El ‘barón’ crítico Igea pide que Cs facilite investir a Sánchez para ‘dar estabilidad a España’

El líder de Ciudadanos en Castilla y León, Francisco Igea, ha elevado todavía más la presión sobre la dirección de Albert Rivera este martes y ha pedido públicamente la abstención de la formación naranja en la investidura de Pedro Sánchez para que éste salga elegido presidente del Gobierno. En una rueda de prensa celebrada este martes en Valladolid, Igea ha declinado que vaya a abandonar el partido como Toni Roldán, pero ha reconocido que comparte el análisis del exportavoz económico sobre el giro a la derecha de la formación naranja por su política de pactos y el coste que ello puede tener para el país.

“Proponemos hacer a Pedro Sánchez una oferta pública que los españoles entiendan”, ha defendido Igea, que pese a su postura crítica asegura que Cs es el “instrumento más eficaz” para “hacer política” en España. Ha reconocido, además, que en el Comité Ejecutivo nacional de Ciudadanos celebrado este lunes se forzó una votación para permitir la investidura de Sánchez, que, sin embargo, no prosperó. Pero Igea votó a favor porque que “se trata de dar una estabilidad al país”, ha enfatizado. Junto a Igea, apoyaron la propuesta Luis Garicano, Javier Nart (quien inmediatamente después dimitió de la dirección del partido) y Fernando Maura.

Igea se ha mostrado “seguro” de que, “si llega el momento”, Ciudadanos “estará a la altura de las circunstancias” y se aliará con quienes crean “en la igualdad” y en el constitucionalismo.

El dirigente castellanoleonés ha rechazado, eso sí, que “la carga de la prueba” sobre un acuerdo con los socialistas recaiga siempre en su partido y ha afirmado que “no hay un solo Toni Roldán en el PSOE, sólo hay Ábalos”, en referencia a que el paso interno dado por los discrepantes en Cs debe tener una réplica entre los socialistas para que pueda fraguar un acuerdo. “Sobran unos cuantos Ábalos”, ha insistido sobre el secretario de Organización del PSOE. En este sentido, ha lamentado que ningún socialista haya cuestionado los acuerdos con Bildu en Navarra con “quienes justifican el asesinato de sus compañeros” o en Cataluña con quienes “pasean por Vic con antorchas” a amedrentar a representantes de Ciudadanos, en referencia a algunos independentistas. En este punto, ha dirigido una crítica a Vox al subraya que tampoco hay “diferencias sustanciales” entre quienes llevan esas antorchas en Vic y quienes entonan “El novio de la muerte” y lo eligen como himno.

Ha apelado a la figura de Miguel de Unamuno para rechazar que la política pueda basarse más “en vencer” que “en convencer”, y ha alertado de la deriva hacia una forma de ejercer la representación pública basada en “la aniquilación” del adversario, ya que en su opinión la actual coyuntura está “dominada por el lenguaje del odio” y del “supremacismo” del nacionalismo, que despierta “los peores instintos del ser humano”. Frente a esta propuesta del nacionalismo, Igea observa “vanidad y autosatisfacción” en el presidente del Gobierno en funciones, Pedro Sánchez, a quien ha demandado un proyecto basado “en la igualdad” de los españoles, frente al planteamiento “tóxico” y “perjudicial” de los independentistas.

En clave interna, Igea ha recalcado que en un partido que ha tenido como leva que “imposible sólo es una opinión”, el hecho de dialogar no significa “rendirse” y “pactar no es traicionar”, sino que es propio de un partido de centro. Sin embargo, ha lamentado que Ciudadanos haya incurrido en debates sobre su propia existencia y haya “dejado de poner encima de la mesa propuestas concretas” en materia de políticas públicas, que es en lo que, en su opinión, debe centrar ahora sus esfuerzos el partido para hablar de presupuestos y de financiación autonómica, que ve como “momentos culminantes”, más allá de la investidura. En su opinión, Ciudadanos no puede “desenmascarar la trampa” en la que ve “instalado” al gobierno socialista si no hace “una oferta programática concreta”.

Igea ha asegurado que no va a abandonar la formación naranja porque la ve como la “única herramienta” existente en la actualidad para defender su planteamiento de igualdad y, tras reconocer que su formación se encuentra en una “crisis”, ha añadido que “la adolescencia es una crisis necesaria”. Ha pedido a los afiliados de su partido que se sientan “orgullosos” de serlo y de tener una formación “de valientes”, en la que “la crítica es posible sin temor a nada”.

Al entorno de Albert Rivera, de acuerdo con fuentes del partido, no le ha parecido oportuno que el candidato de Castilla y León siga dando la batalla con una cuestión que entienden que ha quedado zanjada. Después de que el lunes la Ejecutiva decidiera por una amplísima mayoría (24 votos a favor, cuatro en contra y tres abstenciones) ratificar el “no” a Sánchez, la cúpula de Cs cree que ya no tiene más recorrido posible. Perdieron la votación, ha subrayado el secretario general del partido naranja, José Manuel Villegas, y tienen dos caminos posibles: o asumirla o dar un paso al lado.

Pero el dirigente díscolo ha hecho oídos sordos insistiendo en que el hecho de dialogar no significa “rendirse” y que “pactar no es traicionar”, sino que es propio de un partido de centro, como se etiqueta Ciudadanos. Sin embargo, este mensaje no se puede aplicar al caso del PSOE, según argumenta Villegas, quien ha dejado claro que Cs “no se va a inmolar” para evitar un gobierno en manos “de populistas y nacionalistas” o para que se repitan las elecciones porque, en ninguno de los dos casos, es culpa suya. No lo es, ha señalado Villegas, por mucho que el Partido Socialista ponga toda la presión sobre Ciudadanos o se alcen algunas voces internas, porque si Sánchez se echa en manos de Podemos, ERC o Bildu es porque quiere, porque nadie le obliga a hacerlo.

De forma muy parecida piensa la portavoz de la formación naranja, Inés Arrimadas, quien cada día que pasa, ha dicho, se reafirma en que los aliados del PSOE son los populistas y los nacionalistas y, en su opinión, lo han vuelto a demostrar, esta vez -ha acusado- “por boca de Zapatero”. Ha cargado contra el expresidente por tratar de coaccionar a los jueces del procés al mostrarse favorable a estudiar posibles indultos a los condenados, y plantear otra vez la figura del mediador en Cataluña. “Si alguien tenía alguna duda de dónde estaba el PSOE, que escuche a Zapatero”, ha subrayado la portavoz, que está convencida de que su partido está cargado de razones para intentar impedir que Sánchez repita en la Moncloa.

De la crisis interna también han hablado Villegas y Arrimadas, quitando importancia a la brecha sin precedentes que se ha abierto por la salida del portavoz económico Toni Roldán y las dimisiones de otros tres dirigentes, entre ellos el eurodiputado Javier Nart, que dejó la ejecutiva, y el candidato en Asturias, el independiente Juan Vázquez, que también ha dejado el escaño. Mantienen que solo son cuatro miembros de una dirección de más de treinta los que quieren pactar ahora con Sánchez porque en febrero esos cuatro no se desmarcaron cuando se decidió no facilitar la investidura del secretario general socialista.

También la vicealcaldesa de Madrid, Begoña Villacís, ha minimizado la crisis interna al asegurar que son cosas que pasan en democracia y hay que normalizarlas.

La jornada ha transcurrido sin más sobresaltos ni nuevas dimisiones y tampoco la dirección parece esperar que se produzca alguna más, aunque hay dudas de lo que puedan hacer tanto Igea como Luis Garicano que, por ahora, han decidido quedarse en las filas naranjas.

Garicano, eso sí, ha permanecido todo el día en silencio sin hacer ningún comentario a las tensiones que sacuden el partido aunque el lunes advirtió a través de Twitter que seguirá luchando por las ideas de Roldán.

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