Revés para Johnson: el Parlamento británico aprueba una cláusula que bloquea un Brexit duro

Los diputados británicos aprobaron este jueves una cláusula destinada a impedir la suspensión del Parlamento para forzar un Brexit sin acuerdo el 31 de octubre, si para entonces el Reino Unido no tiene un pacto con la Unión Europea (UE).

La medida fue propuesta por el diputado laborista Hilary Benn ante la posibilidad de que el próximo primer ministro, que se espera sea el extitular de Exteriores Boris Johnson, decida suspender las sesiones de la Cámara de los Comunes para evitar alguna maniobra de los parlamentarios que pueda frenar un Brexit duro.

La cámara baja votó con una mayoría de 41 votos -315 a favor y 274 en contra- a favor de la enmienda de Benn.

Johnson, antiguo alcalde de Londres, no ha querido descartar la suspensión del Parlamento, si bien su rival, el actual titular del Foreign Office, Jeremy Hunt, lo ha descartado.

El próximo martes se conocerá al sucesor de la primera ministra británica, Theresa May, y todo indica que será Johnson, después de que los 160.000 afiliados al Partido Conservador votasen en los últimos días en el proceso interno de elección.

May dimitió como líder conservadora el pasado 7 de junio al no conseguir que el Parlamento aprobase el acuerdo del Brexit que había negociado con la UE. No obstante, la dirigente conservadora sigue como jefa del Gobierno hasta el próximo miércoles -día 24-, cuando se producirá el traspaso de poder.

La fecha de retirada del Reino Unido del bloque europeo está fijada para el 31 de octubre y Johnson ya ha indicado que tiene toda la intención de salir de la UE sin acuerdo si para entonces no se rompe el actual bloqueo del Brexit. En los últimos meses, los diputados votaron en distintas enmiendas en contra de una salida a la bravas de la de Unión Europea.

El ex primer ministro británico conservador John Major advirtió hace unos días de que está dispuesto a acudir a la Justicia para impedir que el próximo “premier” intente suspender el Parlamento para materializar la salida del país sin consenso.

Major -en el poder entre 1990 y 1997- llegó a afirmar que una medida así por parte del nuevo primer ministro sería “totalmente inaceptable”.

Para poder clausurar las sesiones parlamentarias, el primer ministro tendría que pedirle a la reina Isabel II, jefa del Estado británico, el permiso para hacerlo.

Diputados de la oposición laborista y el Partido Liberal Demócrata han advertido de que están dispuestos a tomar algún tipo de medida legislativa para impedir una salida abrupta del bloque comunitario.