Vox da por roto el pacto con el PP para ‘gobiernos de coalición’ y compromete la investidura de Ayuso

Vox ha decidido romper las negociaciones con la candidata del PP a la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, al seguir sin cumplirse el acuerdo en el Ayuntamiento de Madrid que, según el partido de Santiago Abascal, implica su presencia en la Junta de Gobierno. Cuando se constituyó el nuevo consistorio, dos de las tres patas del pacto, el PP y Cs, se repartieron las concejalías sin contar con la formación de ultraderecha a la que, como mucho, dijeron que le corresponderían juntas de distrito. Esa no es la versión que manejan en Vox donde aseguran que su pacto con el PP sí recoge negro sobre blanco lo que les corresponde. Y para demostrarlo, sus portavoces han mostrado el documento.

El pacto, firmado por los secretarios generales del PP y Vox, Teodoro García Egea y Javier Ortega Smith, consta de tres puntos que dicen lo siguiente:

1) Vox apoyará la investidura de alcaldes para la conformación de gobiernos de coalición de los distintos ayuntamientos de España en todas aquellas poblaciones donde la alianza PP-Cs-Vox pueda impedir un gobierno de izquierdas.

2) Una vez elegidos los gobierno de coalición PP-Cs-Vox, y en el plazo máximo de 20 días naturales contados desde la fecha de investidura, se nombrará a las personas indicadas por Vox en cada ayuntamiento en distintas concejalías de gobierno y responsabilidades directivas en entes municipales, que en número y presupuesto guardarán proporción a los resultados electorales obtenidos por Vox en cada población.

3) Las partes mantendrán discreción sobre este acuerdo.

De hecho, Javier Ortega Simth ya dijo el 15 de junio que se daba un plazo de 20 días para que se diera cumplimiento a lo firmado y parece que la dirección de su partido considera el plazo acabado a la vista de la total ausencia de avances. Este lunes se reunió el Comité Ejecutivo Nacional de Vox y a primera hora ha trascendido el mensaje de que en el Consistorio “han tenido tiempo de sobra” para aceptar sus condiciones, un tiempo que “ya se les ha acabado”. “Damos por rotas todas las negociaciones”, han asegurado fuentes del partido. Poco después, ha comparecido en rueda de prensa el portavoz del partido en el Congreso, Iván Espinosa de los Monteros, que ha dicho que “Vox ha decidido renunciar a ocupar ningún cargo de responsabilidad en todos aquellos lugares donde se haya incumplido el acuerdo”. A lo que ha añadido: “No tenemos ninguna necesidad de colocar a cientos de afines en puestos sin responsabilidad”. Esta ha sido la respuesta a la oferta del PP de ceder a la ultraderecha le puestos de segundo nivel (concejalías de distrito o dirección de entes municipales) en la capital de España.

Lo que más llama la atención del acuerdo que se ha hecho público después de haberlo mantenido celosamente guardado desde las noche del 14 al 15 de junio, que es cuando se firmó, es que se mencione a Cs como uno de los actores que lo suscriben sin que ningún representante del partido naranja lo haya rubricado. Es decir, García Egea y Ortega Smith se comprometieron en nombre de la formación de Albert Rivera a constituir gobiernos de coalición en los que participaran las tres fuerzas políticas. Espinosa de los Monteros ha considerado que “el PP firmó un acuerdo con Vox a sabiendas de que era incompatible con el que había firmado con Cs”.

En definitiva, Espinosa de los Monteros ha asegurado que Vox “pasará a la oposición” para “fiscalizar” a los gobiernos del PP y Cs que han incumplido el pacto nacional suscrito con su partido. No ha aclarado en qué ciudades concretas, además de Madrid, se aplicará esa estrategia ni qué ocurrirá en Murcia, donde el voto de Vox también es determinante para que PP y Cs retengan el gobierno autonómico. Respecto a la Comunidad de Madrid, ha anunciado que la responsable regional de Vox, Rocío Monasterio, se pondrá a partir del miércoles, a disposición de los otros partidos para presentarles su programa. Eso sí, no ha dado por definitivamente rotas las negociaciones como sí habían hecho creer durante la mañana otras fuentes del partido. El portavoz en el Congreso lo ha negado apelando a que esas negociaciones ni siquiera se habían iniciado, lo mismo que previamente había escrito Monasterio en Twitter.

Será Monasterio quien se encargue de la negociación a partir de ahora, por lo que Espinosa de los Monteros no ha querido revelar si su partido exigirá tener consejerías autonómicas para apoyar a la candidata del PP, Isabel Díaz Ayuso, cuya investidura debería ser sometida a la primera votación del próximo 11 de julio. Lo que está previsto es que la dirigente de Vox someta a la aspirante una serie de puntos programáticos y, si son rechazados, se cerraría la posibilidad de llegar a un acuerdo. Y a tenor de algunas consideraciones que ha hecho Espinosa de los Monteros, se puede esperar cualquier cosa de un eventual acuerdo programático. El portavoz ha lamentado de que en la práctica triunfe “la dictadura progre del tricentrito de PSOE, PP y Ciudadanos”, y ha querido dejar claro que si a Vox no le “para” la izquierda, “mucho menos otros partidos”. Además, ha explicado que “hay un partido que sigue las consignas del Palacio del Elíseo, al que nunca llegan a satisfacer (por Ciudadanos), y otro que no tiene vergüenza en incumplir lo que firma (PP)”.

La portavoz de Cs en el Congreso, Inés Arrimadas, ha subrayado que el único documento que ellos respetan en el Ayuntamiento de Madrid es el que han firmado con el PP, en el que las áreas de gobierno están repartidas entre las dos fuerzas: “Vox puede decir misa y nunca mejor dicho”, ha exclamado. En nombre de los populares, ha hablado García Egea que ha pedido que se deje transcurrir el plazo de los 20 días antes de certificar una ruptura. También el número dos del PP ha lanzado algún que otro dardo a Vox, como cuando ha avisado de que “los que hablan de cargos se parecen demasiado a Pablo Iglesias”.

Vox ya había anunciado la pasada semana que rompería las negociaciones con Isabel Díaz Ayuso si el nuevo alcalde de la capital, José Luis Martínez Almeida, seguía sin darle concejalías, un pacto que estaba firmado según reveló Rocío Monasterio, la principal responsable de Vox a nivel regional. Precisamente, Monasterio canceló sine die las reuniones con la candidata del PP, Isabel Díaz Ayuso, para negociar su investidura por considerar a los populares un socio “poco fiable”. La dirigente de Vox se remitió a lo sucedido en el Ayuntamiento para subrayar que “si se firma un acuerdo y luego esos acuerdos no se cumplen estaríamos perdiendo el tiempo”.

El caso es que el propio PP admitió, a través de la vicesecretaria Cuca Gamarra, que en el acuerdo firmado entre su partido y el de Santiago Abascal para Madrid sí “figuran concejalías”. Lo que se desconocía hasta ahora eran los detalles ya que el documento no se había hecho público hasta este martes.

A Vox le indigna especialmente lo que Monasterio bautizó como el “asquito” de Cs, que impide al partido de Albert Rivera sentarse con ellos y hacerse la foto pese a beneficiarse de sus votos para acumular un poder territorial del que hasta ahora carecía. Es más, la formación naranja les niega en sus declaraciones públicas rechazando que firme nada con Vox. Lo que hace es dejar que el PP estampe su firma en los documentos junto a la de la ultraderecha y luego sus negociadores firman sus propios acuerdos con los populares. La táctica, con la que Rivera pretende salvar la cara ante sus aliados europeos, entre otros, ha colmado la paciencia de Vox, sobre todo porque al final ha ido acompañada de esos incumplimientos que le mantienen alejado de los equipos de gobierno.

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