El Gobierno llevará la tasa Google al Congreso pese a las amenazas “inadmisibles” de Trump

"No es admisible que en el siglo XXI haya ningún país, Estado, o fuerza política que vía amenaza o coacciones, plantee su disconformidad con poner en marcha una fiscalidad del siglo XXI", dice la ministra Montero

La ministra de Hacienda en funciones, María Jesús Montero, ha rechazado que el Gobierno se encuentre preocupado por posibles represalias por impulsar a nivel nacional un nuevo impuesto los servicios digitales, conocido comúnmente como tasa Google, y ha asegurado que volverá a llevarlo al Congreso cuando vuelva a constituirse el Ejecutivo. De hecho, ha ido más allá, considerando las amenazas de Estados Unidos de llevar a cabo represalias en ese caso de “inadmisibles”.

Montero ha reaccionado así después de que ‘El Mundo’ haya adelantado que el Departamento de Estado de EEUU ha ordenado a sus embajadas que trasladen que habrá consecuencias para los países que, como España, están trabajando de manera en la citada tasa, ya que el presidente estadounidense, Donald Trump, no está por la labor de dejar indefensas a ‘sus empresas’, y menos a una tan grande como Google.

En declaraciones a los medios de comunicación en el Ministerio de Hacienda, Montero ha asegurado que no han recibido “directamente ningún tipo de contacto, o de amenaza o de advertencia de nadie” y cree que esta posible amenaza “es un término más periodístico que diplomático”.

“En todo caso, las relaciones con Estados Unidos irían por la vía diplomática, y eso tiene su recorrido y su circuito, pero no ha sido esta la cuestión”, ha apostillado Montero, recordando en todo caso que, al poner en marcha Francia una tasa similar, el país norteamericano “reaccionó trasladando su negativa”. “De la misma manera, entiendo que podría comunicar o transmitir en España”, ha dicho.

En ese sentido, la ministra ha subrayado que “no es admisible que en el siglo XXI haya ningún país, Estado, o fuerza política que vía amenaza o coacciones, plantee su disconformidad o negativa a que se ponga en marcha una fiscalidad del siglo XXI“.

En este sentido, ha abundado que “esa hoja de ruta sigue firme”, y en ella ha mencionado todos los cambios fiscales incluidos en el fallido proyecto de Presupuestos de 2019, como la subida al diésel, y los tres proyectos de ley llevados por la propia Montero al Congreso antes de su disolución por la convocatoria anticipada de elecciones: el Impuesto de Transacciones Financieras, la nueva ley de lucha contra el fraude y el Impuesto a los Servicios Digitales.

“En el momento en el que el Gobierno esté en pleno rendimiento, va a promover nuevamente en el Congreso la tramitación de las tres leyes que estaban en marcha”, ha insistido Montero, que ha señalado que, al estar ya redactadas las tres leyes, “el trabajo simplemente es de tramitación y no de diseño”.

La ministra ha asegurado también que el Gobierno pondrá en marcha el impuesto a los servicios digitales “sin perjuicio” de que finalmente haya un acuerdo para impulsarla de forma “homogénea” a nivel europeo, y que en ese caso, podrán “adaptarla” en función de lo acordado.

“Hay que promover este impuesto a nivel europeo, pero mientras esta circunstancia ocurre, hemos participado de todas las reuniones y va lenta, nosotros vamos a implantarlo en el marco de nuestro país”, ha aseverado la ministra de Hacienda en funciones.

Tal y como ha recordado la ministra, el impuesto que ya presentó el Gobierno gravaba la compraventa de datos de usuarios en la red, la publicidad que se anunciaba en estos espacios y la actividad de plataformas que ponen en contacto a ciudadanos con negocios tradicionales.

Regular la tasa no solo a nivel nacional

Sobre la tasa Google también ha hablado la ministra de Economía y Empresa en funciones, Nadia Calviño, que ha afirmado que la implantación de este impuesto en España iría “más o menos” en línea con la que se aplicará en Francia, que ya ha anunciado un impuesto por el que gravará con un 3% de la cifra de negocio generada en territorio francés por grandes compañías de servicios digitales.

“El borrador sobre el que habíamos estado trabajando y de hecho el proyecto que habíamos presentado estaba más o menos en esa línea, el umbral de negocios en España era un poco diferente, pero más o menos estábamos hablando de este impuesto”, ha señalado Calviño en declaraciones a la Cadena Ser.

Tras afirmar que el Gobierno está en contacto permanente con las empresas, Calviño ha señalado que éstas entienden la necesidad de que haya una regulación, si bien lo que defienden “firmemente” es que tiene que ser a escala mundial.

“No les interesa que se haga a nivel nacional”, ha señalado Calviño, quien ha insistido en que el Gobierno apoya que se establezca un impuesto a determinados servicios digitales a nivel global o europeo, en la línea de lo dicho por Montero, pero no descarta implantarlo de forma unilateral en España si no se alcanza un acuerdo en esos ámbitos.

“Nuestra intención es volver a poner la tasa Google sobre la mesa cuando haya Gobierno, sabiendo que lo ideal es que se encuentre una solución global; si no hay una solución a nivel global tendremos que movernos, porque está teniendo un impacto sobre nuestras economías que no puede ser minimizado”, ha señalado.

En este sentido, la ministra ha justificado su aplicación, por un lado, porque el valor añadido está en los datos y, por otro, porque “desde el punto de vista fiscal, estas empresas no pagan impuestos allá donde se genera el valor añadido”.

Más o menos en esos mismos términos se ha expresado también el ministro de Asuntos Exteriores, Unión Europea y Cooperación en funciones, Josep Borrell, que ha señalado que para aplicar la tasa Google se necesita el apoyo de los países de la UE, para hacer fuerza, ya que un país solo no puede hacer “demasiado” y está más expuesto a las amenazas de países como Estados Unidos.

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