El Gobierno de Torra sigue creando ‘embajadas’: Túnez, Argentina y México

El conseller de Acción Exterior, Alfred Bosch, ha anunciado este martes que inician "una nueva fase de expansión en los cinco continentes" con la aprobación de los decretos de creación de nuevas delegaciones de la Generalitat en Túnez, Argentina y México.

En rueda de prensa posterior al Consell Executiu, ha explicado que han acabado la restitución de las 12 delegaciones en Europa que tenían antes del cierre de algunas tras la aplicación del 155 en Cataluña, y ahora inician esta nueva etapa.

“Nuestra obligación es que Cataluña esté presente en los cinco continentes, y que todo el mundo se pueda interesar por Cataluña. Tenemos la obligación de estar presentes en el mundo”, ha defendido el conseller, que prevé que las nuevas delegaciones se abran a lo largo de este año.

Bosch ha dicho que han enviado al Ministerio de Exteriores la comunicación de la apertura de estas delegaciones, y, aunque no han recibido el informe preceptivo al respecto, han procedido a su aprobación teniendo en cuenta que éste “no es vinculante”.

También ha asegurado que las nuevas delegaciones estaban ya previstas, por lo que no generan un incremento presupuestario de las cuentas de la Generalitat.

La delegación de Túnez, que se abrirá en la capital, tendrá como ámbito de actuación el norte de África, incluyendo Argelia, Marruecos, Mauritania y Libia; la de Argentina, en Buenos Aires, coordinará las relaciones bilaterales con las autoridades de Argentina, Paraguay, Uruguay y Chile, y facilitará las funciones de prospección en países de América del Sur.

Respecto a la delegación de México, cubrirá también los países de América Central (Belize, Costa Rica, El Salvador, Guatemala, Honduras, Nicaragua y Panamá) y las islas del Caribe.

En paralelo a las nuevas delegaciones, Bosch ha presentado el plan estratégico de acción exterior y de relaciones con la UE 2019-2022, que quiere convertir Catalunya en “un actor conocido y reconocido en el mundo, con más presencia e incidencia económíca, social y cultural, y que se reafirme como un referente de democracia, paz y solidaridad”.

Este plan se articula en cuatro ejes –presencia, excelencia, influencia y compromiso– que se concretan en 15 objetivos estratégicos, de los que se derivan 41 objetivos operativos sectoriales y 127 actuaciones.

Las acciones que recoge el documento buscan convertir a Cataluña en “un actor internacional aún más influyente y de prestigio”, y para ello quieren coordinar la acción exterior de todos los departamentos, y por primera vez se recoge la participación del Govern en instituciones y órganos de la UE, organismos internacionales y redes de cooperación territorial.

Exteriores, “sorprendido”

El Ministerio de Asuntos Exteriores y Cooperación está “sorprendido” por la decisión de la Generalitat de aprobar formalmente la creación de tres nuevas delegaciones en el extranjero sin esperar a recibir el informe preceptivo del Gobierno, han informado a Europa Press fuentes del Departamento que dirige Josep Borrell.

El Ministerio de Exteriores estudia cómo actuar ante esta nueva decisión de la Generalitat. Todas las nuevas aperturas de delegaciones en el exterior decididas por el Gobierno de Quim Torra han estado rodeadas de polémica y a todo ello se suma que Exteriores ya ha constatado que algunas de ellas se han extralimitado en sus funciones.

La primera oleada, anunciada por Ernest Maragall en el verano de 2018, supuso la reapertura de las oficinas en Londres, Berlín, Washington, Roma, Ginebra y París, cerradas por la aplicación del artículo 155 de la Constitución. Exteriores las recurrió por la vía contencioso administrativa porque la Generalitat no pidió el informe preceptivo, pero el caso está en el Tribunal Superior de Justicia de Cataluña.

La segunda tanda de oficinas la componen las de Viena, Tallin, Zagreb, Lisboa, Estocolmo y Beirut. El pasado noviembre, Exteriores informó en contra de su apertura, por considerar que “su objetivo claro y manifiesto, declarado de modo reiterado” por la Generalitat, es “apoyar fines manifiestamente contrarios a los principios y objetivos de la política exterior de España”. Sin embargo, el informe no es vinculante y la Generalitat siguió adelante con ellas.

Ahora, este tercer grupo de delegaciones se ha creado con el informe al Gobierno central solicitado, pero sin esperar a que éste haya sido emitido.

La apertura de oficinas autonómicas en el exterior necesita informe previo del Gobierno central en virtud de una ley que se aprobó cuando José Manuel García-Margallo estaba al frente de Exteriores. Se trata de la Ley de Acción Exterior, cuyo artículo 12 establece que Exteriores debe pronunciarse sobre si esa oficina está en línea con los fines y objetivos de la Política Exterior, la Estrategia de Acción Exterior y, en particular, con el principio de unidad de acción en el exterior. Hacienda se pronuncia sobre el uso de los recursos y Política Territorial sobre su adecuación al reparto de competencias.

Sin embargo, la Ley no da vías para impedir que se abran esas oficinas. Ya el pasado mes de marzo, el Gobierno socialista afirmaba en una respuesta parlamentaria que la ley presenta “puntos mejorables”, precisamente por el hecho de que el informe no es vinculante.

Por su parte, el PP registró el pasado otoño en el Congreso una proposición no de ley para reformar esta misma ley, pero no llegó a debatirse en la Cámara antes de su disolución. Los ‘populares’ proponían añadir al artículo 12 un artículo ‘bis’ para que cuando las oficinas incumplan cualquier disposición de esta ley, por invadir competencias del Estado o por no respetar los principios de la Acción Exterior, el Estado pueda requerir su cierre.