Draghi abre la puerta a nuevos estímulos y Trump estalla y le acusa de manipular el euro

El presidente del Banco Central Europeo (BCE), Mario Draghi, abrió este martes la puerta a "nuevos estímulos" que podrían decidirse en las próximas semanas si continúa en peligro la meta del organismo de conseguir una inflación cercana al 2 %.

“En ausencia de mejoras, de manera tal que el retorno sostenido de la inflación a nuestro objetivo se vea amenazado, se requerirán estímulos adicionales”, ha defendido el banquero italiano, quien ha inaugurado por última vez como presidente del BCE el foro de bancos centrales que la institución organiza antes de cada verano en la localidad portuguesa de Sintra.

De este modo, Draghi ha ido un paso más allá que en su última rueda de prensa posterior a la reunión de política monetaria del Consejo de Gobierno del BCE, donde ya dejó claro que la entidad no descarta la opción de bajar los tipos de interés, apuntando este martes que el máximo órgano de Gobierno del instituto emisor deliberará en las “próximas semanas” sobre cómo adaptar los diferentes instrumentos a su disposición en función de los riesgos para la estabilidad de precios.

El presidente del BCE ha reconocido que la perspectiva de riesgos para la eurozona sigue inclinada a la baja y que amenazas como el proteccionismo, los factores geopolíticos o las vulnerabilidades de economías emergentes “no se han disipado” por lo que ha recordado que la institución puede responder a un empeoramiento mediante ajustes en la orientación a futuro de política monetaria de la entidad, así como con rebajas de los tipos de interés y/o con la reactivación del programa de compras de deuda, que finalizó el pasado 31 de diciembre.

En este sentido, Draghi ha precisado que los límites aplicados sobre las diferentes herramientas son específicos respecto de las contingencias a abordar, por lo que ha subrayado que el BCE hará uso de toda la flexibilidad de su mandato para cumplirlo “y lo volverá a hacer para responder a cualquier reto futuro para la estabilidad de precios”.

Entre ellos, figuran la “política de más cortes en los tipos de interés”, así como “medidas que permitan contener factores externos”. “No estamos resignados a tener una baja inflación”, agregó ante el auditorio, al que remarcó que el BCE “sigue comprometido” con sus objetivos.

Su discurso, marcado por el vigésimo aniversario del euro, estuvo plagado de referencias a lo que denominó la “flexibilidad” y “adaptación” del organismo para hacer frente a los retos surgidos sobre todo en la última década, una actitud que puede volver a aparecer en caso de que sea necesario. “Las herramientas (utilizadas en el pasado) han demostrado ser efectivas”, dijo el italiano, quien definió la actuación del Banco Central Europeo como “paciente, persistente y prudente”.

Pese a no descartar nuevas actuaciones del organismo, dejó también un recado a los responsables de la política fiscal, que “debe jugar su papel” para que progrese la economía.

Trump reacciona contra Draghi

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha criticado a Draghi por haber anticipado que, en ausencia de una mejora de las perspectivas de la eurozona, el organismo considerará necesarios estímulos adicionales.

“Los mercados europeos suben tras comentarios (injustos para EEUU) hechos hoy por Mario D!”, escribió Trump en su cuenta de Twitter. “Draghi acaba de anunciar que vendrán más estímulos, lo cual de inmediato devaluó el euro en relación con el dólar, haciendo más fácil para ellos (los europeos) la competencia contra EEUU”, afirmó Trump en su mensaje.

Los europeos “se han salido con la suya con esto durante años, junto con China y otros”, agregó el presidente.

Reacción de las Bolsas a las palabras de Draghi

La intervención de Draghi fue seguida por una bajada del euro, que pasó de cambiarse a 1,1243 dólares en la negociación europea del mercado de divisas una hora antes de su discurso a situarse en 1,1182 dólares. Además, la rentabilidad del bono alemán a diez años llegó a un mínimo histórico en -0,296 %.

También llegó a mínimos históricos la rentabilidad del bono español a diez años, que se situó en el 0,449 %. De esta manera, la prima de riesgo española –diferencia entre el bono nacional a diez años y su homólogo alemán- se redujo hasta 75 puntos básicos.

En el resto de Europa, la prima de riesgo italiana alcanzó 249 puntos; la portuguesa, 88 puntos básicos, y la griega, 289.

Las reacciones también fueron inmediatas en las principales bolsas europeas, que habían comenzado la jornada a la baja y se dieron la vuelta, hasta registrar en algunos casos ganancias de casi el 1 %.

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