Sánchez, ‘muy alejado’ de Iglesias tras ofrecerle cargos intermedios y no ministerios

Los contactos entre el presidente del Gobierno en funciones y el líder del partido al que más necesita para sacar adelante su investidura, Unidas Podemos, han entrado en una fase de máxima discreción, motivo por el que hasta este martes no ha trascendido la reunión que Pedro Sánchez y Pablo Iglesias mantuvieron el lunes. Las posturas siguen siendo básicamente las mismas: Podemos quiere ministerios y el PSOE se resiste. El elemento novedoso que ha irrumpido en las últimas horas es la disposición del líder socialista de someterse a la investidura sin tener amarrados los apoyos que necesita. Y eso ha alarmado a los podemitas.

Desde el primer momento, Sánchez se ha mostrado dispuesto a incorporar en su gobierno a profesionales independientes vinculados al partido morado, mientras que en Podemos no conciben que haya “vetos” a personas concretas, y el propio Pablo Iglesias ha dejado clara su aspiración de ser ministro. Esa es una posibilidad que no contemplan en el PSOE porque consideran que disuadiría a otros grupos con los que ellos cuentan para la investidura de Pedro Sánchez y para los que Podemos actúa como un repelente. De momento, el PSOE asegura que las posturas siguen “muy alejadas” tras la reunión del lunes.

En concreto, Sánchez le ofreció a Iglesias cargos de Podemos en el Gobierno, pero no en el Consejo de Ministros, sino en puestos intermedios de la Administración. Además, el líder del PSOE planteó firmar un programa de investidura y garantizar que el partido morado sea su socio preferente.

Los socialistas, que proclaman su “máxima disposición al entendimiento”, también presionan a sus potenciales “aliados preferentes” y de ahí que estén amagando con ir a la investidura aunque no se cierren los indispensables pactos, es decir, repitiendo el órdago de la moción de censura contra Mariano Rajoy cuyo éxito estuvo pendiente de un hilo hasta el último momento.

“No puedes decepcionar. Hay que asumir el mandato electoral y el mandato del rey”, defendió el lunes el secretario de Organización, José Luis Ábalos, durante una rueda de prensa en Ferraz tras garantizar que Sánchez se presentará a la investidura y que los apoyos “se decidirán en ese momento”. ¿Cuándo será “ese momento”? La fecha aún está por decidir pero se baraja la primera quincena de julio, en concreto la segunda semana. “Con apoyos o sin apoyos habrá sesión de investidura pronto”, ha remachado este martes la presidenta del PSOE, Cristina Narbona, a su llegada a un desayuno informativo organizado por Nueva Economía Fórum con el presidente del CIS, José Félix Tezanos. Narbona ha justificado que “se están negociando los apoyos” y ha confiado en que “los tengamos lo antes posible”: “Si no se estuviera negociando no sería responsable hacerlo, pero se está trabajando”, ha explicado y ha añadido: “Doy fe que se trabaja mucho”.

Esta postura ha hecho saltar las alarmas en Podemos que, obviamente, prefiere amarrar su acuerdo con el PSOE para el que mantiene su exigencia de estar en el próximo Ejecutivo, llámese Gobierno de coalición o de cooperación, según la fórmula acuñada por Sánchez e Iglesias en la reunión que mantuvieron hace una semana para abrir formalmente sus negociaciones. Al margen del primer encuentro, que se produjo inmediatamente después de las elecciones del 28-A y que tuvo un carácter de pura cortesía, dentro de una ronda de contactos del candidato vencedor con los otros tres líderes principales del panorama nacional, la de este lunes ha sido la segunda ‘sentada’ con propuestas y contrapropuestas de los secretarios generales del PSOE y Podemos. No han trascendido los detalles, pero el diputado Rafael Mayoral se ha encargado de expresar lo que piensa su partido de una investidura sin apoyos garantizados.

Mayoral: “Hay que levantarse del sillón para llegar a acuerdos”

“Creo que en política hay que ejercer la responsabilidad y cuando a alguien le encomiendan abordar una investidura tiene que tener los votos para que salga adelante”, ha comentado el diputado de Unidas Podemos en declaraciones a los periodistas en el Congreso. Cuando le han preguntado si Podemos se siente presionado para apoyar la investidura del socialista Pedro Sánchez en el caso de que sea pronto, ha respondido: “Quien se sentirá más presionado es quien esté dispuesto a ir a la investidura y no tenga los votos sumados”. Mayoral ha comentado que tras las elecciones generales “todo el mundo” llega a la conclusión de que hay una mayoría amplia para gobernar, pero para ello, ha avisado, “hay que levantarse del sillón para llegar a acuerdos”.

Lo cierto es que a día de hoy esa “mayoría amplia” no está nada definida. Podemos insiste en que se aplique a nivel nacional un modelo que ya ha demostrado dar buenos resultados, el valenciano, pero hay una diferencia esencial por la que los socialistas objetan que la exportación a La Moncloa no es factible: en Valencia la suma del PSPV, Compromís y Podem, los tres socios de Gobierno, arroja una mayoría absoluta que no alcanza sin embargo la suma de los diputados del PSOE (123)  y los de Podemos (42). La alianza de ambos grupos parlamentarios se queda once escaños por debajo de la mayoría absoluta que está en 176.  Por eso Sánchez necesita más compañeros de viaje y por eso ha de procurar que no haya una incompatibilidad manifiesta con el partido morado.

Pese a todo, Iglesias insiste en que quiere ministerios y así lo dijo el lunes en La Sexta, antes de ese último encuentro con Sánchez. Lo que llamó la atención de sus declaraciones es que hiciera hincapié en que no cree que el líder socialista vaya a engañarle: “Soy optimista: creo que Pedro Sánchez no nos va a mentir y que más temprano que tarde tendremos un gobierno de coalición que afronte los retos fundamentales de este país y que dé estabilidad a España”. Fue ahí donde defendió que se replique la fórmula valenciana –“el modelo valenciano es uno de los que mejor ha funcionado, es un modelo sensato. Cada partido está representado según los votos que ha conseguido”, dijo- y cuando se le planteó que PSOE y Podemos no suman mayoría absoluta, respondió “lo que no suma es 123”. Añadió que “suma mucho más ya 165” y que “al PSOE y a Sánchez les toca demostrar la altura suficiente para lograr acuerdos de Gobierno. Para ser un gobierno estable no basta con 123”.

Iglesias se mostró convencido de que Pedro Sánchez no vetará los nombres que le proponga su partido, pero subrayó que “lo primero son los programas”. Su interés se centra en cuestiones como la transición ecológica, la precariedad laboral y la memoria histórica. El detalle lo aportó la portavoz de Podemos, Noelia Vera, quien recordó la necesidad de derogar la reforma laboral de 2012 y otras propuestas en materia laboral como subir el SMI a 1.200 euros o aumentar los permisos de paternidad y maternidad a las 25 semanas. En el programa de Podemos figuran otras prioridades como las medidas para atajar la subida del precio de la luz y de la vivienda.

Ábalos, por su parte, dijo en su comparecencia que “hemos ofrecido una agenda social para su desarrollo, hemos ofrecido una fórmula de cooperación, que es la que cabe desarrollar porque no dejaría de ser una experiencia novedosa”. En cuanto a qué se entiende por un Gobierno cooperativo, aseguró que “no tiene por qué ser en absoluto un Gobierno de coalición. Cooperar, colaborar, no significa un Gobierno de coalición”.

RELACIONADO