El popular Martínez Almeida ya es el nuevo alcalde de Madrid con los votos del PP, Cs y Vox

José Luis Martínez Almeida ha sido proclamado alcalde de Madrid con 30 votos, los 15 del PP más los 11 de Cs y los 4 de Vox. Su elección ha sido posible gracias a ese pacto de las tres derechas, tras un mal resultado electoral que dejó al PP con cuatro concejales menos que la lista más votada, la de Más Madrid encabezada por Manuela Carmena, que obtuvo 19. Esos son los votos que ha recibido la hasta ahora alcaldesa, insuficientes para repetir en el cargo.

El PP y Vox han pactado la pasada madrugada que el candidato popular José Luis Martínez Almeida sea alcalde de Madrid, al frente de un Gobierno de coalición junto a Ciudadanos, en el que Begoña Villacís será la vicealcedesa. El secretario general de los populares, Teodoro García Egea, había avanzado el pacto en un mensaje de Twitter donde señalaba que “hay acuerdo” y que “en unas horas” habría “gobiernos por la libertad en toda España”. Un mensaje similar -“Pues finalmente parece que hay acuerdo”- ha escrito el portavoz de Vox en el Congreso, Iván Espinosa de los Monteros.

Después de que Vox haya anunciado que los pactos alcanzados con el PP contemplan “concejalías de gobierno en proporción a sus resultados en cada localidad”, desde el PP han confirmado que en el caso de Madrid esto se traduce en concejalías de distrito. Los concejales de los 21 distritos de la capital no forman parte de la Junta de Gobierno pero sí tienen en sus manos la gestión de, por ejemplo, obras menores, así como los polideportivos, y han ganado poder tras la descentralización hecha por Manuela Carmena. El PP se quedó ayer con 12 distritos mientras que Cs se hacía con la gestión de 9. Presumiblemente Vox gestionará parte de los distritos asignados al PP, aunque desde el partido rehúsan detallar por el momento cuántos y cuáles.

Ahora bien, el secretario general de Vox y concejal electo en la capital, Javier Ortega Smith, ha anunciado que el papel de Vox en el Ayuntamiento madrileño “no está concretado”. Es más, refiriéndose al pacto a nivel nacional, ha dicho que su partido se da “20 días naturales” para anunciar “cómo se concreta”, eso sí, “con el objetivo de que Vox tenga representación en todos los Gobiernos”, en proporción a los concejales conseguidos, así como influencia en el presupuesto. No solo difieren las interpretaciones según de dónde procedan sino que han empezado a trascender algunos detalles preocupantes. Según la agencia Efe, por ejemplo, en el pacto programático de PP y Vox no se menciona la violencia machista ni el Orgullo LGTB, que según el acuerdo con Ciudadanos se mantendrá en su ubicación actual. Además, ambos partidos se comprometen a estudiar la viabilidad técnica y económica de soterrar la Gran Vía.

Una vez que ha trascendido el documento firmado por el PP y Vox, se ha podido constatar cómo se altera el punto 41 de las 80 medidas suscritas por los populares y la formación naranja. En ese acuerdo, se alude a “garantizar la igualdad de oportunidades entre mujeres y hombres” y se adquiere este compromiso: “Defenderemos los derechos de las personas LGTBI y erradicaremos la lacra social de la violencia machista en nuestra ciudad”. En cambio, en el acuerdo entre PP y Vox se suprime la referencia a la LGTBI y se introduce esta redacción: “Lucharemos por la igualdad de derechos, obligaciones, y oportunidades entre mujeres y hombres, con la finalidad de que no pueda existir ninguna discriminación por razones de edad, nacimiento, raza, sexo, religión, opinión o cualquier otra condición o circunstancia personal o social”.

En lo relativo al desarrollo de la protección contra la violencia de género, Cs y PP habían incluido un punto en el que se postulaba la aprobación de un plan de detección temprana de la violencia machista junto a medidas específicas de formación en este fenómeno para todo el equipo profesional de intervención del Ayuntamiento. “Abordaremos la detección y el apoyo integral a las mujeres con más de 65 años que sufren violencia machista. Además crearemos, en coordinación con la Comunidad de Madrid, un nuevo punto de atención a la violencia machista dentro de la red del Observatorio Regional que complemente la red municipal”, recogía el documento de los dos principales partidos de la derecha.

En contraposición, en el pacto de PP y Vox se sustituye el término violencia machista por el concepto “violencia en el ámbito intrafamiliar”, uno de los planteamientos característicos de la formación que dirige Santiago Abascal, con el que se pretende vaciar de contenido la lucha contra una violencia muy específica, el terrorismo machista que se practica contra las mujeres y que ha costado años reconocer como una categoría independiente. “Estableceremos un plan municipal de educación contra todo tipo de violencia en el ámbito intrafamiliar y colaboraremos con los Cuerpos y Fuerzas de Seguridad del Estado, Administraciones Públicas, y organizaciones civiles, con el objetivo común de prevenir agresiones, perseguir a los agresores y ayudar a todas las víctimas de esa violencia”, recoge la redacción del acuerdo entre PP y Vox.

Por otro lado, ese acuerdo modifica puntos relativos a Madrid Central y en lugar de reconversión se alude a que se acabará con las restricciones para recuperar la “libre circulación”. Y no sólo eso. “Acabaremos con la política de prohibiciones y restricciones de los últimos 4 años de Madrid Central, recuperando la libre circulación en las vías estructurantes. Se estudiará la viabilidad técnica y económica del soterramiento de la Gran Vía, como vía de circulación alternativa y aparcamiento subterráneo”, expone este documento. En contraposición, el firmado entre Ciudadanos y PP contempla reconvertir Madrid Central teniendo en cuenta los efectos en la movilidad y en el comercio.

Las derechas, eufóricas, y la izquierda, triste y desolada

Preguntada sobre el pacto a su llegada al pleno de constitución del Ayuntamiento de la capital, la concejala electa de Ciudadanos y futura vicealcaldesa, Begoña Villacis, ha declarado que en su formación han “optado por ser útiles”. Villacís ha acudido acompañada por un grupo de ediles naranja y el candidato de Cs a la Comunidad de Madrid, Ignacio Aguado.

El pacto entre el PP y Cs estuvo a punto de naufragar cuando el partido naranja reclamó una alcaldía rotatoria, en la que Almeida habría sido alcalde durante dos años, la mitad de la legislatura, y Villacís otros dos. Ese pacto, que fue rechazado de plano por los populares, se ha aplicado en otros municipios en los que se repartirán la alcaldía el PSOE y Cs. Es el caso de Alcobendas, donde las dos formaciones suman 14 concejales de los 27 que conforman la corporación y sus respectivos candidatos, Rafael Sánchez Acera y Miguel Ángel Arranz Molins, han sellado un pacto en ese sentido.

El líder de Cs, Albert Rivera, ha reaccionado en Twitter nada más ser proclamado Almeida:

El presidente del PP, Pablo Casado, cree que al acuerdo para el Ayuntamiento de Madrid es “muy positivo” . Ha sido lo único que ha dicho nada más llegar al patio de cristal del palacio de Cibeles donde ha sido preguntado por qué opina del pacto alcanzado entre su partido y Cs y el posterior acuerdo con Vox.

Antes de entrar en el Pleno se ha encontrado con el exministro y exalcalde Alberto Ruiz Gallardón y se han hecho una foto juntos. Gallardón, por su parte, ha asegurado que los partidos de la derecha han hecho un “ejercicio de responsabilidad”, que hoy es un “día de esperanza” y que el popular José Luis Martínez Almeida va a ser un “gran alcalde”. Gallardón, a quien se ha podido ver durante mucho rato con el que fuera su número dos en el Consistorio, Manuel Cobo, ha evitado referirse al pacto con Vox y se ha limitado a considerar que Almeida lo va a hacer muy bien porque “conoce la casa”.

La expresidenta de la Comunidad de Madrid Esperanza Aguirre ha llegado al Palacio de Cibeles afirmando que está “muy contenta” y defendiendo además los acuerdos con Vox, partido “plenamente constitucionalista” que “no es Marine Le Pen”, según ha subrayado. Además, ha comentado que se ha vestido de azul dada la importancia del PP en este día. “He pensado, de qué color me voy a vestir… Verde no puedo y naranja tampoco”, ha bromeado. Almeida sustituyó a Aguirre en la Portavocía del Grupo Popular cuando esta dimitió tras la entrada en prisión del expresidente regional Ignacio González. De él ha destacado su “gran preparación académica” y su capacidad para las “relaciones personales”. Preguntada por el necesario apoyo de Vox, Aguirre ha indicado que es una formación “plenamente constitucionalista”.

Frente a la euforia de la derecha, la tristeza de la izquierda. La vicepresidenta del Gobierno en funciones, Carmen Calvo, que ha asistido a la constitución del Ayuntamiento de Toledo, ha calificado de “muy lamentable” el acuerdo alcanzado en Madrid entre PP y Vox. Minutos antes de asistir a la toma de posesión de la socialista Milagros Tolón como regidora de la capital castellanomanchega, Calvo ha deplorado que dicho acuerdo supone que, presumiblemente, Vox gestionará parte de los 12 distritos asignados al PP. La vicepresidenta ha rechazado que la capital de España “va a estar bajo el aliento, el impulso y la exigencia de las políticas de la ultraderecha que representa Vox en España y en Europa”, algo que ha considerado “muy lamentable”. Esto “no se hubiera producido en París, en Londres o en Berlín”, ha asegurado.

A las 11 en punto ha dado comienzo el pleno con la constitución de la Mesa de Edad, integrada por Manuela Carmena y Rita Maestre, la más mayor y la más joven del consistorio, ambas de Más Madrid. Han acudido los 57 concejales electos junto a 300 invitados y Carmena, como presidenta de la Mesa, ha dado la bienvenida “con mucha alegría” por su edad. Tras la votación en urna, José Luis Martínez-Almeida ha sido proclamado alcalde de Madrid con los votos de PP, Cs y Vox sumando un total de 30 votos (los 15 ediles del PP, más los 11 de Cs, junto a los 4 de Vox).

Una gran despedida para una enorme alcaldesa que siempre lo será

En su despedida, Carmena, a quien Almeida se ha referido como “alcaldesa de Madrid”, ha pronunciado un discurso que quedará para la historia y el recuerdo, especialmente por el alegato feminista que ha introducido en presencia de la formación que ha propiciado su salida y que es una de las mayores detractoras de la lucha de las mujeres por conseguir la igualdad. Carmena le ha pedido a Almeida que escuche, que atienda la diversidad, la tolerancia y defienda la honestidad. “Debemos cuidar la democracia”, le ha sugerido, algo que defienden todos los que, como ella, saben “lo que costó traerla a España”. “Cuidar la democracia como cuidamos los afectos, las amistades, los amores y también las instituciones, que es la estructura de paz que permite la vida social, nuestras ilusiones y el desarrollo personal”, ha declarado.

Y esa teoría de los cuidados –ha subrayado- está incardinada en el feminismo, “el movimiento que ha significado la mayor revolución del mundo sin una gota de violencia” cuando “desgraciadamente hay quien no cree en el feminismo y quien no respeta a las mujeres y las mata”, lo que le ha llevado a recordar las mil mujeres asesinadas por violencia machista desde que hay estadísticas. Carmena ha destacado que cuidar la democracia no es sólo ejercer la representación que dan los votos de las urnas sino ir más allá. “No podemos seguir insultándonos, injuriándonos, empleando manipulaciones y mentiras para llegar al poder. Y esto no son palabras ñoñas o buenistas, es necesidad de supervivencia” y todo para cumplir “la primera regla de la democracia”, el respeto, ha lanzado.

Tampoco ha obviado la “paradoja” que supone que Más Madrid haya “ganado estrepitosamente las elecciones” pero que no vaya a gobernar por los pactos legítimos, aunque no correspondan con la situación sociológica de la ciudad. Ha sido su recado a los ganadores de este pulso a quienes ha recordado que la situación que se ha vivido este sábado en Cibeles “no es lo mismo que pasó hace cuatro años”. Entonces la portavoz del PP, Esperanza Aguirre, que dejó en 2017 su cargo “por su vinculación con Ignacio González”, dijo que el PP había ganado las elecciones, algo que era cierto, las ganó “por un voto”. Ahora, cuatro años después, se da la “paradoja” de que el PP ostenta la Alcaldía cuando este partido nunca ha tenido menos votos que hoy”.

Carmena ha instado a abandonar “el frentismo” dado que más de 500.000 madrileños y madrileñas han votado “proyectos concretos de este Ayuntamiento, su gestión”, algo que cree que debería tener en cuenta el nuevo alcalde. “Nos han dicho (con sus votos) que hemos hecho lo debido”, ha resumido, personas a quienes les ha agradecido la confianza, incluso con los errores cometidos.

Al nuevo Gobierno le dice que han dejado un Madrid “que no necesita posicionarse porque ya está posicionado”. Se marchan dejando un Ayuntamiento “con una situación económica excelente”, que ha reducido la deuda a la mitad mientras que hoy se concluyen viviendas y equipamientos, como Vallehermoso, lo que era “un agujero desde 2006”, ha señalado en un Pleno en el que han estado presentes los exacaldes del PP Alberto Ruiz-Gallardón y Ana Botella. “Les dejamos un Madrid que sabe el gobierno que quiere, tolerante, sencillo, honesto. Tengo la confianza de que el nuevo alcalde va a saber que tiene que ser un alcalde abierto, que tiene que estar dispuesto a escuchar, a la diversidad, la tolerancia, la honestidad y que lo de gobernar para todos sea de verdad”, también para esos 500.000 votantes que apoyaron a Más Madrid.

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