Rivera rechaza votar a Sánchez o abstenerse y le insta a contar con ‘sus socios nacionalistas’

Albert Rivera no ha movido ni una coma del guion. Le ha dicho al presidente en funciones, Pedro Sánchez, que Ciudadanos no va a favorecer que sea investido presidente del Gobierno ni con sus votos ni con su abstención. Es justo lo que ya había anunciado el partido naranja que haría mientras en municipios y comunidades se da forma al pacto de las tres derechas -PP, Cs y Vox- para repartirse poder territorial. Rivera ha sido el segundo líder político que se ha visto este martes con Sánchez, después de Pablo Iglesias.

El secretario general del PSOE ha contactado con los principales partidos para sondearles de cara al debate de investidura que, al menos en principio, se prevé para el mes de julio. De momento, tiene el ‘no’ de Cs y previsiblemente del PP y las dudas de Unidas Podemos, que sigue sin ver satisfecha su aspiración de sentar a su líder, Pablo Iglesias, en el Consejo de Ministros. Iglesias se ha marchado este martes del Congreso, tras la cita con el presidente, con una nueva definición para el futuro Ejecutivo, ‘Gobierno de cooperación’, que nadie ha explicado en qué consiste exactamente.

Rivera se sitúa en la oposición e insta a Sánchez a que cuente con su socio natural, Podemos o “los populistas de Podemos”, según su propia definición. “Nosotros seremos firme en la defensa de la igualdad de los españoles frente a sus sablazos fiscales o concesiones a los nacionalistas”, ha asegurado Rivera, que también ha prometido “lealtad” en los grandes asuntos de Estado. Como ya había hecho en anteriores ocasiones, el líder de Cs ha instado al secretario general del PSOE a negociar “con sus socios nacionalistas”, habida cuenta de que ahora tiene la obligación constitucional de intentar formar Gobierno, desde el momento que recibió el encargo del Rey.

Respecto a lo sucedido en la Asamblea de Madrid, donde Cs ha permitido que Vox tenga una vicepresidencia del Parlamento regional, ha asegurado que “no se ha producido más que un acuerdo institucional para que los grupos estén presentes y haya el máximo de representación en la Mesa”, lo que no responde a la composición real del órgano que dirige la Asamblea porque Más Madrid, que tiene 8 más escaños más que Vox. Cuando le han planteado esta contradicción con su argumento, Rivera ha esgrimido que en ese segundo caso no ha habido acuerdo porque ni el PSOE, ni Más Madrid ni Podemos han querido sumarse al que ha permitido que la ultraderecha estuviera en la Mesa.

Sobre la Comunidad de Madrid, el líder de Cs ha remachado el argumento de que su partido está negociando con el PP. Respecto al acuerdo con Vox, “pregúntenle a Díaz Ayuso”, la candidata popular a presidir el gobierno regional, ha dicho. Y ha añadido: “Yo lo que firmen la señora Ayuso y la señora de Vox no lo sé. Cs tiene un mandato de la Ejecutiva como mucho con otro partido político y con preferencia con el PP. A partir de ahí, pregúntenle a la señora Ayuso y la señora Monasterio qué firman”. Además ha señalado que espera que “en los próximos días avancen las relaciones para decir que la Comunidad de Madrid tiene gobierno. (…) Espero que los 56 diputados (30 del PP y 26 de Cs) puedan configurar una mayoría liberal y constitucionalista”.

También le han preguntado por Navarra y la posible petición a los socialistas para que se abstengan y permitan gobernar a Navarra Suma, la coalición en la que están el PP, Cs y UPN. Y Rivera ha respondido: “No he hablado de ninguna comunidad autónoma, porque esto no es un cambio de cromos. Estamos hablando con el presidente en funciones que tiene que buscar apoyos. Lo institucionalmente correcto hoy no es hablar de asuntos de partidos, sino de lo que me ha propuesto el señor Sánchez sobre la Cámara”. De todas formas, sí ha admitido que su partido ha hablado con los socialistas de que en la comunidad foral gobierne una lista constitucionalista.