Los sindicatos reclaman un Gobierno de izquierda aunque evitan apoyar la entrada de Podemos

Los secretarios generales de CCOO, Unai Sordo, y de UGT, Pepe Álvarez, han vuelto a defender este lunes la necesidad de que España tenga un gobierno "estable", "fuerte" y "progresista", pero ambos han evitado apoyar explícitamente la formación del Ejecutivo de coalición que defienden Unidas Podemos. Ambos se han reunido este lunes con el secretario general de Podemos, Pablo Iglesias, el coordinador federal de IU, Alberto Garzón; la portavoz de Galicia en Común, Yolanda Díaz, y el diputado y secretario general del PCE, Enrique Santiago.

Sordo, quien ha dicho salir “satisfecho” del encuentro, ha reclamado al futuro gobierno medidas para reducir la “precariedad laboral y vital” y luchar contra la desigualdad, así como reformas estructurales para, entre otras cosas, salvar el sistema de pensiones público.

De su lado, Álvarez ha definido la cita como “importantísima” y, además de pedir que en esta legislatura sí se “desmonten” las reformas del PP en materia laboral y de pensiones, ha reclamado una política presupuestaria que aplique el principio de que quién más tiene más pague y que se derogue también la reforma de la Ley de Seguridad Ciudadana, rebautizada como ‘Ley mordaza’.

Desde su punto de vista, ahora lo importante es que las izquierdas puedan configurar un programa de gobierno debatiendo sobro propuestas y no “simplificar” poniendo sobre la mesa un “baile de sillas” porque eso no ayuda a “avanzar en el fondo”, es decir, en el programa.

Por su parte, Iglesias, ha señalado que una negociación de gobierno es “algo serio” y ha instado al PSOE a no usar los medios de comunicación para ofrecer propuestas y lanzar ultimátums, pues ya ha avisado de que la formación morada no entrará en esa “dinámica de partido de ping pong”. “Hemos escuchado en los últimos días elementos contradictorios; hemos escuchado al Partido Socialista decir que un gobierno de cooperación era lo de la Comunidad Valenciana, lo cual nos parecía razonable, y después han dicho que el problema no eran los ministros que el problema era yo, después dicen que no, que el problema es si son los cargos intermedios –ha relatado–. Cada día dicen cosas diferentes a través de los medios de comunicación”.

En declaraciones a los medios tras reunirse con UGT y CCOO, el líder de Podemos ha garantizado que serán discretos en la negociación para “mantener la confianza”. Según ha explicado, las reuniones que mantengan ambos partidos han de servir primero para definir los programas y después será el momento de elegir los equipos. Y, además, debe haber “respeto”, ha añadido, y no una “dinámica del partido de ping pong”. Sin embargo, Iglesias ha recordado que ya han pasado dos meses desde que se celebraran las elecciones generales, y que la Constitución Española “obliga al candidato designado por el Rey a buscar los acuerdos necesarios para una investidura de gobierno”.

Para el secretario general de Podemos, eso implica en primer lugar hablar de programa, y ahí ellos quieren poner sobre la mesa la fiscalidad, la temporalidad, la precariedad en el empleo, un “horizonte verde” de lucha contra el cambio climático y “como mínimo” la derogación de la Reforma Laboral del PP de 2012.

Tras esto, añade, vendrá el momento de hablar de “garantías” y ahí entra negociar equipos “para implementar un programa de gobierno izquierdas”. A su juicio, todo esto se debe hacer en reuniones entre ambas formaciones y no a través de los medios, como denuncia está haciendo el PSOE.

Para Iglesias, la dinámica establecida por el PSOE no es seria ni propia de “la cuarta economía de la zona euro”. Para él, lo correcto es hablar “en una mesa, con equipos de trabajo y con capacidad de cesión”. Al respecto, minutos después, en una comparecencia en La Sexta, ha puntualizado que ya no solo deben sentarse los líderes, sino también sus equipos negociadores.

Desde Podemos insisten además en que, llegado el momento de decidir los equipos, no debe haber vetos entre ambas partes y ha de cundir el ejemplo de comunidades como la valenciana, donde Puig ha formado un gobierno de coalición con el candidato de Podemos como vicepresidente.

En este sentido, ha negado que en la reunión que mantuvieron el pasado lunes 17 de junio, Sánchez le transmitiera que no le quería a él en el Ejecutivo, aunque ha reconocido haber escuchado mensajes contradictorios al respecto a través de los medios. Con todo, ha advertido que esto no va de quien tiene “sillones grandes o sillones pequeños”, y ha recordado al PSOE que de cada dos ciudadanos que les votaron, “hubo uno que voto a Podemos”, por lo que todos merecen tener representatividad.

Sobre el argumento esgrimido por dirigentes del PSOE que señalan que el acuerdo a nivel nacional es distinto a otros porque no suman mayoría absoluta entre ambas fuerzas, ha recordado que en Valencia la suma de Unidas Podemos y PSOE tampoco daba esa mayoría y sin embargo no fue impedimento para armar el Ejecutivo. “Nuestro país tras dos meses se merece que nos pongamos a negociar seriamente para hablar de políticas sociales”, ha apostillado.