Megan Rapinoe, capitana de la selección de fútbol de EEUU: “No voy a ir a la jodida Casa Blanca”

La jugadora de las Seattle Reign, autora de los dos goles ante España, no canta el himno antes de los partidos

La centrocampista y capitana de la selección de Estados Unidos, Megan Rapinoe, se mostró tajante sobre una posible visita a Donald Trump si conquistan en Francia la Copa del Mundo y dejó claro que ella no va a ir a “la jodida Casa Blanca”

“No voy a ir a la jodida Casa Blanca. No, no voy a ir a la Casa Blanca. No vamos a ser invitadas, lo dudo“, aseveró la jugadora de 33 años en una corta entrevista en vídeo publicada por la revista estadounidense ‘Eight by Eight’. Rapinoe fue clave en el pase a cuartos de final del Mundial de Francia contra España, siendo autora de los dos goles de penalti de las estadounidenses.

Las palabras de Rapinoe han desatado la ira de Donald Trump, que ha cargado contra ella por su canal favorito de comunicación, su perfil de Twitter. “La jugadora de fútbol femenino, Megan Rapinoe, acaba de decir que ‘no irá a la p… Casa Blanca’ si ganan. Aparte de la NBA, (…) todas las ligas y equipos adoran venir. Soy un gran fanático del equipo estadounidense y del fútbol femenino, ¡pero Megan debería GANAR antes de HABLAR! ¡Termina el trabajo!”, dijo Trump en Twitter.

En otro tuit, el mandatario explicó que no había invitado hasta el momento al equipo nacional femenino de fútbol porque aún no han ganado la competición. Sin embargo, usó esa red social para invitar a la totalidad de la selección nacional femenina “gane o pierda”. “Megan nunca debe faltarle el respeto a nuestro país, la Casa Blanca o nuestra bandera, especialmente porque se ha hecho mucho por ella y por el equipo. Siéntete orgullosa de la bandera que llevas”, advirtió Trump.

Megan Rapinoe fue una de las primeras atletas en apoyar la campaña contra el racismo del jugador de fútbol americano Colin Kaepernick, arrodillándose durante la interpretación del himno nacional norteamericano.

Las quejas de los aficionados llevaron a la Federación de Fútbol Estadounidense (USSF) a prohibir esta forma de protesta, pero desde entonces la jugadora de las Seattle Reign no canta el himno antes de los partidos en señal de rechazo. Ni mucho menos se pone la mano en el pecho durante el mismo.

La veterana centrocampista está implicada además en la lucha con su federación para la equiparación salarial de los jugadores y jugadoras de la selección de Estados Unidos.