El PSN da a Geroa Bai la presidencia del Parlamento navarro y Bildu entra en la Mesa

El parlamentario de Geroa Bai Unai Hualde ha sido elegido este miércoles, en segunda votación, presidente del Legislativo navarro, con los votos de su grupo, el PSN, EH Bildu, Podemos e Izquierda-Ezkerra. El apoyo de los socialistas se ha logrado 'in extremis', cuando todo parecía indicar que su desacuerdo con la presencia de EH Bildu en la Mesa frustraría el acuerdo de la izquierda y dejaría la presidencia de la Cámara foral en manos de Navarra Suma.

De hecho, ha  habido una primera votación fallida a la que, al no haber sido posible un acuerdo inicial entre el PSN, Geroa Bai, Podemos e I-E para la constitución de la Mesa del Parlamento, se han presentado tres candidatos a la presidencia de la Cámara: Iñaki Iriarte, de Navarra Suma, Inmaculada Jurío, del PSN, y Unai Hualde, de Geroa Bai. En esta primera votación, ninguno de los tres ha logrado mayoría absoluta, pero, tras un largo receso en el que se han vuelto a reunir Geroa Bai y el grupo socialista, Hualde ha obtenido en la segunda votación -en la que bastaba mayoría simple- un total de 30 votos, por 20 del candidato de Navarra Suma. De esta forma, el candidato de Geroa Bai, que es presidente del PNV en Navarra, obtenía en la segunda ronda una mayoría absoluta que no había obtenido en la primera.

En la sede del Parlamento navarro se ha vivido una mañana de nervios y de carreras, sucediéndose las reuniones hasta que ha sido posible alcanzar el acuerdo. Antes de que comenzara la sesión constitutiva, el PSN y Geroa Bai habían anunciado la ruptura de las negociaciones para la conformación de la Mesa por sus discrepancias en torno a la presencia de EH Bildu. Geroa Bai quería presidir el Parlamento y que EH Bildu tuviera un puesto en la Mesa por considerar que es un elemento que dará estabilidad a una legislatura de izquierdas frente al bloque de la derecha. El PSN aceptaba que Geroa Bai presidiera el Parlamento, pero no que EH Bildu estuviera en la Mesa.

Con 50 aforados, de los que 20 pertenecen a Navarra Suma -la plataforma integrada por PP, Cs y UPN- la suma de los 11 del PSN, los 9 de Geroa Bai, los 7 de Bildu, los 2 de Podemos-Ahal Dugu y el que representa a Izquierda-Ezkerra, 30 en total, es determinante para garantizar esa supremacía de la izquierda.

Finalmente, los abertzales sí tendrán un puesto, una secretaría, sin necesidad del apoyo directo de los socialistas. Junto a Juan Luis Sánchez de Muniáin (Navarra Suma), Maiorga Ramírez (EH Bildu) ha sido elegido para una de las dos secretarías de la Mesa. El primero ha obtenido los votos de su partido, es decir, 20. El candidato abertzale suma los apoyos de su formación (7), los de Geroa Bai (9) y los de I-E (1). Podemos ha votado en blanco y PSN lo ha hecho a su propia candidata, Ainhoa Unzu. Las nuevas vicepresidentas son Inmaculada Jurío (PSN) y Yolanda Ibáñez (Navarra Suma). La socialista ha recibido 23 votos: los 11 de su partido, más los 9 de Geroa Bai, los 2 de Podemos y 1 de I-E. Por su parte, la segunda ha logrado los 20 apoyos de Navarra Suma. Los 7 parlamentarios de EH Bildu han votado en blanco.

Lo que ha ocurrido este miércoles en el Parlamento de Navarra despeja bastante el camino para que la socialista María Chivite sea la presidenta del próximo Gobierno de la Comunidad con los apoyos que han hecho posible la constitución de la Cámara. Otra cosa es de qué forma pueda alterar el puzzle de apoyos que necesita Pedro Sánchez para ser investido presidente del Ejecutivo central. UPN había ofrecido al líder socialista el apoyo de sus dos diputados si frenaba a Chivite y permitía al centroderecha gobernar Navarra.

Eso hubiera facilitado que Sánchez fuera elegido contando con el voto a favor de sus socios más previsibles: Podemos (42 diputados), PNV (6), Compromís (1) y el PRC (1). Todos ellos suman con los 123 parlamentarios del PSOE 173. Aunque todo el bloque de la derecha vote en contra -PP, Cs, Vox y CC- y se unan a ellos los independentistas de ERC (15 diputados), JxCat (4 si los tres presos electos que han sido suspendidos no son sustituidos) y EH Bildu (4), sumarían 172 votos. Eso permitiría a Sánchez superar la segunda votación para la que se requiere mayoría simple pero sólo con la abstención de UPN que ahora ya no parece probable.

Ahora, una vez cerrada la ‘vía navarra’, a Sánchez solo le queda ensayar la posibilidad de que se abstengan los independentistas catalanes y/o vascos. La que no parece posible, aunque haya quien no ha perdido del todo la esperanza, es la que podrían decidir a última hora el PP o Cs.

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