítimo desde el momento en el que una de las partes –en este caso Estados Unidos– se retiró unilateralmente hace más de un año.

Sanciones de EEUU pensando en Irán

Por otro lado, el Gobierno de Estados Unidos anunció sanciones contra compañías e individuos vinculados a una red que adquiría “materiales sensibles” para el programa nuclear de Irán.

Las firmas y los individuos afectados por estas medidas, a quienes se les bloquea el acceso a sus bienes en EE.UU. o en posesión de personas en el país, tienen sede en Irán, China y Bélgica, informó el Departamento del Tesoro en un comunicado.

La información detalla que los sancionados actuaron como una “red de adquisiciones” para la empresa Iran Centrifuge Technology Company (TESA).

“El Tesoro está tomando medidas para cerrar un red de compras nucleares iraníes que aprovecha compañías de fachadas con sede en China y Bélgica para adquirir materiales críticos y beneficiar las ambiciones malignas del régimen”, señaló en el comunicado Steven Mnuchin, secretario del Tesoro.

El funcionario puntualizó que el Gobierno de Estados Unidos “está profundamente preocupado por el enriquecimiento de uranio del régimen iraní y otros comportamientos provocadores”.

Las sanciones se dirigen contra la empresa iraní Bakhtar Raad Sepahan, que, según el comunicado, facilitó, en coordinación con su oficina en Bélgica, “acuerdos para la compra de productos de aluminio chinos por valor de cientos de miles de dólares y su envío desde China a Irán a nombre de TESA”.

Las compras incluían “algunos artículos controlados” por el Grupo de Suministradores Nucleares (GSN), conformado por países proveedores, que busca contribuir a la no proliferación de armas nucleares.

También fue sancionado un empleado de Bakhtar Raad Sepahan, acusado de contratar “proveedores de aluminio con sede en China para cumplir los contratos de compra con TESA”.

Otros de los afectados por las sanciones son TAWU BVBA, la filial en Bélgica de Bakhtar Raad Sepahan; un directivo de la firma TAWU BVBA -también blanco de la decisión del Tesoro- y Henan Jiayuan Aluminum Industry Company, con sede en China.

Estados Unidos abandonó el año pasado el acuerdo cerrado en 2015, tras meses de duras negociaciones, por el que Irán aceptó limitar su programa atómico para demostrar que ni puede ni quiere desarrollar armas atómicas a corto plazo.

A cambio de esas concesiones de Teherán, la comunidad internacional fue levantando la sanciones que ahogaban su economía desde hacía años.

El presidente estadounidense, Donald Trump, revirtió la estrategia de su predecesor, Barack Obama, y ha ido aumentando la presión contra Irán e imponiendo nuevas sanciones, especialmente a las vitales exportaciones petrolera iraníes.

En mayo pasado, las autoridades iraníes anunciaron que dejaban de cumplir algunos de sus compromisos nucleares hasta que las otras partes garantizaran los intereses económicos de Irán estipulados en el llamado Plan Integral de Acción Conjunta (JCPOA, en sus siglas en inglés).

Irán ya ha superado desde entonces el límite de almacenamiento de uranio de 300 kilos y el nivel de enriquecimiento del 3,67 % permitidos en el acuerdo.