Una asesora de Trump a un periodista: “¿Cuál es su origen étnico?”

La pregunta de Kellyanne Conway eleva la polémica sobre los comentarios racistas del presidente, al que intentó justificar sin éxito

Solo un día después de que el presidente de EEUU, Donald Trump, iniciase una polémica sugiriendo a cuatro congresistas negras, musulmanas y latinas que regresen a su país, a pesar de que son estadounidenses, la asesora de la Casa Blanca Kellyanne Conway ha agravado el debate sobre el racismo presente en la adminsitración Trump.

Durante una rueda de prensa, Conway, quien intentó hacer una defensa de Trump sin mucho éxito, asegurando que no es racista, tuvo que contestar a un periodista, Andrew Feinberg, de Breakfast Media, que le preguntó a “qué países” se refería el presidente cuando dijo que las congresistas “vuelvan a sus países”.

Trump se refirió en sus polémicos comentarios a un grupo de legisladoras de la Cámara Baja, conocidas popularmente como ‘La brigada’ (‘The Squad’), y formado por Alexandria Ocasio-Cortez, Ilhan Omar, Rashida Tlaib y Ayanna Pressley. Todas ellas son ciudadanas estadounidenses, y tres de ellas nacieron en Estados Unidos, mientras que Omar procede de Mogadiscio (Somalia) pero obtuvo la ciudadanía estadounidense cuando era adolescente, después de llegar como refugiada al país.

A la pregunta del periodista, Conway contestó con otra pregunta: “¿Cuál es su origen étnico?”, echando más leña al fuego y provocando el enfado de miles de usuarios en Twitter, donde el periodista publicó el vídeo de la rueda de prensa.

A esa interrogante, el periodista replicó: “¿Por qué es eso relevante?”, dijo. “Es relevante porque yo estoy haciendo una pregunta. Mis ancestros son de Irlanda e Italia”, aseveró Conway. El periodista añadió entonces que su origen étnico no tenía relación con la cuestión. “¿Está usted diciendo que el presidente le estaba diciendo a una palestina-americana que se devuelva a los territorios ocupados?”, señaló el periodista  en referencia a Rashida Tlaib.

Para terminar, Conway acabó diciendo que “muchos están hartos de este país termine siendo lo último para las personas que hicieron un juramento“. Poco después, viendo que la polémica se hacía cada vez más grande, trató de frenar el impacto de sus palabras con un tuit en el que subrayó que “todos somos de otro lugar” y manifestó su amor por Estados Unidos.

Este martes, después de un tenso debate en la Cámara Baja, los demócratas triunfaron en su intento de referirse formalmente como “racistas” a los comentarios del presidente, y su resolución de condena quedó aprobada por 240 votos a favor y 187 en contra.