Última oportunidad de pacto constitucional

Por muy lejanas e irreconciliables que parezcan las posiciones políticas y personales entre Pedro Sánchez y los lideres de los principales partidos de la oposición, Pablo Casado y Albert Rivera, todavía hay tiempo y cabe la oportunidad, al menos entre PSOE y Cs, de un pacto de investidura y de Gobierno de coalición. 

Y ello para recomponer la estabilidad y la unidad perdida de las tres grandes fuerzas constitucionales del país en un tiempo con renovados desafíos en España y en la Unión Europea. Lugares donde el presidente Sanchez, que ahora aspira a renovar su mandato, sabe que no puede ir de la mano y con presencia en el Gobierno de Pablo Iglesias y otros miembros de Podemos, además de con apoyos externos e inestables de las minorías soberanistas vascas y catalanas. 

Sánchez lo sabe y así se lo han dicho los primeros mandatarios de la UE donde el político español está asumiendo bastante protagonismo de la mano de Ángela Merkel y Enmanuel Macron, en este tiempo incierto del Brexit y de gobiernos inestables en Alemania, Italia, Bélgica, Austria y en este caso España. 

El riesgo de recesión o caída del crecimiento económico, que temen el BCE y el Banco de España, ademas del FMI y la OCDE, constituye otro elemento esencial para la búsqueda en nuestro país de un Gobierno estable. Como el que podrían formar en coalición Sánchez y Rivera con sus 180 diputados, si los problemas políticos y personales que los separan son superados por un gran y detallado acuerdo de investidura y de Gobierno en coalición. 

Lo que obligaría a Sánchez a una rectificación de su política catalana (y navarra), a la ruptura de sus connivencias por los partidos separatistas y a su regreso a la senda constitucional con la defensa implacable del Imperio de la Ley. Porque en contra de lo que dice Sánchez el principal problema de Cataluña no es ‘la convivencia’ sino la ‘ausencia de legalidad’. Y está claro que en este capítulo, esencial para Cs, los indultos a los golpistas no se podrán consumar. 

Mucho tendría pues que rectificar Sánchez para lograr el pacto con Rivera que muchos, en España y en la UE, esperan. Pero esa rectificación se debe al temerario pacto de Sánchez con Podemos, PNV, ERC, PDeCAT y Bildu en la moción de censura contra Mariano Rajoy. Y si esos pactos ‘contra natura democrática y constitucional’ le sirvieron hace un año a Sánchez para echar a Rajoy y llegar al poder, ahora no le sirven para continuar en el poder si es que desea hacerlo de la mano de fuerzas democráticas y constitucionales. 

Sabemos que ese posible acuerdo entre Sánchez y Rivera es muy difícil de lograr pero no imposible y se debería explorar hasta el último día factible. Y de ahí los contactos y conversaciones discretas y secretas entre dirigentes de ambos partidos. Y de ahí también que el PSOE no haya abierto hasta el momento ninguna negociación con Podemos (partido próximo al golpismo y separatismo catalán y vasco y contrario a la vigente UE), o que Cs no haya cerrado por ahora ningún pacto importante con el PP. 

Pero la iniciativa deberá partir de Sánchez y nunca con la pretensión de un Gobierno en solitario porque ese modelo de corte presidencial en España se acabó. Ahora estamos en el turno de los gobiernos de coalición y cuando antes y si son del ámbito constitucional pues mucho mejor.