Botsuana estudia apelar una sentencia que despenaliza las relaciones homosexuales

La apelación podría acabar suponiendo la resurrección de una antigua ley por la que una persona LGTBIQ podría acabar hasta siete años entre rejas

El Gobierno de Botsuana ha anunciado este sábado que apelará contra una sentencia judicial que despenalizó las relaciones homosexuales, en lo que podría acabar suponiendo la resurrección de una antigua ley por la que una persona LGTBIQ podría acabar hasta siete años entre rejas.

El fallo de junio, que fue elogiado por organizaciones internacionales y activistas, significó la incorporación de Botsuana al reducido grupo de países africanos que han aprobado judicialmente la homosexualidad.

Un panel de tres jueces dictaminó que las secciones del código penal que prohíben las relaciones homosexuales son inconstitucionales, ya que violan la privacidad, la libertad y la dignidad; son discriminatorios y no sirven de interés público.

Sin embargo, el fiscal general del país, Abraham Keetshabe, ha asegurado en un comunicado emitido el viernes por la noche que el Tribunal Superior de Justicia se equivocó en su conclusión al anular esta ley, que data de la era colonial.

“Soy de la opinión de que el Tribunal Superior cometió un error al llegar a esta conclusión y, por lo tanto, he decidido presentar un recurso ante el Tribunal de Apelación”, ha añadido Keetshabe en un mensaje también publicado en la cuenta oficial del Gobierno del país africano en Twitter, sin dar más detalles.

Las relaciones entre personas del mismo sexo son ilegales en más de 70 países en todo el mundo; casi la mitad de ellos en África, donde la homosexualidad es ampliamente tabú y su persecución está muy extendida.

El fallo de Botsuana se produjo después de que el tribunal superior de Kenia ratificara la ley por la que se condenan las relaciones homosexuales con 14 años de cárcel, lo que provocó fuertes críticas de las Naciones Unidas y activistas de derechos humanos.

Las decisiones anteriores en Botsuana habían reconocido parcialmente los derechos de las personas lesbianas, gays, bisexuales y transexuales en el país del sur de África, incluido su derecho a igual protección ante la ley.

El propio presidente del país, Mokgweetsi Masisi, también manifestó su apoyo a las relaciones entre personas del mismo sexo en un discurso en diciembre, donde proclamó que los ciudadanos LGBTIQ merecen que se protejan sus derechos.