PP y Cs rechazan abstenerse para investir a Sánchez y el PSOE presiona con la repetición de elecciones

En pleno proceso de constitución de parlamentos autonómicos y ayuntamientos, no hay avances a nivel nacional que permitan ver la investidura de Pedro Sánchez más cerca de lo que lo estaba el 28 de abril. Es más, a día de hoy la complican la insistencia de Pablo Iglesias en sentarse en el Consejo de Ministros para salvar su liderazgo y la pelea entre los tres partidos de la derecha para ver quién se alza con el cetro de ese espacio político. Así las cosas, y en vísperas de que Sánchez se reúna con Pablo Iglesias, Albert Rivera y Pablo Casado, el PSOE ha aumentado la presión sobre las principales formaciones políticas aireando el fantasma de una nueva convocatoria a las urnas, repitiendo la experiencia de 2016.

"La alternativa a una investidura viable es repetir elecciones", ha dicho este lunes el secretario de Organización del partido, José Luis Ábalos, quien ha acompañado sus palabras con un par de advertencias más: "las urnas tienen memoria" y "los votantes no perdonarán a quienes pongan en solfa la viabilidad de la legislatura".

En rueda de prensa en la sede del partido en Ferraz, el 'número tres' de la formación ha desmentido algunas combinaciones de pactos que se han comentado estos días para pavimentar el camino de Sánchez hacia su elección como presidente del Gobierno. “La gobernabilidad no pasa por lo que ocurra en Navarra”, ha dicho y ha añadido que “la investidura no está en función de dos votos porque esa aritmética no es de sumas sino de restas”, en alusión a EH Bildu, cuya presencia en el bloque de apoyo al líder socialista puede espantar a muchos de sus potenciales aliados, pero también en referencia a UPN. Ábalos no cree que permitir que gobierno la coalición de derechas de Navarra Suma resuelva la ecuación, entre otras cosas porque eso supondría perder el apoyo de los seis diputados del PNV.

En principio, Sánchez solo contaría con los 42 diputados de Unidas Podemos para sumarlos a sus 123, lo que le dejaría a once de la mayoría absoluta, pero ni esos los tiene asegurados. Ábalos ha dejado claro que no ve una opción acertada el Gobierno de coalición con Podemos, en el que insiste Pablo Iglesias como requisito irrenunciable. El problema es, precisamente, que la suma de votos de socialistas y morados no arroja mayoría absoluta y que, también en este caso, no ayuda a sumar otros apoyos. "No solo no resuelve la gobernabilidad, es que no resuelve la investidura", ha dicho el secretario de Organización del PSOE, quien ha repetido el concepto de que un Ejecutivo "de esa naturaleza no añade sino que puede restar". Pero además, tras apuntar que la composición del Ejecutivo "debe regirse por la confianza y empatía que generen sus miembros al presidente", el dirigente socialista ha señalado que en su partido no entienden "un Gobierno vigilado y condicionado".

Ábalos ha asegurado que los socialistas quieren seguir manteniendo con Podemos la misma colaboración que hasta ahora, y valoran mucho lo que han logrado ambos partidos, además de subrayar que "buena parte de la acción de Gobierno es obra también de Podemos". Ellos, ha continuado, han sido también parte del "relato" y los socialistas quieren mantener la colaboración, pero "lamentablemente la fórmula que quiere Podemos no resuelve no solo la gobernabilidad, es que no resuelve la investidura".

Las declaraciones de Ábalos se han producido después de que Pablo Iglesias diera un paso más en su exigencia de un Gobierno de coalición. En concreto, ha insistido en que su partido no exigirá al PSOE ocupar ningún "ministerio de Estado" pero sí "carteras sociales" para ejecutar tareas pendientes como acabar con la temporalidad o que haya justicia fiscal. Es decir, ha sugerido que aspira a dirigir el departamento de Trabajo o el de Hacienda. Es más, otras informaciones como la que ha difundido la Cadena SER apuntan a que Iglesias quiere una ‘vicepresidencia de derechos sociales’. El modelo de esa vicepresidencia sería similar a la vicepresidencia segunda que se negocia para los morados en el gobierno de Ximo Puig en la Comunidad Valenciana. El problema es que, como ha recordado Ábalos, la comparación con el modelo ‘a la valenciana’ no es posible desde el momento que en esa comunidad los socialistas, Compromís y Podem sí suman mayoría absoluta.

A la pregunta de si Podemos se opondría a la investidura de Sánchez en caso de no haber alcanzado un acuerdo de gobierno, Iglesias ha dicho que no concibe "ni como mera hipótesis" que el candidato socialista sea "tan irresponsable" que se presente a la investidura sin tener cerrado el acuerdo de gobierno. Además, ha tildado de "impresentable" la actitud de Sánchez por presentarse como única alternativa cuando está a mucha distancia de la mayoría absoluta. "Sabemos que con 42 diputados no podemos imponer todo nuestro programa, ni siquiera buena parte pero algunas cosas sí y se las hemos hecho saber al PSOE desde hace semanas", ha añadido. Y ha emplazado a Sánchez a que "entre viaje y viaje" llame a las distintas formaciones políticas para llegar a acuerdos: "No voy a negociarle la mayoría absoluta a Pedro dos veces", ha dicho en alusión a los acuerdos que hicieron posible que una moción de censura tumbara a Mariano Rajoy.

El secretario general de Podemos ha reprochado al presidente en funciones que esté "más interesado" en conseguir acuerdos con PP y Ciudadanos que con la formación morada, con la que sólo quiere "pactar algunas cositas". "Lo que vamos a ver las próximas semanas para evitar que gobernemos en España no tiene límites", ha anticipado.

Lo cierto es que tanto el PP como Ciudadanos han descartado este lunes que vayan a abstenerse para facilitar la investidura de Sánchez como ‘mal menor’, para que no tenga que recurrir a los independentistas. La sugerencia la ha lanzado a primera hora la candidata a presidir la Comunidad de Madrid Isabel Díaz Ayuso y el secretario general de su partido, Teodoro García Egea, la ha desmentido inmediatamente. Pero, entre una y otra declaración, Vox ha pillado el toro por los cuernos y ha animado a Ciudadanos a que se apunte la idea. El portavoz parlamentario del partido de ultraderecha, Iván Espinosa de los Monteros, ha considerado que por cercanía ideológica al PSOE, sería más "lógico" que fuera el partido de Albert Rivera quien facilitara la investidura de Sánchez en vez del PP. En definitiva, ha incitado a la formación naranja a abandonar la pugna por el liderazgo de la derecha en la que Rivera parece tener puestas todas sus expectativas políticas.

Eso, sin embargo, no va a suceder. Albert Rivera acudirá este martes a la reunión con Pedro Sánchez con el 'no' de Ciudadanos a su investidura como presidente del Gobierno. No solo no le apoyará con sus votos, también descarta la abstención. "Trasladaremos lo mismo que les dijimos a los españoles, que ningún voto de Ciudadanos iba a servir para hacer presidente a Pedro Sánchez", ha dicho el secretario general de Cs, José Manuel Villegas. "Ese fue nuestro compromiso y lo respetamos", ha asegurado y ha añadido que "en ningún caso" va a contar Sánchez con el voto ni con la abstención de la formación naranja. “En todo caso se hablará cuando saque adelante esa investidura", ha concluido el número dos de Rivera.

Igual de tajante o más se ha mostrado el secretario general del PP cuando le han preguntado por la sugerencia de Díaz Ayuso para abstenerse como ‘mal menor’, evitando así que el futuro Gobierno de la nación se asiente en pactos con los independentistas. García Egea ha afirmado que su partido "no solo no va a facilitar la investidura de Pedro Sánchez, sino que la va a dificultar". En la rueda de prensa tras la reunión del comité de dirección, ha afirmado que "cierra la puerta" a cualquier posibilidad de que Sánchez sea presidente por que el PP cambie su posición y ha manifestado que en el partido piensan "todos" lo mismo y rechazan una posible abstención en la investidura. Ha argumentado que el PP "no es un partido bisagra" sino el líder de la oposición y la alternativa de Gobierno por lo que ve inviable ese giro en su estrategia.

En definitiva, García Egea ha reeditado el célebre ‘no es no’ del propio Pedro Sánchez. En 2016, el PSOE protagonizó un motín contra su secretario general que llevó a Sánchez a dimitir del cargo orgánico y después a renunciar a su escaño, cuando la gestora que había tomado las riendas del partido decidió abstenerse para facilitar la investidura de Mariano Rajoy y evitar unas terceras elecciones. Si fracasara la investidura de Sánchez y fuera inevitable una nueva convocatoria a las urnas, serían las cuartas elecciones generales en apenas cuatro años, desde diciembre de 2015. No obstante, y a la espera de ver cómo acaban las negociaciones del PSOE con el resto de los partidos, la impresión generalizada es que Sánchez conseguirá salvar su investidura si no a la primera intentona, sí a la segunda.

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